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Francia dio un paso clave en el debate global sobre el uso de la tecnología en la infancia y la adolescencia. La Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 15 años y refuerza la restricción del uso de teléfonos celulares en los establecimientos educativos, una medida que ahora deberá completar su recorrido legislativo en el Senado.
La iniciativa establece que plataformas como TikTok, Instagram, Snapchat o X no podrán ser utilizadas por menores de 15 años. Para cumplir con la normativa, las empresas tecnológicas deberán implementar sistemas de verificación de edad más estrictos, con el objetivo de impedir el registro y la permanencia de usuarios que no alcancen el límite fijado por la ley. En caso de incumplimiento, se prevén sanciones para las compañías responsables.
El proyecto fue impulsado por el Gobierno francés y cuenta con el respaldo del presidente Emmanuel Macron, quien en distintas oportunidades advirtió sobre los efectos negativos del uso intensivo de redes sociales en niños y adolescentes. Entre los principales argumentos oficiales se mencionan el aumento de los casos de ciberacoso, la exposición temprana a contenidos violentos o inapropiados, la presión social que generan las plataformas digitales y los problemas de adicción vinculados a los algoritmos de consumo.
En paralelo, la ley refuerza la prohibición del uso de teléfonos celulares en los colegios secundarios. Francia ya había avanzado años atrás con la restricción en el nivel primario, pero ahora amplía el alcance a los liceos, con la intención de mejorar la concentración en el aula, reducir distracciones y favorecer un entorno educativo más propicio para el aprendizaje. Si bien el uso del celular quedará limitado durante la jornada escolar, cada institución podrá definir excepciones específicas dentro de su reglamento interno.
Desde el oficialismo remarcaron que la medida no busca demonizar la tecnología, sino ordenar su uso y proteger a los menores en una etapa clave de su desarrollo. “La función pública y la escuela deben garantizar entornos seguros”, señalaron desde el Gobierno, al justificar una decisión que generó un amplio debate político y social en Francia.
La aplicación de la norma está prevista para el inicio del ciclo lectivo de 2026, aunque su implementación deberá adecuarse a la legislación vigente de la Unión Europea, especialmente en materia de protección de datos y servicios digitales. En ese contexto, Francia se suma a otros países que analizan restricciones similares y se posiciona como uno de los Estados europeos con una regulación más avanzada sobre el acceso de menores a las redes sociales.
Por qué la decisión de Francia
a urgencia del procedimiento responde al objetivo de proteger la salud mental de los adolescentes, una preocupación respaldada por informes sanitarios presentados este año por la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES).
Según este organismo, plataformas como TikTok, Snapchat e Instagram perjudican gravemente la salud mental de los jóvenes, favorecen comparaciones constantes y exponen a los menores a contenido violento y a sistemas que perturban el sueño. También, alertaron sobre el riesgo de ciberacoso.
En este sentido, la normativa hace eco de pautas científicas y del sentir mayoritario en Francia. La diputada oficialista Laure Miller, una de las artífices del proyecto, defendió la urgencia de proteger a los menores. “No se puede dejar que un niño tenga que gestionar algo adictivo como las redes por sí solo”, afirmó.
Añadió que los algoritmos dirigen a los jóvenes hacia contenidos de tendencias suicidas y lesiones autoinfligidas, al tiempo que destacó el caso de TikTok, red sobre la que advirtió: “Prometía incentivar la creatividad y la alegría y ha sucedido todo lo contrario”.
La diputada subrayó, basada en estudios científicos, que los menores que acceden a estas plataformas “duermen menos, se mueven menos, leen menos y se comparan más entre ellos”.