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Una madre intentó ahorcar a su hijo de 6 años en La Silleta

Sabado, 11 de abril de 2015 00:04
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- Mi mamá me encerró en la pieza y primero me ahorcó. Después me pegó, dijo el nene.
- ¿Con qué te pegó?, preguntó el vicedirector.
- Con el mismo cinto que me ahorcó, respondió.
Estaban en la dirección de la Escuela Virrey Toledo, de La Silleta. La voz del pequeño de 6 años quedó retumbando en los oídos del vicedirector y de dos maestras que presenciaban el relato. El nene, que está en primer grado, se bajó el pantaloncito y les mostró los moretones que los cintarazos le dejaron en las piernas. Después estiró hacia un costado su cabecita para dejar al descubierto las marcas del cinto en su cuello. No había llanto, ni rencor en él. Solo relato puro y cruel, hematomas que parecían estigmas de una epidemia social que, al menos por ahora, parece no tener cura: la violencia familiar.
"Inmediatamente lo llevamos al hospital de Campo Quijano para que el nene le contara a los médicos lo que había sucedido y que los profesionales lo revisaran para recién hacer la denuncia en la policía", contó a El Tribuno, Martín Miguel Gutiérrez, el vicedirector de la escuela Virrey Toledo. Es el protocolo a seguir. Después la denuncia se hizo noticia.
En el hospital, los médicos revisaron al pequeño -cuya identidad, como la de la madre, se preserva-, y descubrieron que también tenía moretones en el pecho y la espalda.
Según el docente, la golpiza de la que el niño fue víctima ocurrió el miércoles y el jueves, en la clase, la maestra se enteró de esto cuando todos cuentan -como parte de un ejercicio de memoria- lo que hicieron en casa para afianzar la percepción del tiempo y del espacio. La maestra no esperaba (o se resistía) a recibir semejante relato del pequeño.
"En realidad, nosotros habíamos observado situaciones que nos hacían anticipar que podía ocurrir un hecho de violencia", dijo Gutiérrez. Y contó varios antecedentes.
Uno es que la Escuela Infantil de Policía les había brindado información acerca de hechos de violencia de la mamá contra su niño de 6 años.
La maestra de primer grado había observado, además, maltrato verbal de la mujer hacia su hijo cada vez que lo dejaba o retiraba de la escuela. Esto llevó a que pidiera la intervención de la psicóloga del equipo interdisciplinario de la escuela. El martes la profesional se entrevistó con la mujer y su pareja, que no es el padre del niño. Al principio dijeron que el pequeño "se porta mal", "pero terminaron admitiendo que ellos viven situaciones de violencia como pareja", contó el vicedirector.
Separaron a los dos niños
La jueza de familia N°4, Mercedes Marcuzzi, prohibió a la madre que se acerque a sus dos hijos -el de 6 al que intentó ahorcar y uno de 2 años- y ordenó que los chicos fueran a vivir con un familiar. Fueron a la casa de la abuela materna, quien reside en Salta capital. A la vez, la madre quedó bajo tratamiento psicológico con una profesional del sector Salud.
Los signos de alerta
Al mes de iniciadas las clases, la maestra de primer grado notó que el pequeño, víctima de su madre, tenía dificultades en el aprendizaje. "Ya en el jardín de infantes, el año pasado, habíamos llamado la atención a la madre por descuidos que se manifestaban en la higiene personal del niño y en que no lo retiraban a tiempo de la escuela. Entonces él no hablaba aún de que le pegara", dijo el vicedirector Martín Gutiérrez.
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