¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

11°
22 de Mayo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

ChatGPT, un instrumento superador para la educación

Miércoles, 03 de mayo de 2023 02:38

El miedo a las nuevas tecnologías ha sido un tema recurrente a lo largo de la historia. Ocurrió con la imprenta de Johannes Gutenberg (siglo XV), con las máquinas que aparecieron con la primera revolución industrial (siglos XVII y XIX) y cuando apareció el teléfono. Son tres ejemplos de un fenómeno característico de una civilización en desarrollo.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

El miedo a las nuevas tecnologías ha sido un tema recurrente a lo largo de la historia. Ocurrió con la imprenta de Johannes Gutenberg (siglo XV), con las máquinas que aparecieron con la primera revolución industrial (siglos XVII y XIX) y cuando apareció el teléfono. Son tres ejemplos de un fenómeno característico de una civilización en desarrollo.

A fines de noviembre del 2022 se lanzó el Chatgpt, un sistema particular de inteligencia artificial (IA), y el sector educativo mundial entró en pánico; la nueva herramienta tiene el potencial de causar efectos revolucionarios en el campo educativo.

La primera reacción en distintos países fue la prohibirlo, por considerarlo una herramienta que permite la copia como también hacer y resolver ejercicios, trabajos prácticos, ensayos o tomar exámenes haciendo trampas. En Los Ángeles, EEUU, se bloqueó el acceso al sitio web Open AI desde las escuelas. Otros países de habla inglesa tomaron la misma decisión. Recientemente se sumó Italia. Denunciando incumplimiento de la normativa de protección de datos.

Varias universidades líderes en el Reino Unido emitieron comunicados alertando a los estudiantes contra el uso de Chatgpt.

¿Qué es Chatgpt? Es la "calculadora del lenguaje", como lo llaman algunos; lo que se le pregunte responde porque tiene una capacidad ilimitada de acumulación de datos que le permite que cada respuesta sea única, casi exacta y difícil de detectar si se trata de un fraude estudiantil. Además, tiene la particularidad de ser generativa.

En realidad, la "copia" que facilita el Chatgpt no es un inconveniente, porque la trampa no es un problema nuevo: las instituciones educativas han sobrevivido a las calculadoras, Google, Wikipedia, los sitios web de ensayos por pago y más. Lo que es cierto que obligará a redefinir las formas de evaluar en el sistema educativo y cómo actualizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Para resolver este problema se necesitará apoyo, reforzando las capacitaciones, subvenciones y/o regulaciones. Pero este no es el fin de la educación. Es un nuevo comienzo.

La máquina de pensar

El concepto de inteligencia artificial (IA) no es nuevo; el hombre siempre tuvo interés por ampliar el alcance de las máquinas que producía tratándolas de hacerlas "inteligentes".

Destacados investigadores como Alan Turing, quien fue pionero en el campo de la IA allá por 1940 cuando propuso la idea de una máquina que pudiera pensar; Marvin Minsky, en 1950 comenzó a trabajar con algoritmos dando fundamento a la teoría de redes neuronales artificiales que simulan el cerebro humano; él fue el creador del laboratorio de IA del MIT. Geoffrey Hinton, en 2013, que avanza en el aprendizaje profundo y redes neuronales artificiales incorporando imágenes; y el famoso escritor de ciencia ficción. Todos ellos, junto con Isaac Asimov, pionero por sus "Leyes de la Robótica" y por sus numerosas historias de robots en sus libros, incluyendo "Yo, Robot", son algunos ejemplos.

La experiencia docente y el aporte de las tecnologías emergentes a la enseñanza indican que esta herramienta vino para facilitar la tarea de los educadores. Utilizada correctamente, tiene el potencial de mejorar la educación. En mi trabajo docente, desde el primer día de clases integré al Chatgpt proponiendo la IA y con el objetivo de que los alumnos exploren su alcance; la usamos diariamente y nos asombramos de la eficacia y las respuestas en la interactividad con el sistema. Permite generar lecciones y casos personalizados, resolver problemas, presentaciones únicas, investigaciones temáticas, y facilita la evaluación y la corrección de exámenes.

Tomará tiempo y recursos para que el universo de los educadores innove utilizando las nuevas herramientas que esta tecnología trae consigo,y que las instituciones educativas y el sistema en general gestionen incorporando las nuevas herramientas. Muchos la desconocen, están sobrecargados de trabajo, no cuentan con conocimiento tecnológico y están sujetos a estrictas métricas de rendimiento para aprovechar cualquier oportunidad que puedan presentar los chatbots u otras herramientas de la IA.

Es muy pronto para decir cuál será el impacto duradero de Chatgpt: ni siquiera terminó el semestre aún. Lo que es seguro es que los chatbots llegaron para quedarse.

Por lo pronto, el cambio educativo imprescindible para mejorarlos podría venir de la mano de la IA. Es un camino a explorar. La inteligencia artificial puede ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades importantes para resolver problemas complejos y algorítmicos; para desarrollar el pensamiento crítico al analizar información, evaluando su validez y relevancia; estimula la creatividad al experimentar y explorar soluciones innovadoras; fortalece la colaboración al permitir a los alumnos trabajar en equipo y compartir ideas y recursos en un entorno de aprendizaje colaborativo y facilita la alfabetización digital.

En general, la inteligencia artificial puede ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades importantes para enfrentar los desafíos del siglo XXI y a prepararse para futuras carreras y oportunidades de trabajo en un mundo cada vez más impulsado por las tecnologías emergentes. La educación se maneja con una currícula del siglo pasado para enfrentar problemas del futuro.

En este escenario, la currícula que guía el proceso de aprendizaje de los jóvenes puede estar atrasada en cuanto a las tecnologías emergentes y la formación y actualización de los saberes docentes. La velocidad con que la tecnología avanza ha superado la capacidad de las instituciones. Como resultado, muchos estudiantes no reciben la educación adecuada en tecnologías emergentes que son cada vez más importantes en el mercado laboral y en la sociedad en general.

La inteligencia artificial y el aprendizaje automático tienen aplicaciones en una amplia variedad de campos, desde la medicina hasta el transporte. Sin embargo, muchas instituciones educativas todavía no ofrecen cursos o contenidos específicos sobre estos temas.

La educación en tecnologías emergentes no se limita solo a las disciplinas de ciencias e ingeniería. Los campos de las humanidades, el arte y las ciencias sociales también están involucrados. La curricula y la transformación digital, hoy, corren por ritmos diferentes.

De todos modos, cada vez más, nuevos actores se están sumando a la industria educativa ofreciendo innovadoras formas de aprender las nuevas competencias y habilidades.

Las tecnologías emergentes pueden ser impulsoras de cambios para una nueva educación. A lo largo de la historia, las disrupciones tecnológicas han tenido un impacto significativo en la economía global y en la vida de las personas.

Según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la economía digital representa actualmente el 15% del PIB mundial y se espera que crezca a un ritmo del 4,5% anual en los próximos años; también están creciendo los empleos relacionados con la tecnología, que según datos del Foro Económico Mundial aumentan a un ritmo del 3,7% anual. Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el 60% de la población son usuarios de internet a nivel global a comparación del 1% que tenía acceso en el 1990. En Argentina, el 87% de la población es usuaria.

Según una encuesta de PwC, el 86% de las empresas a nivel global están adoptando inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes como internet de las cosas, blockchain, realidad virtual y aumentada, robótica, etc. Estas tecnologías se utilizan para mejorar la eficiencia, la productividad y la competitividad de las empresas e instituciones educativas. Muchas universidades están invirtiendo en esta dirección y este nuevo universo tecnológico ocupa una parte importante de la investigación y la educación; además, muchas de ellas están creando programas de estudios especializados en IA, tanto a nivel de pregrado como de posgrado. Además, se están construyendo centros de investigación en IA, con fuerte aporte de equipos y recursos. También interactúan con empresas de tecnología y con otras universidades para desarrollar nuevas aplicaciones de la IA y compartir conocimientos y recursos. Además, brindar a los estudiantes la posibilidad de acceder a experiencia práctica en el uso de estas tecnologías.

En un futuro próximo todos los estudiantes podrían verse favorecidos por el aprendizaje a medida o personalizado fruto de la aplicación de IA. Los docentes podrían preparar algunas versiones diferentes de sus materiales de enseñanza contando con la asistencia de los chatbots y otros recursos que podrían generar material personalizado para los estudiantes de una clase y convertir a los tutores personalizados en la norma.

Las plataformas inteligentes ya son una realidad y siguen avanzando. De hecho, algunos educadores piensan que los futuros libros de texto podrían incluir chatbots capacitados. Los estudiantes tendrían una conversación con el bot sobre el contenido del libro; de ese modo, se generarían cuestionarios personalizados para determinados temas.

En resumen, la IA tiene el potencial de mejorar significativamente la educación y el aprendizaje a través de la personalización, la retroalimentación inmediata y precisa, el desarrollo de recursos educativos interactivos y personalizados, y la evaluación objetiva del aprendizaje. Es importante tener en cuenta que la IA no puede reemplazar a los educadores, sino que debe ser utilizada como una herramienta para apoyar y mejorar la enseñanza y el aprendizaje.

 

 

PUBLICIDAD