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La desaparición de Jorge Osvaldo Mansilla, un jubilado de 67 años oriundo de la ciudad de Tandil, Buenos Aires, mantiene en vilo a su familia y a la Policía de Salta. El hombre llegó a la provincia para vacacionar junto a su pareja, Aldana, y fue visto por última vez el miércoles alrededor de las 14, cuando se encontraba cerca del teleférico con una pareja amiga. Después de almorzar, dijo que saldría a caminar y, desde entonces, no se tienen noticias sobre su paradero. Su camioneta quedó estacionada en el Hogar Escuela, frente al parque San Martín.
Según relató Aldana, lo inquietante es que Mansilla dejó la camioneta, su ropa y su teléfono celular, pero se llevó la billetera con sus tarjetas de crédito y débito, además de unos 20 mil pesos en efectivo. “Él siempre sale a caminar después de comer, es parte de su rutina. Pero esta vez no volvió. Es un hombre sano, sin adicciones, y nunca antes había desaparecido de esta manera”, explicó.
La denuncia fue realizada al día siguiente, cuando el paso de las horas dejó en claro que no se trataba de una salida habitual. “La Policía Turística me pidió fotos para difundir en los límites de la provincia, revisaron la camioneta y también nuestros celulares, pero no encontraron nada extraño”, agregó la mujer.
Mansilla, que durante 35 años estuvo al frente de una panadería en Tandil antes de jubilarse, es descrito como una persona reservada, tranquila y amante de las caminatas. Su familia asegura que no tenía vínculos en Salta y que el viaje estaba planificado como un recorrido turístico con paradas en Jujuy y Córdoba.
La incertidumbre crece entre sus hijos (tiene dos), quienes viajaron para sumarse a la búsqueda. Aldana, en tanto, atraviesa el dilema de permanecer en Salta para colaborar con el operativo mientras sus tres hijas menores la esperan en Tandil.
Un episodio previo también inquieta a la familia: días antes, una mujer increpó a la pareja en la calle por la diferencia de edad. Si bien Aldana cree que no debería estar vinculado a la desaparición, admite que Mansilla quedó “muy afectado” por el comentario.
Por ahora, no hay pistas concretas sobre el paradero del bonaerense. La pareja de Mansilla también denunció que la mitad de las cámaras de seguridad no funcionan y que las restantes registran imágenes borrosas. Confirmaron además que el hombre nunca llegó a la Terminal de Ómnibus, no compró pasajes ni usó sus tarjetas bancarias, por lo que la familia insiste en pedir colaboración a todos los salteños para aportar cualquier dato que ayude a dar con su paradero.