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26 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
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Cómo rehabilitar perros rescatados y elegir la raza adecuada

Hace una semana, se recupero 12 perros de razas fuertes, que estaban destinados a las peleas clandestinas y al mal trato. Marcelo Quiroga, adiestrador, explica cómo se puede recuperar la conducta de estos animales y cuáles son sus requerimientos. 
Jueves, 26 de marzo de 2026 09:13

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La rehabilitación de perros recuperados de actividades traumáticas o de explotación requiere un proceso cuidadoso y progresivo.

Hace una semana se recuperó a doce canes, uno de raza Pitbull y once de raza American Bull, los cuales se encontraban en estado de abandono y en deficientes condiciones sanitarias. Estos animales eran usados para peleas clandestinas. Animales que fueron educados en un mundo de violencia, haciendo usos de las habilidades de su raza. 

Marcelo Quiroga, adiestrador especialista en comportamiento canino, encargado de la rehabilitación de perros mordedores en el Centro de Adopción en Nicolás Mancilla, advierte que, en una primera etapa, estos animales no deberían tener contacto con otros perros ni con otros animales hasta que logren establecer un vínculo sólido con su nuevo cuidador. Ese primer lazo es fundamental para avanzar en cualquier instancia de readaptación.

"Una vez alcanzada esa confianza básica, comienza la fase de adiestramiento orientado al control de impulsos, un punto clave para estabilizar conductas. Superado ese paso, los animales pueden iniciar un proceso de desensibilización y habituación, que consiste en exponerlos al entorno y a otros perros de manera gradual y monitoreada", detalló el adiestrador.

La posibilidad de recuperación depende, en gran medida, de la intensidad de los impulsos presentes en cada animal. En el caso de las denominadas “razas potencialmente peligrosas”, Quiroga recuerda que no se trata de perros agresivos por naturaleza, sino de animales cuya genética fue seleccionada históricamente para trabajos específicos, lo que les otorga una mayor capacidad de fuerza y daño si no están correctamente manejados.

Insertados en una familia

Quiroga destaca que en principio "sí podría integrarse una familia este obviamente sin tener otros animales donde la gente sea adulta" para poder tener un buen manejo. "Bueno, principalmente habría que ver si el perro solamente tiene agresividad intraespecífica y no tiene agresividad redirigida. Pero bueno, eso se se debería ver al principio del adiestramiento, si en caso no no la tuviera, sí podría integrarse una familia", destacó el adiestrador.

El perro no es un juguete

Algunos adultos consideran que un perro puede ser un regalo de Navidad o de cumpleaños, sin advertir que chicos de la casa, consideran que los presentes para estas fechas, son tomados como juguetes e incluso descartables.

La llegada de un perro a la casa y a la familia debe tomarse como un día especial, es la llegada de una responsabilidad. "Los que regalan perros en vez de juguete, primero que tienen que ser conscientes de que es una vida, de que el animalito es una vida que conlleva responsabilidades y que generalmente los chicos no están dispuestos a tenerlas, generalmente la tienen los primeros días y es un animal que va a durar aproximadamente 12 años y hay que satisfacer las necesidades de un animalito durante 12 años para tenerlo equilibrado", explicó el adiestrador.

"Creo que si la gente cayera en cuenta de eso, este la pensaría mejor antes de regalar un perrito", alertó Quiroga.

"Un perro de raza fuerte necesita 1 ha"

Cuidado, su espacio es parte de su vida y su salud. "El espacio y ejercicio que necesita un perro de alta intensidad es muchísimo, no debería estar en una casa chica, por ejemplo, deberíamos tener no sé, un una hectárea mínimo para poder satisfacer bien las necesidades de él. Aún así, quedaríamos cortos. Necesitamos hacer juegos de olfato para que el perro entretenga su cabeza, enseñarle, por ejemplo, órdenes básicas de adiestramiento para que el perro pueda entendernos y mantenerse ocupado. Porque si no nos empieza a romper el jardín, a ladrar y hacer cosas que nosotros no nos va a gustar, ¿por qué? Porque satisface solo sus necesidades", explicó Quiroga.

También el criollo

El gusto de tener un animal de compañía requiere de la responsabilidad de saber, que el animal requiere de tiempos y atenciones. Un perro criollo también necesita satisfacer necesidades, no tan específicas como los perros de raza fuerte, pero sí, "necesitan salir a caminar, dispersar su su cerebro a través del olfato, mordisquear. Satisfacer las necesidades de los perros con mayor o menor intensidad según sea la funcionalidad que tengan".

 

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