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En una extensa entrevista, el intendente de Rosario de Lerma, Sergio Omar Ramos, habló de la crisis económica, la escasa coparticipación que recibe el municipio, los problemas estructurales del agua que afectan a unos 40 mil habitantes y la tensión política con dirigentes del departamento. Sin eufemismos, el veterano jefe comunal defendió su gestión, cuestionó controles "selectivos" y advirtió que en tiempos de crisis "no alcanza con señalar responsabilidades, hay que resolver".
Sobre la coparticipación y los números, Ramos describió: "Hay un escenario financiero ajustado y es necesario plantear una discusión de fondo: la distribución de recursos". Señaló que Rosario de Lerma recibe poca participación y deslizó que difícilmente otros legisladores provinciales acompañen una modificación si eso implica resignar fondos propios. "¿Usted cree que un legislador de otro departamento va a votar para que le saquen recursos y dárselos a Rosario? No va a pasar", lanzó.
En ese contexto, defendió el ordenamiento interno que aplicó en el municipio. "Cuando asumimos, de cada 100 pesos que entraban, 80 iban a sueldos. Hoy son 56. Eso nos permite mirar salud, educación, espacios públicos y asistencia social". También fue categórico respecto al personal: "Se optimizó. El que no trabaja, se tiene que ir".
El problema del agua
En el mismo tono se refirió a las responsabilidades cruzadas sobre el problema del servicio de agua que aqueja a miles de vecinos de Rosario de Lerma. Ramos apuntó contra el Ente Regulador, al considerar que los controles y respuestas no fueron suficientes frente a los problemas que sufre la ciudad.
"Rosario de Lerma tiene siete pozos profundos que no presentan inconvenientes, pero el conflicto se genera en las vertientes de captación cuando crece el río Corralito: el agua se infiltra, se enturbia y llega así a las cisternas. No es que no haya agua, el problema es la turbiedad cuando hay crecidas intensas", detalló.
Aunque aclaró que el servicio es competencia provincial, asumió que no puede desentenderse: "Yo soy parte de la ciudad. No tengo la responsabilidad directa, pero tengo que acompañar para resolverlo".
Anunció que el municipio proyecta construir defensas en las vertientes, una obra estimada en alrededor de 40 millones de pesos, y que firmará un convenio con Agua del Norte para obtener apoyo financiero. "Si esperamos que todo lo haga otro, la gente sigue tomando agua turbia", resumió.
Por otro lado el intendente Ramos, sostuvo que la provincia debió hacerse cargo de obras de viviendas que estaban bajo órbita nacional y quedaron paralizadas, afectando a trabajadores de la construcción de Rosario de Lerma "Hay albañiles que se quedaron sin trabajo por mucho tiempo. Esas decisiones también impactan en el interior. Estos temas pocos lo hablan", afirmó.
Tensiones con Yonar
También dejó entrever tensiones en Campo Quijano al mencionar al intendente Lino Yonar. "La polémica surgió con el intendente Yonar, cuando la senador Leonor Minetti, planteó públicamente cómo no se habían invertido los recursos del año pasado en las escuelas de Quijano. Yo no tengo problemas con que me controlen. Nadie debería molestarse por el control", afirmó.
Sobre el trasfondo político, sugirió que las tensiones podrían estar vinculadas al rumor de una posible candidatura de Minetti a la intendencia de Campo Quijano. "Desde que empezó a correr esa versión, empezaron los ataques, incluso con periodistas contratados para pegarle", deslizó. No obstante, aclaró que si la senadora decide ser candidata "es un problema de ella"