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En un pequeño rincón del estacionamiento de un supermercado del barrio Tres Cerritos comenzó a escribirse la historia de César Genaro Córdoba, un salteño de 44 años que hoy empieza a hacerse un lugar en las redes sociales gracias a su autenticidad y a su enorme voluntad de salir adelante.
Genaro nació prematuro y convive con una discapacidad vinculada a un retraso en el crecimiento y el desarrollo. Sin embargo, nunca dejó que esa condición definiera sus sueños ni sus ganas de trabajar. Desde muy joven buscó la manera de ganarse la vida y ayudar a su familia.
Durante años encontró ese camino en algo sencillo pero digno: cuidar autos en el estacionamiento de un supermercado y ayudar a los clientes que llegaban a hacer sus compras. “Me gustaba cuidar autos y ayudar a la gente con los carritos y la mercadería”, contó con una sonrisa durante su visita a El Tribuno.
La gente del barrio lo conoce desde hace mucho tiempo. Quienes iban a comprar ya sabían que Genaro estaría ahí, listo para dar una mano, saludar o conversar unos minutos.
Ese vínculo cotidiano hizo que se ganara el cariño de muchos. “La gente me quería, ya me conocían desde hace años”, recordó.
Por ese trabajo llegaba a reunir alrededor de 12 mil pesos por día, dinero que para él era fundamental. Con eso podía comprar alimentos, colaborar con su familia y sostener el día a día.
“Para mí era muy importante esa plata porque me permitía comprar para cocinar y ayudar a mi familia”, explicó.
El comienzo inesperado en las redes
Sin buscar fama ni popularidad, Genaro comenzó a grabar pequeños videos promocionando ofertas del supermercado donde trabajaba. Lo hacía con naturalidad, con su estilo propio y con una energía que rápidamente llamó la atención.
Así comenzaron a circular sus videos en TikTok. “Empecé haciendo las ofertas del supermercado y a la gente le gustaba”, contó.
Los comentarios no tardaron en llegar. Muchos usuarios destacaban su simpatía, su esfuerzo y la alegría con la que presentaba los productos. “Me decían ‘qué genio’, que siga con eso. Eso me hacía sentir contento”, relató.
Ese reconocimiento fue creciendo y, poco a poco, comenzaron a llegar los primeros llamados de empresas interesadas en que Genaro promocionara sus productos.
Un sueño que empezó a cumplirse
Hace apenas unos meses, lo que comenzó como una experiencia improvisada empezó a transformarse en una nueva etapa de su vida.
Hoy Genaro ya realiza publicidades para diferentes comercios, especialmente de ropa y zapatillas, algo que le entusiasma profundamente.
“Me gusta mucho hacer publicidades de ropa y zapatillas”, dijo.
Además de poder trabajar en lo que disfruta, también ha logrado mejorar su situación económica.
“Con lo que gano puedo comprarme ropa, zapatillas y ayudar a mi familia”, explicó.
Actualmente cuenta con unos 16 mil seguidores en TikTok y también abrió su cuenta en Instagram, desde donde continúa compartiendo sus videos y recibiendo mensajes de apoyo.
La familia, su sostén
Genaro vive desde hace 14 años en el barrio San Silvestre junto a su hermana y su sobrino, quienes se convirtieron en su principal sostén en esta etapa.
“Mi hermana siempre me apoya para que siga adelante”, contó.
Incluso lo ayuda en la organización de sus contenidos y en algunas de las publicidades que realiza. Para él, ese acompañamiento es clave. “Ellos me apoyan mucho, me dicen que siga”, afirmó.
Un pendiente: terminar la secundaria
En el plano educativo, Genaro cursó toda la primaria en la escuela Almirante Brown de Salta Capital. Sin embargo, todavía tiene pendiente completar sus estudios secundarios, una meta que no descarta retomar en el futuro.
Para él, la educación sigue siendo importante y espera poder organizar sus tiempos para terminarla.
Sus gustos simples
En su vida cotidiana, Genaro disfruta de las cosas simples: su comida favorita son las milanesas, preferentemente con papas fritas o arroz.
También tiene una gran pasión por la música.
Le gusta el rock y menciona entre sus bandas favoritas a Rata Blanca, Metallica y Queen.
Cuando puede, baila al ritmo de esos clásicos que lo acompañan desde siempre.
Un mensaje de esperanza
A pesar de la popularidad que empieza a crecer, Genaro no se olvida de sus orígenes ni de quienes, como él, luchan todos los días para salir adelante.
Por eso, al final de la charla quiso dejar un mensaje para los salteños.
“Que sigan luchando y no se dejen. Dios es grande y los va a ayudar”, expresó.
Con humildad, fe y una sonrisa que contagia, Genaro sigue construyendo su camino.
El mismo que empezó entre autos estacionados, carritos de supermercado y saludos de vecinos, y que hoy gracias a las redes sociales lo está llevando mucho más lejos de lo que alguna vez imaginó.