PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
22°
9 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Embarcación: un pequeño oso melero rompió en llanto buscando a su mamá a orillas de la ruta 34

Sucedió a metros de una estación de servicio. El pequeño ejemplar pasó la noche trepado a lo alto de un árbol.
Lunes, 09 de marzo de 2026 10:05
Un oso melero se refugió en las alturas de un arbol. Fotografía ilustrativa

Escuchar esta nota - 00:00

Durante toda la madrugada, en la entrada de Embarcación, el llanto agudo de una cría de oso melero caló hondo entre quienes circulaban por la ruta nacional 34, a la altura de la estación de servicio El Gramillal.

En lo alto de la copa de un enorme árbol, el pequeño osito lloraba su soledad. La situación llamó la atención de los vecinos y de quienes circulaban ocasionalmente por el lugar, que dieron aviso al 911. El animalito se mostraba indefenso, asustado y, sobre todo, solo. Los efectivos de seguridad se hicieron presentes en el lugar y recomendaron dejarlo tranquilo para no acrecentar su angustia.

“Si el silencio vuelve a la zona y la gente se aleja, la madre, que seguramente anda cerca, se va a animar a bajarlo y seguir su camino monte adentro”, explicó un vecino, conocedor de la fauna local.

La cría de un oso melero en Embarcación. Imágenes gentileza Ariel Costilla

El oso melero (Tamandua tetradactyla) no es un extraño para los salteños del norte, aunque cada vez es más difícil cruzarse con uno. Son esos "personajes" solitarios de las yungas y bosques del norte, que se pasean con su andar pausado y su lengua larga buscando hormigas, termitas o un poco de miel.

Sin embargo, el caso de esta cría no es un hecho aislado. En los últimos meses se sucedieron rescates en Orán, Metán y otras zonas. ¿La razón? El avance de las urbanizaciones y la actividad agrícola sobre su territorio. Entre los incendios forestales que los obligan a huir y la pérdida de sus árboles, estos animales terminan apareciendo en patios de casas o, como en este caso, a la vera de una ruta muy peligrosa.

En Argentina, la especie está categorizada como "Casi Amenazada". Los atropellamientos y la caza ilegal son sus peores enemigos.

Qué hacer si te cruzás con uno

A veces, las ganas de ayudar nos juegan una mala pasada. Ver a un animalito así da ternura y dan ganas de "rescatarlo" uno mismo, pero lo mejor que se puede hacer es no tocarlo. Sus garras son fuertes (las usan para romper tacurúes) y el estrés puede ser fatal para ellos. No hay que intentar capturarlos. Lo recomendable es mantener una distancia prudente para no asustarlo y llamar al 911 o a la Policía Rural y Ambiental.

Efectivos acuden al pedido de rescate del osito melero. Imágenes gentileza Ariel Costilla

El camino a casa

Por ahora, el destino del pequeño de Embarcación depende del silencio y de la naturaleza. Si no logra reencontrarse con su madre, entrará en el protocolo de rehabilitación. Probablemente termine en la Estación de Fauna Autóctona (Finca Las Costas), donde los expertos evaluarán su salud para que, tarde o temprano, pueda volver a colgarse de una rama en el monte, lejos del asfalto y las luces de los autos.

Cuidar al oso melero es cuidar el corazón de nuestras yungas. Ojalá que esta noche, en lugar de llantos, solo se escuche el crujir de las hojas bajo sus garras.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD