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El acuerdo de libre entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a gestionarse en 1995; la firma definitiva de los términos del entendimiento entre ambas regiones se realizó en enero de este año. Se trata de uno de los acuerdos más significativos a nivel internacional, con el que se estima alcanzar más del 24% del PBI Mundial, más del 35% de las exportaciones globales y superar, también los U$S 90.000 de comercio bilateral entre bloques.
Hoy, los países que conforman el Mercosur son Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay; la República Bolivariana de Venezuela se encuentra suspendida como Estado Parte del Mercosur. El Protocolo de Adhesión de Bolivia al Mercosur fue firmado por la totalidad de los Estados Parte en 2015. El instrumento de ratificación fue entregado por Bolivia en julio de 2024 y tiene un plazo de hasta 4 años para incorporar el acuerdo normativo del bloque.
Datos comparativos
La Unión Europea tiene 500 millones de habitantes, un PBI per cápita de U$S 40.000 participación en el PBI mundial, 20%, y del comercio mundial, 15%. El Mercosur, con 240 millones de habitantes, acredita un PBI per cápita de U$S 10.000; participa con un 3% en el PBI mundial y con un 2% en el intercambio comercial.
De este modo, con este acuerdo, la Argentina se beneficia porque:
* La UE es un socio estratégico, ya que se trata del segundo destino de nuestras exportaciones y principal inversor en nuestro país,
* Una de cada cuatro empresas que exportan en Argentina llevan sus productos al mercado europeo
* El 15% de nuestras exportaciones de alimentos hacia la UE son productos altamente diferenciados
* La UE no es un socio que compita con costos y salarios bajos ya que en muchos rubros los precios europeos son entre 50-100% superiores a los de nuestro país.
Los tres pilares del Acuerdo
El contenido del acuerdo está constituido por tres pilares: Comercial, Cooperación y Diálogo político. A nivel político, ya está constituido por la firma de enero. Ahora se requiere la aprobación legislativa de los integrantes del Mercosur y de la Unión Europea. El Parlamento Europeo solicitó una opinión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que está tomando su tiempo para informar, aunque actualmente, en la Unión Europea evalúan una aplicación provisoria del capítulo Comercial, que podría comenzar al segundo mes luego de que la UE y al menos un estado del Mercosur se notifiquen mutuamente haber completado sus procedimientos internos o ratificación.
Junto a la Fundación Barbechando, técnicos del Grupo de Países Productores del Sur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) y legisladores nacionales de nuestro país, hemos analizado los puntos más sobresalientes de este acuerdo.
Entre los beneficios más importantes observamos: previsibilidad institucional, porque crea un marco regulatorio común, que elimina la discrecionalidad de las autoridades de turno; además, promueve las inversiones, gracias a la consecuente previsibilidad de reglas y el acceso a mercados, dos elementos fundamentales en el diseño de las cadenas productivas. También, brinda el acceso efectivo al mercado europeo, 100% de liberalización en bienes industriales, 82% de liberación total en agrícolas y plazos prudentes para la adaptación industrial. Con el acuerdo, el 60% de las importaciones del Mercosur se desgravarán en 10 años; se podrán ampliar salvaguardas bilaterales hasta los 18 años de la celebración del acuerdo, con reglas de origen que aseguran integración birregional.
"El acuerdo no solo es un tratado comercial: es un instrumento de integración económica y regulatoria que exige la ratificación legislativa"
Este acuerdo tiene mucho potencial en términos de inversiones; según investigaciones realizadas por consultoras, en los países con los que la UE firmó acuerdos de libre comercio se observaron significativos incrementos.
Para la Argentina, el escenario se optimizará para las exportaciones agrícolas y de pesca (en especial, merluza, langostinos y calamar); mejora el acceso para los productos de nuestras economías regionales: frutas frescas, frutos secos, legumbres tabaco, hortalizas, aceite esencial de limón, mate, te, así como las exportaciones en los rubros de energía, minería e hidrocarburos.
En cambio, los sectores más vulnerables en la Argentina serán la industria automotriz, de maquinaria, metalmecánica, productos químicos, calzado, textil, marroquinería y muebles.
Este acuerdo, como la mayoría de los que se hacen en el mundo, no tiene fecha de vencimiento, pero en este caso sí es necesario que el Congreso argentino sea el primero en aprobarlo ya que las exportaciones del Mercosur a la Unión Europea, especialmente de productos agropecuarios, están cupificadas para los cuatro países y sería muy interesante que el nuestro pudiera aprovecharlo y, anticipándose al resto, liderar la asignación de dichos porcentajes.
El acuerdo no solo es un tratado comercial: es un instrumento de integración económica, institucional y regulatoria que exige la ratificación legislativa, articulación de políticas públicas y acompañamiento productivo interno para desplegar todo su potencial.
Sabemos que este es un momento clave y definitorio para la integración birregional que, junto con otros acuerdos, podría convertirse en una de las mayores zonas de libre comercio del mundo integrando comercio, cooperación y diálogo político.