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15 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
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Elsa y Lionel, madre e hijo, los laburantes del mejor sandwich de milanesa de $1000

Hace unos días fueron víctimas de publicación en las redes. Cuestionaron la calidad de su producto, el precio, y la venta de carrito. La reacción de los salteños, los hizo conocidos, tanto que hasta recibirán un subsidio de la provincia. Hoy te cuento cómo es la vida de estos laburantes.  
Jueves, 15 de enero de 2026 09:53
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Son las 9 de la mañana y Elsa de 52 años ya comenzó a prepararse para surtir su carrito y salir a darle todo el apoyo de siempre a su hijo. 

Los dos tuvieron unos días complicados, duros. Tristes por un lado pero como siempre, con una sonrisa al final. 

Lionel, el hijo de Elsa, tiene 28 años y desde hace dos que se dedica a la atención de un carrito de milanesas. Ubicado en la zona de la Pellegrini, donde desde las 18, lleva su carrito, y comienza la producción de los sandwich con los ingredientes que ya trae listos de su casa. Junto con su mamá se encargan de producir las milanesas, preparar las verduras, comprar el resto de los ingredientes: pan, aderezos, huevos.

Lionel se hizo cargo de este carrito cuando su mamá tuvo problemas de salud. La operaron del lagrimal y después de la vesícula. El tiene un leve retraso madurativo y fue operado a los 8 años de una cardiopatía.  "Siempre quiso estudiar pero nunca lograba pasar de curso sin repetir. Una o dos veces. Hace unos 5 años, después de intentar un montón de veces en el BSPA, resolvimos que era hora de hacer otra cosa. Salir a trabajar de algo y entonces aprendió a cocinar", contó Elsa en su comunicación con El Tribuno. 

Y así comenzó esta nueva historia. Un nuevo desafío para Lionel. 

Elsa trabaja de toda la vida. "Antes vendía sandiwch en un tupper. En la calle y hace 15 años que tengo el carrito. Pero ahora yo ya no podía con el problema de salud que tuve y comenzó él", recordó Elsa. 

Sacando los miedos afuera, Lionel se animó y hace dos años que se hace cargo solo de la atención y la producción carrito. El lo lleva, cocina los sandiwch, los arma, cobra. Guarda todo a la hora de volver, pasada la medianoche, recién vuelve a casa. Con el día ganado. 

"Había que trabajar, no quedaba otra", expresó Elsa, recordando lo hablado en algún momento con su hijo cuando las cosas se pusieron jodidas. 

Y así salen adelante. Con el laburo de todos los días. 

Esta semana Lionel, con toda la buena fe que lo caracteriza, atendió a uno de sus clientes, como de costumbre. Recibió el pedido, los preparó, y lo entregó por $1000. El precio que tienen sus sandwich de milanesas. Pero la mala suerte se había cruzado ese día en su camino. 

Un joven, parte de una pareja de infuencers que recorre locales gastronómicos en Salta, dando sus referencias en cuanto a servicios, era ese cliente. Grabó un video, desarmó el sandwich mostrando sus ingredientes, puso en duda su calidad y cuestionó si "alguien se anima a comer un sandwich de 1.000 pesos". 

La reacción no se demoró. Incluso un trabajador de la construcción expuso, cómo es su día de trabajo y lo reconfortante que es comer un sandwich de Lionel, después de 10 horas de trabajo. Cuando el presupuesto de un "laburante", no da para más. 

Temor, vergüenza y dolor

Hace dos días que Lionel no atiende el carro. Va su mamá. La exposición mediática no fue lo mejor que le pasó a Lionel. No está acostumbrado a ser visto por todos, a ser señalado, y le duele que su trabajo, ese que lo ayuda a vivir, sea cuestionado. 

Sin dudas que Lionel  y el influencer tuvieron vidas muy distintas. Donde el día a día y las posibilidades no fueron las mismas. Y esto quedó reflejado en una publicación que a los salteños les dolió. Igual que a Lionel. Hoy los medios lo buscan pero él ya le dijo a su mamá que no quiere todos sigan viendo su cara. 

Así será porque el respeto, diría algún abuelo, es lo "último que se pierde". 

Hoy, Lionel dijo que ya anima a volver al carrito. Su mamá, Elsa, lo atendió estos dos últimos días. Y hay que volver. Porque el "laburante", no come si no trabaja. 

El apoyo al esfuerzo

Ayer, el ministro Ignacio Nacho Jarsún, convocó a Elsa y Lionel a su despacho. En este encuentro, el ministro conoció la vida de estos salteños, y entendió que siempre se puede. Ellos son la prueba. 

Desde el Gobierno de la provincia se comenzaron los trámites para que Lionel reciba un subsidio. "El subsidio es para Lionel, yo ya tengo mi jubilación. Así que esto es para él, para que pueda seguir adelante con su carrito. Ahora es de él. Yo acompaño", expresó Elsa a El Tribuno. 

 

"Muchas veces no dimensionamos el alcance de las redes sociales. Cuando se las utiliza de forma no adecuada corremos el riesgo de que su efecto sea negativo. Felicito a Lionel y Elsa por su perseverancia, los vamos a acompañar y asistir desde el Gobierno de la provincia para que sigan creciendo", expresó Nacho Jarsún en su publicación en las redes sociales.

Hoy, Elsa terminó de llevar toda la documentación necesaria a las oficinas del ministro y de ahí a "laburar". 

"Hago las compras, bien me desocupe de este trámite, y esta tarde Lionel vuelve al trabajo. No tenemos fecha todavía de cuando le darán el subsidio para el carrito pero bueno, después de todo esto, salió algo bueno. Quería decirle que disculpen pero no estoy atendiendo los mensajes por miedo. Después que pasó esto, tenemos miedo que agredan a Lionel. Hay de todo, vos viste", comentó Elsa a este medio. 

Y si hay de todo, pero lo bueno es tener esa capacidad de levantarse, sacudirse y seguir. Y Lionel es un claro ejemplo. 

 

 

 

 

 

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