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La caída del consumo también golpea a uno de los alimentos más tradicionales de la mesa argentina. Según advirtió Daniel Romano, referente del sector panadero, el consumo de pan registra una baja que ya se ubica entre el 25% y el 30% en todo el país, un indicador que refleja con claridad el deterioro del poder de compra de las familias.
“Hoy el consumo promedio a nivel nacional tiene caídas entre el 25% y el 30%. Con eso es suficiente para entender que la situación es bastante complicada”, señaló Romano en diálogo con Radio Salta.
El dirigente explicó que el sector no es ajeno a la crisis que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. Según los datos que manejan en el sector, entre 22.000 y 25.000 pymes cerraron en el país y se perdieron cerca de 290.000 puestos de trabajo registrados.
“La situación es bastante complicada para nosotros, que somos en su mayoría pymes. El 98% de las empresas afectadas son pequeñas y medianas industrias”, indicó.
Romano explicó que, dentro del rubro panadero, la caída del consumo se observa especialmente en productos considerados “especialidades”, como facturas o panificados dulces, que suelen ser los primeros en desaparecer del gasto cotidiano cuando el ingreso familiar se reduce.
“Antes era común ver que cuando salían los chicos del colegio pasaban por la panadería y pedían facturas. Hoy eso prácticamente no ocurre porque hay un sector muy grande de la población al que ya no le alcanza”, sostuvo.
El dirigente señaló que esta situación obliga a las panaderías a reducir la producción de esos productos, mientras intentan sostener el volumen de venta del pan tradicional.
A la caída del consumo se suman además nuevos aumentos en los costos de producción. En las últimas semanas, el azúcar registró subas cercanas al 30%, mientras que la harina aumentó alrededor de un 10%. A esto se suma el incremento del combustible y del transporte, que impacta directamente en el traslado de insumos.
“Subió la nafta y eso también nos afecta porque muchos insumos llegan desde el puerto. El transporte traslada ese costo y termina impactando en todos los productos”, explicó.
En cuanto al precio del pan, Romano indicó que actualmente existe una gran variabilidad en los valores, ya que cada panadería fija sus precios según sus costos y su realidad económica. En Salta y otras provincias, el kilo de pan puede encontrarse aproximadamente entre los 3.000 y 4.000 pesos, aunque hay locales que lo venden más barato o más caro.
El dirigente aclaró que, a diferencia de otros sectores, las panaderías suelen trasladar los aumentos de manera más espaciada, ajustando precios cada tres o cuatro meses para intentar absorber parte de los incrementos en los costos.
“La última suba generalizada fue en octubre y ahora se está viendo otro acomodamiento de precios. No somos grandes empresas, entonces tratamos de ir absorbiendo los costos mientras se puede”, indicó.
Otro fenómeno que preocupa al sector es el crecimiento de la informalidad. Romano señaló que, además de las panaderías ilegales que funcionan sin habilitación ni empleados registrados, también se observa cada vez más gente que vende panificados de manera informal en la vía pública.
“Hoy se ve en muchas esquinas gente vendiendo pan, bollitos o productos caseros. Esa gente está intentando sobrevivir en una situación económica muy complicada”, señaló.
No obstante, el dirigente diferenció esa realidad de los establecimientos que producen grandes cantidades de pan sin cumplir normas sanitarias ni laborales.
“Ahí hay una competencia totalmente desigual porque una panadería legal paga impuestos, cargas sociales y salarios en blanco. Esa diferencia puede significar millones de pesos por mes”, explicó.
Finalmente, Romano consideró que la única forma de reactivar el consumo en el sector es mejorar el poder adquisitivo de la población.
“La única manera de que aumenten las ventas es que la gente tenga más plata en el bolsillo. Cuando las familias puedan salir del colegio con sus hijos y pasar por la panadería a comprar facturas como antes, ahí recién vamos a ver que el consumo se recupera”, concluyó.