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A veces las grandes ideas nacen de una experiencia simple: descubrir algo que cambió la propia vida y preguntarse por qué otros no pueden acceder a lo mismo.
Eso fue lo que le ocurrió a Aixa Zuccon, una joven de General Güemes que, ya como estudiante universitaria, empezó a pensar en la cantidad de oportunidades académicas -becas, programas de intercambio, voluntariados- que existen en el mundo, pero que muchas veces no llegan a quienes más podrían aprovecharlas.
La inquietud terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy reúne a cinco jóvenes universitarios de distintas provincias y universidades. Se llama Oportunautas y busca algo que parece sencillo pero que no siempre ocurre: que la información sobre oportunidades educativas llegue a todos.
La iniciativa está integrada por Aixa Zuccon, fundadora del proyecto y estudiante de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Máximo Carpio y Juan Diego Duarte, estudiantes de Ingeniería Civil e Ingeniería Electromecánica, respectivamente, en la Universidad Nacional de Salta (UNSa); Juan Ignacio Mora, estudiante de Ingeniería en Software en la Universidad Católica de Salta; y Delfina Deleon, estudiante de Física en la UBA y encargada de comunicación y redes del proyecto.
Cuatro de ellos son salteños. Y todos comparten una historia que empezó mucho antes del proyecto. Varios se conocieron en el Taller de Física del recordado profesor Daniel Córdoba, un espacio de formación que durante años despertó vocaciones científicas entre secundarios de la provincia.
Ese lugar fue más que un taller. Fue un punto de encuentro entre jóvenes curiosos, interesados por la ciencia y el conocimiento. También fue el origen de una amistad que años después se transformaría en un proyecto con impacto social.
Con el paso del tiempo, cada uno siguió su camino universitario. Pero todos comenzaron a notar algo que se repetía. Las oportunidades estaban ahí, pero no siempre llegaban a todos. Becas internacionales, programas de intercambio o convocatorias académicas circulaban en determinados ámbitos o en grandes centros urbanos. Para muchos estudiantes del interior, enterarse dependía casi siempre del boca a boca.
Fue en ese contexto que en 2023 Aixa decidió crear una cuenta de Instagram para compartir convocatorias. Lo que comenzó como una publicación ocasional empezó a crecer.
Salto a la tecnología
Varios integrantes del equipo comenzaron a formarse en desarrollo tecnológico y a pensar herramientas que permitieran automatizar la búsqueda de oportunidades. "Al principio pensábamos que una página web iba a ser suficiente", recordó Carpio.
Pero el proyecto fue evolucionando. Finalmente decidieron desarrollar un chatbot con inteligencia artificial capaz de orientar a cada usuario según su perfil académico. Hoy la plataforma funciona a través de distintos canales: redes sociales, un sistema de difusión por WhatsApp y un chatbot en Telegram que recomienda becas y programas de formación.
El sistema hace algunas preguntas básicas -edad, intereses, estudios- y luego busca en una base de datos de oportunidades que el propio equipo construyó. "Tenemos una base de datos donde cargamos manualmente becas y oportunidades académicas. El bot toma esa información y recomienda convocatorias según el perfil del usuario", explicó Carpio.
Detrás de ese sistema hay horas de trabajo que los jóvenes realizan de manera autogestionada. "Nadie nos paga. Todo es completamente gratuito y sale de nuestro bolsillo", contó.
Una comunidad que crece
Lo que empezó como una pequeña cuenta en redes sociales empezó a expandirse. Antes del desarrollo del chatbot, el proyecto tenía unos 500 seguidores. Hoy la comunidad está llegando a los 7.500.
Además, el canal de WhatsApp del proyecto pasó de 200 a unos 600 suscriptores, mientras que el chatbot de Telegram recibe consultas todos los días."Puede parecer poco, pero que diez personas por día usen el bot en Telegram ya indica que hay interés en el proyecto", señaló Carpio.
El proyecto empezó a crecer también gracias a la difusión en los medios. Durante el verano, Oportunautas comenzó a multiplicar el alcance de la iniciativa. "En el verano logramos una visualización de aproximadamente un millón de personas", contó el joven de Tartagal.
No se trata de usuarios directos de la plataforma, sino del impacto que tuvo la difusión del proyecto. "Son visualizaciones, gente que vio la iniciativa", aclaró. Actualmente la base de datos reúne unas 360 becas y convocatorias académicas. Cada semana el equipo suma nuevas oportunidades. "Cada uno de nosotros busca entre tres y diez becas por semana para ir ampliando la base de datos", precisó Carpio.