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Las fuertes crecidas del río Bermejo y los anegamientos que afectan al norte de la provincia, en Rivadavia Banda Sur, mantienen en una situación crítica a la comunidad wichí de El Chañaral, donde decenas de familias se encuentran rodeadas por el agua y muchas debieron abandonar sus viviendas.
En diálogo con El Tribuno, Andrés Puertas, integrante de la comunidad, describió el difícil panorama que atraviesan los pobladores.
“Está complicadísimo, estamos llenos de agua, rodeados de agua. La mayor parte de la comunidad tuvo que dejar sus casas”, relató.
Según explicó, la situación continúa empeorando porque el nivel del agua sigue en aumento y no hay señales de que la situación mejore en el corto plazo.
“Por lo que vemos no hay esperanza de que baje el agua. Sigue subiendo y la situación es triste y crítica”, agregó.
El Chañaral se encuentra a unos 4 kilómetros de Rivadavia, hacia el norte, en una zona rural de difícil acceso. El camino que conecta la comunidad con otros parajes se encuentra completamente inundado, lo que dificulta la llegada de ayuda. Están todos asilados e inundados.
Puertas explicó que incluso la escuela de la zona, la Escuela N° 4177, quedó prácticamente inaccesible. “Estamos a 3 kilómetros de la escuela, pero es imposible llegar hasta ahí por el estado del camino”, indicó.
La falta de acceso también afecta a otras comunidades cercanas, que atraviesan problemas similares debido a las lluvias y las crecidas.
Decenas de familias afectadas
De acuerdo con el referente comunitario, en El Chañaral viven alrededor de 76 familias, la mayoría pertenecientes al pueblo wichí.
“Si te digo quiénes están afectados, tendría que nombrar prácticamente a todos. La mayor parte de la comunidad está complicada”, explicó.
Las inundaciones no sólo afectan las viviendas, sino también a los animales de las familias, que en muchos casos quedaron en zonas anegadas.
“Los animales están dentro del agua, no hay dónde llevarlos. También están sufriendo la falta de alimentos”, relató.
En las últimas horas comenzó a llegar asistencia desde el Municipio, aunque los pobladores aseguran que resulta insuficiente frente a la magnitud de la emergencia.
“Nos comentaron que desde la Municipalidad están trayendo ayuda, pero son dos bolsones de mercadería por familia. Y hay familias numerosas. Hoy al mediodía no pudieron llegar por el estado de los caminos”, señaló Puertas.
Además, la interrupción de las clases agrava la situación alimentaria de los niños, ya que el comedor escolar dejó de funcionar.
“Como la escuela no está funcionando, tampoco está el comedor. Eso también afecta mucho”, explicó.
El pedido urgente
Frente a este escenario, desde la comunidad remarcan que la necesidad más urgente es la provisión de alimentos.
“Lo más urgente es la comida. Siempre es lo fundamental en estos casos. Con lo que contienen los bolsones no se alimenta a la gente”, afirmó Puertas.
Aunque también se requieren frazadas y ropa para los niños, la prioridad inmediata sigue siendo garantizar la alimentación de las familias.
“La ropa se puede acomodar con lo que uno tiene, pero la comida es lo básico ahora”, señaló.
El acceso a la comunidad es otro de los problemas centrales: desde la Ruta Provincial 13 hasta El Chañaral hay unos 8 kilómetros de camino rural, actualmente intransitables por el agua.
“Llegar hasta acá es complicadísimo. Y cuando quieren traer las cosas, también se complica mucho”, advirtió el referente comunitario.
Mientras tanto, las familias permanecen a la espera de una asistencia más amplia que les permita afrontar una emergencia que, por ahora, no muestra señales de retroceder.