Un cabo de Seguridad Vial de la Policía de la Provincia fue internado en estado delicado, con un traumatismo encefalocraneano (TEC), luego de ser sorpresiva y violentamente atacado con un nunchaku -un arma coreana artesanal consistente en dos palos tubulares unidos por una cadena-, durante un control vehicular.

El hecho ocurrió anteayer a las 17.30, en la intersección de la ruta provincial 28, frente a las instalaciones del Colegio San Pablo. Un grupo de efectivos que realizaba tareas preventivas advirtió el desplazamiento del atacante, sin casco, en una moto Maveric de 110 centímetros cúbicos. Ante la irregularidad, el cabo Hugo Morato (32) hizo las señales reglamentarias de detención al evidente infractor, quien obedeció, pero al serle recordado que no llevaba puesta la protección craneal obligatoria, se puso como loco, comenzó a proferir insultos de todo calibre y, en una acción imprevista, levantó el asiento de su unidad, extrajo un nunchako y comenzó a propinarle violentos golpes al uniformado, quien cayó al piso.

Ante la peligrosa situación, los otros policías que cumplían tareas en el lugar rodearon al agresor y lo redujeron, no sin antes evitar los furiosos nunchakazos que lanzaba el hombre.

Una vez que lo tuvieron bajo control, descubrieron que poseía un fuerte aliento etílico, lo que explicaba su enajenada reacción. Luego determinaron que se trataba de Rubén Pistán, de 60 años.

Lo llevaron detenido, acusado de resistencia y lesiones a la autoridad. Morato fue internado con un TEC y un traumatismo cervical.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de policiales

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...