Todos los años la casa de la familia Vidaurre, en Cobos (Campo Santo) se ven desbordada por la fe y la solidaridad. Acompañados por amigos y vecinos, brindan asistencia a miles de peregrinos que van llegando al departamento Gûemes en su paso hacia la Catedral Basílica por el Milagro.

Don Eusebio Vidaurre es un reconocido fabricante de instrumentos musicales. Su vivienda humilde, pero llena de vida, se encuentra ubicada en el ingreso a Cobos.

La historia comenzó hace 20 años, cuando asistió por primera vez a una familia que peregrinaba a Salta. Conmovido por esa demostración de fe, repitió la experiencia al año siguiente. Su acción se hizo conocida y cada vez fueron más y más los que arribaban a su casa buscando un poco de aliento.

Este año aguardaba la llegada de 2.500 peregrinos, pero arribaron muchos más: unos 3.500 en total.

En su vivienda les sirven un plato de guiso, agua, frutas, café y pan amasado.

“Es mucho trabajo, pero muy gratificante, y nos ayuda mucha gente. Solos no podríamos hacerlo”, expresó Don Eusebio.

Muchos ya conocen esta última parada antes de llegar a Salta, vienen preparados con carpas y colaboran con algunos productos.

Durante la noche se arma una guitarreada hasta que el sueño dice basta y se entregan a un reparador descanso, para continuar el peregrinaje en las primeras horas de la madrugada rumbo a Salta capital.

 

 

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