Tenía cinco años cuando la llevaron a dormir por primera vez los que podían convertirse en sus padres y no quiso volver al hogar estatal donde permanecía hace años. Supuestamente, debía pasar por un período de adaptación gradual, pero las cosas tuvieron que acelerarse. Ellos esperaban por un hijo hace dos años y ella, toda su vida había querido una familia. En 2012 la Justicia resolvió que lo mejor para Camila, nombre ficticio, era la adopción. El tiempo que tomó llegar a esta decisión puede ser prolongado desde un punto de vista o necesario desde otro. La discusión sobre el tema sigue pendiente en un país que debe tratar una reforma del Código Civil que podría redefinir este tipo de procesos.
En Salta, actualmente hay 68 personas que terminaron con los trámites necesarios para ser adoptantes, sumando a los que están en pareja y los solteros. Entre 2013 y lo que va de 2014, 18 chicos como Camila encontraron una nueva casa en el distrito judicial que abarca a Salta Capital y otros 13 departamentos.
En institutos que dependen del Gobierno de la Provincia viven 110 niños que no están con sus familias biológicas porque los abandonaron o porque atraviesan realidades relacionadas con violencia, adicciones, enfermedades o cárcel. Pero la decisión de empezar a buscarles padres adoptivos no es sencilla.
La ley nacional que protege a la infancia dice que los niños tienen derecho a crecer, preferentemente, con sus familiares biológicos si viven. De los chicos que están en hogares estatales, la mayoría tiene a algún pariente de sangre.

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El Estado debe hacer lo posible para que se reconstruya el lazo con padres, tíos o abuelos antes de tomar la determinación de encontrarles un hogar adoptivo. Si una madre sufre problemas económicos o de salud para sostener a sus hijos, debería recibir apoyo para hacerse cargo de ellos. Si los padres de un chico mueren, se tendría que evaluar la posibilidad de que se quede con algún otro familiar.
Un niño debe pasar un año en un internado sin que ningún pariente demuestre interés en él para que comiencen a buscarle una nueva familia. Ese plazo podría bajar a seis meses si se aprueba el proyecto de reforma del Código Civil que tiene media sanción de la Cámara de Senadores de la Nación, pero que nunca llegó a tratarse en Diputados.
"Si los papás de un chico fallecen y sus tíos o abuelos no van a verlo enseguida, lo más probable es que no tengan intenciones de criarlo. Los jueces deberían contar con más herramientas para que todo avance más rápido en este tipo de situaciones específicas", opinó la mujer que se convirtió en 2012 en la madre adoptiva de Camila.
La nena, de seis años, había atravesado la mayor parte de su vida en un instituto estatal y sus nuevos padres tuvieron que pedir que se acotara el proceso de adaptación que debía pasar hasta que se quedara definitivamente con ellos. "No quería separarse de nosotros", relató la mamá.
El juez de familia número seis, Daniel Canavoso, habló sobre los puntos que se analizan antes de tomar una decisión. "Debemos evitar que un menor de edad sea separado de sus vínculos biológicos, pero algunas veces los familiares no pueden o no quieren hacerse cargo. Entonces, los niños quedan institucionalizados. Cuando se comprueba el desamparo a lo largo de un año, hay que velar por el derecho de los niños a tener una familia. Esperamos que la reforma del Código Civil pueda limitar algunos tiempos para los que desean adoptar", dijo el magistrado a El Tribuno.
Los cuestionamientos sobre los meses que toma definir lo que pasará con un chico apuntan a situaciones en que la resolución se dilata sin límites. En Salta, la historia de tres hermanos que vivieron 14 años en diferentes institutos tras la muerte del padre se convirtió en un caso testigo.
"Un factor que permitirá un mayor dinamismo es trabajar en relación a los postulantes. Hay muchísimos que quieren bebés y muy pocos se plantean adoptar a niños mayores de tres años o adolescentes. El Estado no puede forzar las elecciones de los adoptantes, pero es imprescindible que esta situación sea planteada socialmente", señaló a este medio Eduardo Robino, secretario de Igualdad de Oportunidades de Salta.
La reforma del Código Civil implicaría modificaciones como acortar el plazo para llegar a una decisión final sobre un chico que vive en un hogar estatal, limitar el tiempo durante el que una pareja tiene la guarda provisoria de un niño antes de crear un vínculo definitivo de paternidad y bajar de 30 a 25 años la edad para adoptar.
La iniciativa para modernizar este instrumento legal en el país obtuvo media sanción de la Cámara de Senadores de la Nación en noviembre de 2013, pero luego quedó en los cajones de la Cámara de Diputados.
Mujeres sin pareja
De los que están inscriptos en el registro de adoptantes de Salta, un 30 por ciento son mujeres solas de acuerdo con información del Poder Judicial.
En el listado de aspirantes se encuentran los que ya cumplieron con todos exámenes y trámites formales.
"Se dan casos de mujeres solas que adoptan. Se evalúan todas las posibilidades. Uno analiza las condiciones de los postulantes para garantizar que el niño va a estar en un lugar donde pueda desarrollarse. No hay preferencias por matrimonios o solteros. Tampoco se hacen diferencias por orientación sexual", sostuvo Daniel Canavoso, juez de familia número seis.
Rosaura Gareca, abogada y exsecretaria de Promoción de Derechos de Salta, indicó que los que no tienen pareja pueden adoptar si cumplen con los requisitos. "No necesariamente están solos. Generalmente tienen padres, hermanos, tíos o abuelos y ese ámbito familiar es lo que necesitan los niños", dijo.
La proporción de mujeres solteras que hay en el registro de aspirantes de Salta es similar a la de otros lugares del país. En Buenos Aires, representan a más del 20 por ciento de los postulantes.
"Hay que vencer el miedo de recibir a chicos más grandes"
"Cuando nos inscribimos, dijimos que queríamos adoptar un chico de hasta dos años. Teníamos los miedos de cualquiera, pero después decidimos levantar el límite de edad. Al poco tiempo nos llamaron. En total, esperamos unos dos años", contó una salteña que desde 2012 es madre adoptiva de Camila, una nena de seis años que no tenía familia.
"Ella sabe toda su historia. Ahora, mis conocidos me dicen que es exactamente igual a mí. Nos arrepentimos de no habernos anotado para recibir a dos chicos juntos. Hay que vencer el miedo y animarse a adoptar a chicos más grandes", aseguró la mujer.
Camila estaba entre los niños que viven en institutos que dependen del Estado en Salta, donde habitualmente hay más de 100 chicos alojados, si bien la cifra va variando.
Daniel Canavoso, juez de familia número seis, destacó que la mayoría de los que quieren adoptar buscan a bebés o niños pequeños. "El gran problema se presenta con los de 4 años para arriba", sostuvo el magistrado.
El juez explicó que la adopción se puede concretar si los chicos son abandonados o desatendidos por sus familiares biológicos y permanecen en un establecimiento asistencial por más de un año. También, si los padres manifestaron expresamente su deseo de darlos en adopción o perdieron la patria potestad.
El caso de dos hermanos
La Justicia dispuso el 19 de junio la preadoptabilidad de dos hermanos menores de edad porque consideró que los padres no estaban en condiciones de hacerse cargo de ellos.
La Sala V de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial confirmó una sentencia de primera instancia que resolvía buscar una nueva familia para los chicos.
El fallo destacó que la madre abandonó a los chicos en 2010 y que el padre no volvió a visitarlos al instituto donde se encuentran, además de cambiarse de domicilio y no atender las llamadas de los asistentes sociales.
"Toda esta referencia es clara muestra de la imposibilidad de los padres de llevar adelante su cometido como tales. La solución dispuesta por el juez de primera instancia, en base a dictámenes e informes, pone en evidencia que el mismo tuvo como primordial meta proteger el superior interés de los menores de edad", sostuvo el fallo de la Cámara de Apelaciones.
Preguntas frecuentes

¿Quiénes pueden ser adoptados?

Pueden ser dados en adopción los niños que fueron abandonados o desatendidos por su familia biológica. Que los padres hayan perdido la patria potestad o hayan expresado su deseo de dar en adopción a sus hijos también es un motivo para que les busquen una nueva familia.


¿Qué pasa cuándo abandonan a un recién nacido?

La Justicia debe esperar 60 días, plazo aproximado que puede durar el puerperio, para ver si la madre tiene una real intención de abandonar a su hijo o tomó una decisión de la que podría arrepentirse como producto del estado de vulnerabilidad que sufren muchas mujeres tras el parto.

¿Es legal recibir a un niño por fuera del proceso de adopción?

Está prohibido que los padres biológicos entreguen a su hijo sin la intervención de la Justicia o mediante una escritura. Esta práctica era bastante frecuente hasta hace unos años. Este proceso, por fuera de la adopción legal, puede asociarse con la venta o el tráfico de niños.


¿Desde qué edad se puede adoptar?

De acuerdo con la legislación actual, se puede adoptar a partir de los 30 años. Solo se aceptan postulantes más jóvenes si están casados hace mas de tres años o acreditan que no puede tener hijos de forma natural. La reforma del Código Civil bajaría la edad a 25 años.

¿Cómo es el proceso de adopción?

Primero, la Justicia le concede la guarda de un niño a una persona o pareja inscripta en el registro de adoptantes. La guarda puede durar hasta un año, plazo que podría bajar a no más de seis meses si se aprueba la reforma del Código Civil. Luego, se puede iniciar un juicio de adopción.


¿Cómo es un juicio de adopción?

Es un proceso en el cual los que pretenden adoptar tienen audiencias con un juez de familia y se escucha la opinión de los niños, si tienen edad para expresarla. También se hace un seguimiento para ver si los chicos se adaptarían a la nueva familia. Si el juez lo considera adecuado, el resultado es una sentencia de adopción.

¿Cómo es el vínculo de un chico adoptado con sus familiares biológicos?

Hay dos clases de adopción. En la adopción plena, se extinguen todos los vínculos legales del niño con su familia de origen. En la adopción simple, el niño mantiene sus lazos con sus familiares biológicos.

¿Cuándo determina la Justicia que un chico está en condiciones de ser adoptado?

Cuando comprueba que hay un abandono material y afectivo real por parte de sus padres biológicos. También cuando el padre y la madre manifestaron su intención de dar al niño en adopción. Entonces, los jueces dictan una resolución de preadoptabilidad y empiezan a buscar otra familia.
¿Dónde hay que inscribirse para adoptar en Salta?

En el registro de adoptantes, que funciona en Ciudad Judicial. Salta adhirió a la ley nacional 25.854, por la cual los listados de aspirantes de todo el país están conectados. Un postulante que se inscribe en Salta puede obtener la guarda de un chico de otra provincia.




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