La inflación repercute en la vida diaria e impacta como un cimbronazo feroz en la economía diaria de los argentinos. Eso provoca que los valores absolutos en distintas variables asciendan, a veces, más allá de lo tolerable para los flacos bolsillos de los trabajadores.
El fútbol argentino no escapa a esta tendencia y a los índices inflacionarios que se disparan con velocidad.
Esto no solo queda reflejado en el fútbol de elite, que concentra gran parte de la atención de la opinión pública y en el que históricamente las taquillas siempre estuvieron más engrosadas, sino también en el fútbol nuestro de cada día, el que concentra la mirada de los salteños, y el que nos toca con los torneos federales A y B en los que se calzarán el protagonismo diez equipos de la provincia.
Como una consecuencia lógica de un universo coyuntural en el que todo afecta a todo, el Consejo Federal de la AFA decidió incrementar los precios de las localidades para los partidos del Federal A que arrancará el próximo domingo con el clásico salteño entre Juventud Antoniana y Gimnasia y Tiro, como plato principal de la primera velada. Un certamen que otorgará un "plus" motivacional como para contrarrestar los altos costos: siete plazas de ascenso y la posibilidad de subir de categoría en menos de tres meses. Por disposición de la AFA, la entrada general para los encuentros de la tercera divisional se fijó con un tope de 80 pesos (es el valor que tendrán las populares en el clásico entre albos y santos, mientras que para el resto de los partidos se cobrará 70).
Por su parte, las plateas en el Federal A se elevarán hasta los 110 pesos, marcando una sustancial ventaja con respecto a los valores que se imponían en la temporada pasada.
Ahora, los dirigentes de los clubes salteños, en especial los tres de mayor popularidad -y que experimentaron una parábola descendente en cuanto a su concurrencia en el campeonato anterior, fundamentalmente por el bajo nivel, las escasas expectativas, lo poco que generaron sus respectivos equipos en el hincha y las peleas por objetivos incómodos, como el descenso, en el que terminó hundiéndose Central Norte tras aquella inolvidable final con Juventud- deberán embarcarse en el complicado desafío devolver a recapturar el entusiasmo perdido de sus hinchas, y en un contexto no del todo favorable.
¿Confabulará la suba de las entradas en la concurrencia para esta temporada? Esperemos que no. Al menos, como cuestión no menor y elemento sumamente alentador, la nueva estructura de un torneo corto, con posibilidades de ascenso a corto plazo y mayores plazas para los clubes del interior a la B Nacional, le otorgan a lo que viene una motivación mayúscula.

Un 600 por ciento en 8 años

Trazando una progresión desde aquella temporada 2006/07 a partir de la cual comenzó a popularizarse la categoría en Salta, hasta la actualidad, los niveles en los precios de las localidades aumentaron en casi un 600 por ciento (exactamente 583,3%), en la misma medida que el costo de vida global, los ingresos, los valores y la economía fueron mutando progresivamente a lo largo de casi una década.
En aquella oportunidad, en la que se registraron cuatro ediciones del superclásico salteño entre Juventud y Central Norte, la popular para los duelos provinciales costaba la irrisoria suma de 15 pesos, tres menos que en los encuentros denominados comunes, en los que santos y cuervos jugaban en condición de local.
Para la temporada siguiente, la localidad general se incrementó en dos pesos, mientras que en la 2008/09 pasó a costar 18 pesos.
En la 2009/10 se fijó en 20 pesos, en la 2010/11 en 25 y en la 2011/12 en 35. Al año siguiente se plantó en 45, en 2013 se registró un incremento de diez pesos y en esta temporada tuvo lugar el aumento más brusco.
Al nivel de otros espectáculos
Hoy, ir a ver a los equipos salteños que disputan el torneo Federal A (más aún si se trata de un clásico) implica una erogación igual o superior a otras alternativas de esparcimiento que puede contemplar la familia salteña como opción en un fin de semana. Por ejemplo, un ticket para ir al cine es hoy más económica que una entrada general para un mayor a un partido del santo o del albo en condición de local. Para un grupo familiar (padre, madre e hijos), asistir a la cancha también contempla el transporte ida y vuelta (o estacionamiento), la milanesa o el choripán.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...