El fútbol vive cambios permanentes que influyen en las respuestas de los jugadores ante las exigencias.
La resistencia y el estado atlético juegan un rol fundamental en cada futbolista para no sufrir lesiones, aunque muchas veces también existe lo insólito.
Las lesiones musculares y óseas se volvieron moneda corriente en el fútbol mundial, los desgarros, esguinces, contracturas y fracturas conviven y preocupan tanto a entrenadores como a los propios jugadores.
En otros tiempos, a pesar de los mal estado de los campos de juego y hasta los ortodoxos botines, no se veían tantos lesionados en el fútbol como en la actualidad. Y muchos se preguntan: ¿por qué se lesionan tanto los jugadores hoy en día?. La respuesta desconcierta a los amantes de la pelota.
El Tribuno charló con un especialista en este tema, el kinesiólogo Pablo Martínez, quien ejerce su profesión en el plantel de Primera de Gimnasia y Tiro.
"Hay más lesiones porque la competencia es cada vez más exigente y hay menos tiempo de recuperación entre un partido y otro. Se juega constantemente al límite", remarcó el profesional, quien además agregó: "Hace veinte o treinta años atrás no había lesiones con esta frecuencia porque no se las detectaba. Ahora la exigencia es mayor y ahí empieza a jugar la predisposición del jugador, no solo física sino también mental".
Pablo Martínez Kinesiólogo“Hay más lesiones porque la competencia es cada vez más exigente. Hay mucho roce”.
Martínez insistió con la exigencia de los entrenamientos. "Siempre tiene que estar la buena mano del preparador físico, pero el jugador también tiene que tener sus cuidados, sobre todo lo que se llama el entrenamiento invisible, que requiere de un buen descanso", expresó Martínez.
El jugador suele resentirse de una vieja lesión por una mala recuperación y también por sobreentrenamiento. Pasa en todos los niveles del fútbol.
"Las reincidencias de las lesiones también se dan porque tratamos de acortar el tiempo de recuperación. Uno arriesga por una rápida evolución y a veces puede salir bien, otras veces mal, pero también hay lesiones que escapan de la preparación física".
Por último, destacó que su profesión pasó a tener más protagonismo en el fútbol: "Hoy en día el kinesiólogo forma una parte importante en el cuerpo técnico y el plantel. El más importante es el preparador físico, nosotros nos encargamos de la prevención de las lesiones y el tratamiento de las mismas".
Algunos casos locales
El fútbol salteño no quedó exento de este mal que aqueja a los jugadores. Cristian Zurita, jugador de Central Norte, no tuvo un buen regreso desde su paso por el fútbol europeo. En el 2012 en un amistoso frente a River de Embarcación sufrió una rotura fibrilar (microdesgarro). Esta lesión fue una constante en el mediocampista cuervo.
En Juventud, la última lesión más recordada es la del mediocampista Oscar Domínguez, quien sufrió una fractura de peroné en 2011 frente a Talleres de Córdoba. Estuvo alejado de las canchas cerca de cuatro meses.
Y el caso más reciente, aunque menos grave, afecta a Gimnasia. Tras el clásico del domingo contra Juventud, el defensor Ignacio Ameli tuvo que ser sustituido por un desgarro (ver página 31).

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