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“Queremos criar a Esperanza, no queremos que vaya a un hogar"

Renata Tolaba, tía de la beba rescatada de una letrina, dijo que su familia quiere la tenencia.“Somos gorditas, quizá por eso no detectamos el embarazo”, dijo sobre la mamá de la nena.
Jueves, 16 de marzo de 2017 00:00

Por Marianela Pereyra

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Por Marianela Pereyra

Con un caminar pausado pero seguro la familia Tolaba entró a la Secretaría de la Niñez y Familia, en la calle Gemes al 500, ayer muy temprano.

"Venimos a explicar que queremos la custodia de mi sobrina porque, junto a toda mi familia, nos queremos hacer cargo de ella", manifestó a El Tribuno Renata Tolaba, de 36 años y tía materna de la pequeña rescatada de un pozo ciego el martes 7, en San Antonio de los Cobres.

La mujer se presentó junto a sus padres Clara Eusebia Ferril, de 57 años y Mario Tolaba, de 65, abuelos de la beba. Todos estallaron en llanto tras ingresar al edificio.

"No somos una familia que tiene una posición económica alta, sino que somos humildes pero podemos criar y solventar todos los gastos de la bebé y tenemos valores que le queremos inculcar. Tenemos muchas ganas de luchar por mi sobrina y sacarla adelante. No queremos que vaya a un hogar ni que la den en adopción. Estamos aquí para defenderla, cuidarla y darle buenas enseñanzas", dijo Renata entre lágrimas.

La familia concurrió días atrás a los hospitales Materno Infantil en el que estuvo internada en primera instancia la beba y Papa Francisco, donde está actualmente, pero "se nos negó totalmente el derecho a verla. Estoy enojada por eso. A pesar de que la bebé está judicializada tenemos derecho a verla. Me siento mal porque fuimos maltratados. Una médica de Neonatología del hospital Papa Francisco nos dijo que "la nena no necesita nada'. La bebé tiene pañales y leche pero más allá de eso y de la parte económica, la bebé necesita el afecto y cariño de su familia. Nosotros queremos brindarle todo eso porque somos su sangre ¿Qué afecto o cariño puede tener en el hospital? Está solita ¿Está bien que la tengan ahí si ella tiene un hogar?", aseguró.

"Pido que piensen en la bebé. Ella tiene una familia. Muchos salieron a decir que nadie la reclamó pero no es cierto porque nosotros estamos reclamándola desde el primer día que nos enteramos. Me molesta que nadie no nos haya tenido en cuenta porque sí estamos interesados en la bebé. Peleamos todo el tiempo para verla pero nos niegan tener contacto. Nuestro abogado Dante Colque presentó un escrito pero su petición fue negada. Esto me da mucha bronca", manifestó.

"Siento impotencia y angustia a la vez porque más allá de que el error está, la bebé tiene una familia: los tíos, los abuelos y debe estar junto a nosotros", hizo hincapié.

"Igual que siempre"

Renata contó que nadie se enteró que su hermana Susana esperaba una bebé. " Yo la veía y parecía que todo estaba igual que siempre. Nosotras somos gorditas, quizá por esa razón no pudimos detectar el embarazo", manifestó.

Respecto al hecho, ocurrido el 7 de marzo cuando policías rescataron a la beba recién nacida desde el fondo de un pozo ciego, luego de que dos vecinos escucharan su llanto, Renata sostuvo que "me enteré de lo que pasó cuando la Policía fue a buscarme para tomar declaración".

En relación a los motivos por los cuales habría ocurrido el suceso, dijo desconocerlos. "Mi hermana todavía está en estado de shock. No se puede hablar mucho con ella porque está todo el tiempo nerviosa, llorando. Es una mujer buena, responsable, respetuosa. Desde que consiguió su trabajo en el hospital nos ayudó económicamente a todos los hermanos. Yo sé que ella también la quiere a la bebé y pidió verla", expresó.

La directora de Niñez y Familia, Ana Pastrana, en diálogo con El Tribuno informó que el caso está en la etapa inicial. "Esperamos que le den el alta a la bebé y aguardamos los resultados de informes médicos, psicosociales y en base a estos se tomará una medida de protección", argumentó.

Una familia trabajadora

Renata Tolaba trabaja en el hospital de San Antonio de los Cobres, al igual que su hermana y madre de la beba. Hace seis años que presta servicio en el centro asistencial por un contrato municipal. Es empleada de servicios generales. Ahora se encuentra en el sector cocina. 

Clara Ferril, la abuela, cobra una pensión y Mario Tolaba es jubilado. El matrimonio tuvo nueve hijos. 

“Nosotros vivimos juntos. Somos nueve hermanos. Yo soy la mayor y la menor tiene 18. En casa vive un chico de 16 y tres niños de 11, 9 y 7 años. La luchamos todos los días para seguir adelante. También vendemos comida: choripanes, masas dulces. Podemos solventar los gastos de mi sobrina. Nada le faltará.

Esperanza tiene una hermana joven “que sabe todo lo que pasó y que también quiere ayudar. Ella estudia y quiere conocer a su hermanita y que la criatura esté bien”, expresó.

Sobre el padre de la bebé, Renata dijo desconocer la situación al respecto. 

“Mi hermana tenía su pareja pero no sé nada sobre él. Escuché que se separaron en diciembre. Es un tema privado de ella y la realidad es que no sabemos qué sucedió”, dijo la mujer de 36 años. 

“En estos días nadie se dignó en ir a mi casa para ver cómo estábamos: destruidos. No podíamos ni comer. Ahora solo queremos que mi sobrina esté en casa y no vamos a parar hasta que nos la entreguen”, finalizó Renata. 
 

 

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