“La poesía sigue siendo relevante en Salta porque es constitutiva de nuestra identidad”

Por Marina Cavalletti

Abandonar el pago natal para formarse en Buenos Aires  es un factor común para muchos salteños. Sin embargo Carlos Aldazábal no solo se doctoró en comunicación, también gestionó y llevó adelante un proyecto editorial que celebra su primera década, y que se ha constituido en un espacio abierto para “los poetas comprometidos con la poesía”.

Este año cumplís una década de haber fundado un sello editorial ¿Cuáles eran los desafíos al momento de empezar con el proyecto y cuáles son los desafíos ahora? 

Pienso que el desafío sigue siendo el mismo: mostrar la diversidad poética del país, la pluralidad de voces que hacen a la poesía nacional. A ese primer desafío se agregó la importancia de los puentes, los vínculos con otras tradiciones de la poesía hispanoamericana. Y en eso estamos, difundiendo las voces de poetas significativos, argentinos o de otras regiones de Hispanoamérica, con la seguridad de que, aunque escasos, los lectores de poesía están ahí, atentos a la poesía por sobre los esnobismos y las modas pasajeras de las redes sociales.

 Venís de una tierra de poetas y cantores, ¿eso te inspiró para llevar las obras de numerosos autores al papel?

La poesía de Salta, es, en mi opinión, una de las tradiciones más ricas del país, del siglo XX a esta parte. Pertenecer a esa tradición es un orgullo y un compromiso, porque no se puede tomar a la ligera el oficio de poeta conociendo a los maestros que nos marcaron el camino. Dicho esto, muchos de nuestros grandes poetas (basta pensar en Manuel J. Castilla) tuvieron que hacerse cargo de la edición de sus obras, porque no había un interés del mercado (ni de los medios ni de las grandes editoriales) en esos poemas. Después, boom del folclore mediante, lo hubo, pero al comienzo no. En este punto, el problema para los poetas (salteños y de todas partes) sigue siendo el mismo, la difusión de la obra. Hoy las nuevas tecnologías favorecen la difusión y el intercambio, pero también crean nuevos problemas, como el de la indistinción, donde cualquier texto puede ser poesía en tanto el emisor piense que lo es. 

¿Encontrás algún signo de salteñidad en el catálogo? ¿Cuál es el criterio al  momento de publicar?

Somos varios los poetas salteños que publicamos en el suri. Para no hablar de los de mi generación voy a nombrar a dos creadores insoslayables de nuestra cultura: Carlos Hugo Aparicio y Leopoldo Castilla. El criterio siempre es el mismo: poesía comprometida con la poesía (incluido el conocimiento del oficio y de las tradiciones). Una poesía que tenga algo que decir, mundos propios para decir el mundo.

¿De dónde surge la necesidad de editar exclusivamente poesía,  cómo ves al género dentro del mercado, vinculado a los consumos culturales actuales?

Surgió de la necesidad que teníamos con Sergio De Matteo (La Pampa) y Ricardo Costa (Neuquén) de visibilizar la poesía que, como poetas, nos interesaba. Una visibilización nacional de nuestras producciones, tradiciones y maestros. El suri es un proyecto de poetas, y no nació como emprendedorismo de micropyme ni nada por el estilo. Siempre se trató de democratizar un espacio condicionado por las modas y los pequeños cánones centrales. Decir "aquí estamos, esto también es la poesía argentina".

En relación con el mercado y los consumos culturales actuales, pienso que la poesía sigue siendo el género más frágil, fragilidad que si no cuenta con cierto apoyo por parte del Estado va a volver al momento de la auto edición, o a una proliferación indefinida en las redes sociales de textos que se dirán "poesía" pero que nunca contarán con lectores reales. Literaturas del yo para una vidriera momentánea.

En otros países de Hispanoamérica, como España, México o Colombia, hay un mercado consolidado de lectores de poesía. Me parece que no ocurre eso en la Argentina.   

 Hacés foco en las nuevas voces los Maestros  ¿por qué te basas en esas   categorías?, ¿Qué sucede con los poetas de generaciones intermedias?

Puede haber maestros de generaciones intermedias, e incluso de las nuevas generaciones. Con la idea de "maestro" hablamos de alguien que maneje con maestría el oficio, que sepa los porqués, la artesanía de la palabra. Todos los resortes de la tradición, incluyendo la tradición de la ruptura, en términos de Octavio Paz. En este sentido, Liliana Ancalao, por nombrar a alguien a quien podría etiquetarse como generación intermedia, es una verdadera "maestra", que maneja la tradición de la cultura mapuche, y conoce las vanguardias hispanoamaricanas, de Neruda a Vallejo, además de la poesía de su provincia, el Chubut, y de toda la región patagónica. Creo que esa es la apuesta con las"nuevas voces", nuevas voces que  algún día serán, si es que ya no lo son, "maestras". Pero también la apuesta es visibilizar esas obras y esos nombres ninguneados o ignorados desde la crítica y el canon nacional: Bustriazo Ortiz, Canal Feijóo, el propio Aparicio. No se trata de diferencias etarias, sino de discusiones culturales y políticas.

 ¿Qué autores recomendarías hoy?

Y, ya que estamos hablando de el suri porfiado, todos los autores que publicaron en la editorial. Además, pronto van a poder acceder al catálogo desde una página web, con la posibilidad de adquirir los libros por ahí, en formato papel o digital, desde cualquier lugar del país.

En el mes de noviembre vamos a estar presentando los nuevos títulos de la colección: diez libros que se sumarán al catálogo. Entre esos, el de Agustín Mazzini, ganador del Premio Nacional Bustriazo Ortiz para Jóvenes Poetas, convocatoria que lanzamos a comienzo de año, con amplia aceptación. 

¿La poesía sigue teniendo relevancia en la Salta actual?

La poesía sigue siendo relevante en Salta, y continuará así, afortunadamente, porque es constitutiva de nuestra identidad. Hay propuestas culturales interesantes en la provincia. Hay muchas, y no conozco todas. Pero por ejemplo, Atilio Romano y Raúl Gómez están llevando adelante una experiencia cultural que incluye una revista y una editorial, con actividades importantes para la cultura y la poesía local, y donde también se recoge la tradición de la bohemia. "La cocina de Gómez" se llama. "Utopías de poetas", dirá alguien en relación a "La cocina de Gómez" o a "el suri porfiado". Pero de eso se trata la poesía, no solo como género sino también como compromiso vital.

 

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