Caso Lamas: declaró el cura Quintana

Ayer por la mañana, Jesús Quintana, sacerdote del barrio Autódromo, declaró en la causa por abuso contra el excura Emilio Lamas. El religioso negó haber sabido de las denuncias de abuso. Para la querella, Quintana se contradijo y analiza hacer presentaciones por falso testimonio. Por otro lado, para la defensa, sus dichos refuerzan su hipótesis: que Lamas no estuvo en aquella fiesta patronal.

"Si fuera algo reciente, él sería un encubridor, que es quien presta colaboración al delito, ocultando la verdad", lanzó Luis Segovia, abogado de la parte denunciante.

Quintana ejerció el sacerdocio en Rosario de Lerma en la misma época que Lamas. Tres testigos lo señalaron como uno de los integrantes de la Iglesia que encubrió los hechos. Incluso, uno de los denunciantes de Lamas, el exmonaguillo Juan Carlos García, lo acusó de haberlo echado de la iglesia luego de haberle contado en una confesión que había sido abusado por Lamas.

La declaración del religioso, que duró alrededor de una hora, para Segovia, abogado del exmonaguillo Juan Carlos García, fue contradictoria: "Negó al principio haber estado en alguna reunión o que haya escuchado alguna denuncia de abuso sexual contra Lamas. Después, cuando se le exhibió las constancias de testimonio recientes, la de María Rosa Tanús y la de Chilo, dijo que no se acordaba".

En sus testimonios, las dos mujeres, Tanús y Chilo, aseguraron que se reunieron con los dos sacerdotes luego de escuchar las denuncias desesperadas de García. "Estábamos con los jóvenes mayores participando del apostolado de la Acción Católica, y Juan Carlos llegó directamente al salón de las reuniones, llorando, totalmente alterado y nos dijo con todas las letras: el padre Emilio me violó. Tratamos de tranquilizarlo y nos volvió a repetir: el padre me violó en los cerros. Quedamos impactadas", declaró hace algunas semanas Tanús ante el fiscal Federico Obeid.

La docente ya jubilada indicó que Chilo, quien también trabajaba activamente en la iglesia, le recordó de un encuentro, que quedó en la memoria de ambas por el llamativo silencio del entonces sacerdote Lamas, y la férrea defensa del cura Jesús Quintana. "Pedimos una reunión con el padre Lamas, Quintana, Juan Carlos y nosotras. El padre Quintana decía: qué hay para decir acá, acá no hay nada para hablar. Lamas se quedó en silencio mirando para abajo", prosiguió con su relato. A más de 20 años, para la mujer, "hubo como un pacto de silencio, yo me quedé creyéndole toda la vida. Siento que fue una injusticia total no poder haber hecho nada, era una obligación moral con Juan Carlos y su mamá a la que vi sufrir tanto", se lamentó Tanús. Contrariamente a los testimonios, Quintana negó haber sabido algo.

La forma en que se enteró también fue puesta bajo la lupa por la querella: "Primero dijo que se enteró de todo por los medios, luego se desdijo y señaló que supo cuando lo llamaron del Tribunal Eclesiástico para hablar", aseguró Segovia. Quintana participó del juicio eclesiástico que concluyó con la expulsión del sacerdocio de Lamas. Otro de los episodios que el cura aseguró no acordarse fue aquella confesión que García asegura haber mantenido, donde le habría contado el abuso de Lamas. "Quintana le dio penitencia. Todo fue contradictorio", sentenció Segovia.

Desde su casa, bajo prisión domiciliaria, Lamas celebró la declaración de su excolega: "Era lo que él esperaba, está contento", aseguró su abogado José Fernández. Para la defensa, la declaración fue "positiva", porque los dichos del sacerdote "confirmaron lo que dijo en otras declaraciones anteriores", y además reforzaría la hipótesis que presentarán: que Lamas no asistió a aquellas fiestas patronales de El Alfarcito donde habría sucedido el abuso de García. "Declaró que él realizaba los viajes a los parajes por las fiestas patronales. Dijo que realizó un viaje al Alfarcito, que se realizaban los días sábados, que iban a la madrugada y volvían a la tarde", contó Fernández.

La declaración que realizó García ante la jueza Bustos Rallé en 1991 es otro dato que utilizará la defensa para intentar demostrar que Lamas no estuvo allí: "García declaró en aquel momento que el abuso era en febrero del 91 y la fiesta patronal es en agosto. Pero ahora, cuando amplía la declaración, dijo que podía haber sido en la fiesta de La Candelaria, pero esa no se la hace en el Alfarcito", analizó el abogado del excura. La querella apeló a Quintana: "Yo le pregunté si le parecía grave un abuso sexual y me dijo que sí. Algo que él considera grave, que se le olvide, que encima hay tres testigos que afirman que él estuvo, que conoció los hechos. Siendo un momento tan fuerte que digan que no sabe nada, o que no se acuerda, para mí es falso, está mintiendo", aseguró Segovia.

Un testigo denunciado

El cura Quintana cuenta con dos denuncias por abuso. El 13 de marzo de 2002 una joven entonces de 13 años y otra de 18 lo denunciaron. Aseguraron que al confesarlas, el sacerdote quiso besar a una de ellas. Clara Calderón, madre de la menor de las denunciantes ante este medio, aseguró que “a mi hija, en una de las tantas confesiones que realizó, el cura Quintana comenzó a manosearle las manos para luego acariciarle los brazos. Cuando vio que esta actitud crecía, casi se desmaya, entonces el cura intentó tranquilizarla, pero no pudo evitar que me lo contara a mí”. Extrañamente, esas dos denuncias no llegaron a los juzgados pertinentes. 

Cargnello, el próximo

El arzobispo Mario Cargnello es el próximo en prestar declaración en la causa. La máxima autoridad de la Iglesia local hará uso del “trato especial”, que le concede el artículo 327 Código Procesal, y presentará su testimonio por escrito. 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...