Indignación por el maltrato animal que se ve en la ciudad

Por Ivana Castillo

Una llamada al 911 el miércoles alertó a la Policía sobre el abandono de un pequeño cachorro que presentaba claros signos de violencia. Estaba atado en una bolsa de basura, el ojo reventado por los golpes y un acelerado estado de desnutrición. Conocer esta noticia indignó a los rosarinos cuando se viralizó la foto del perrito encontrado por unos adolescentes en la avenida Arturo Illia, quienes inmediatamente acudieron a pedir ayuda. Lamentablemente, si bien pudieron salvar su vida, el diagnóstico veterinario es contundente: perderá el ojo a raíz de la golpiza que recibió.

Desgraciadamente, este no es un caso aislado en la Ciudad Termal, en los últimos años, y fundamentalmente en los últimos meses, los proteccionistas de animales no dan abasto con tantos casos a los que se tienen que enfrentar cada día.

Si bien se trabaja desde la Dirección de Bromatología para realizar las castraciones a modo de erradicar más nacimientos de caninos y felinos, no es suficiente.

Lo bueno es que hay muchas personas de gran corazón, y con conciencia del buen trato hacia los más débiles, los que no tienen voz: veterinarios comprometidos, vecinos que dejan recipientes en la vereda con agua, alimentos, y personas que en época invernal se encargan de realizar campañas para recaudar telas y hacerles abrigos para aliviarles el frío.

Lo malo es que no hay un refugio para animales abandonados, ni tampoco están dadas las condiciones para su implementación debido a la falta de educación y conciencia.

La ley 14.346, creada en los años 50 respecto al maltrato animal, apenas logró avanzar 56 años después con otra ley, la 27.330, que rige a nivel nacional, la cual solamente se limita a la prohibición de carreras de galgos, pero no alcanza al resto de los animales (riña de gallos, tracción a sangre, pelea de canes, venta y tráfico ilegal de fauna silvestre).

Para los rosarinos es común ver cómo algunos dueños de caballos los utilizan para trabajar, explotándolos con pesadas cargas, llenos de ampollas de tanto cargar pesos y soportar crueles latigazos, más allá de que algunos municipios ejemplares como Rosario de Lerma y Salta capital optaron por otorgar motocarro a cambio del empleo de animales. Pero en el municipio rosarino, a pesar de las marchas de los proteccionistas, de las notas a diversos funcionarios, al Concejo Deliberante y al municipio, no se puede lograr que quienes tienen la facultad de legislar y ejercer el poder protejan del maltrato a los animales.

Aumentan los casos y la indiferencia

Si bien a diario se reciben diversas denuncias en el 911 relacionadas al abandono y al maltrato animal, en Bromatología de la Municipalidad casi nadie se anima a poner la cara. Sólo reciben algunas consultas a escondidas, ya que para denunciar hay que dejar los datos personales, y esto genera miedo a las represalias que pudieran tomar los agresores.

Una abogada y referente de protección animal, Dalila Herrero, en diálogo con El Tribuno, propuso que las denuncias en Bromatología sean anónimas, a través de alguna página web, para poder resguardar la integridad física del denunciante y, a la vez, actuar en favor de los animales. “Es realmente alarmante el incremento de casos de maltrato que hay en Rosario, y más indignante aún, que habiendo una ordenanza municipal no sea aplicada y que la problemática no sea tomada con la importancia que merece”.
Mónica Ruiz, estudiante de veterinaria y proteccionista, es quien recibe a diario denuncias de maltrato, a través de las redes sociales. Manifestó a El Tribuno: “Nosotros venimos trabajando de manera independiente desde hace 10 años, pero ya excede nuestros recursos humanos y económicos, actualmente estoy recibiendo 10 casos por día, pero obviamente que no tengo la facultad de actuar ya que no somos un órgano facultado para actuar, y lo máximo que podemos hacer cuando recibimos las denuncias es sugerirles que vayan a Bromatología o bien a la policía”.

Dalila Herrero, abogada proteccionista, quien lucha por nobles causas de animales.

Las posibles medidas para protegerlos

Las formas de ayudar a que las aberraciones con los animales cesen, son varias, al igual que las medidas que habría que tomar desde los organismos oficiales para proteger a estos seres indefensos que no tienen voz y son vulnerables.

Si alguien observa maltrato animal, debe denunciarlo en la Dirección de Bromatología, Avenida Palau s/n (ex Escuela de Música). También se puede denunciar en la Fiscalía Penal, en la terminal de ómnibus. Otra opción es denunciar en las comisarías más cercanas, enunciando la ley 14346.

Quienes tengan voluntad, pueden apadrinar con castraciones a animales callejeros en cualquier veterinaria de la ciudad, o dando hogar de tránsito y colaborando económicamente con los casos que se difunden en las redes sociales.

Principio de solución

Los proteccionistas de animales vienen proponiendo una serie de medidas para evitar el maltrato y el abandono:

*Crear la Dirección de Zoonosis para que se encargue exclusivamente de la problemática animal, con mano de obra calificada y capacitada.

*Controlar la superpoblación de animales mediante castraciones masivas planificadas, como así también los criaderos ilegales dispersos en la comunidad rosarina.

*Crear un tribunal de faltas para que de esa forma se apliquen las penas correspondientes. Esto englobaría los cobros de multas contempladas en las distintas ordenanzas vigentes municipales.

*Elevadas multas o trabajo comunitario para quienes no posean los recursos económicos.

*Aplicar de manera efectiva la ordenanza municipal N§ 3659, la cual establece multas o trabajos comunitarios a quienes ocasionen malos tratos.

*Campañas de concientización en tenencia responsable y castración.

*Sistema de denuncias anónimas, con pruebas atinentes (fotos, audios, testimonios, etc.).

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