Tolar Grande, un bello pedazo de tierra muy cerca del cielo


Moisés Torfe
El Tribuno


“Cerraremos con una fiesta el mes de la Pachamama de los pueblos andinos ”, aseguró Sergio Villanueva, intendente de la localidad de Tolar Grande. La notable cita se llevará a cabo hoy. “Habrá una gran feria de comidas regionales y productos artesanales. La jornada se iniciará en horas de la mañana. Desde las 15 se cumplirá la última ceremonia a la Madre Tierra en el Cerro Sagrado. La actividad se trasladará al salón municipal, donde a partir de las 22 se iniciará el festival folclórico”, agregó el jefe comunal.
La convocatoria musical tendrá como principales figuras al jujeño Bruno Arias y al conjunto Los 4 de Salta. Además, actuarán: Los Kallpas, Viento Andino y el cierre llegará a puro ritmo con la banda Pide Más.
“Los esperamos con los abrazos abiertos a todos los que quieran sumarse a la fiesta de Tolar Grande, la emoción será la protagonista principal de la cita”, aseguró Villanueva.
El pueblo está perdido en el imponente departamento Los Andes y para llegar hay que pasar por el pueblo de San Antonio de los Cobres, por ruta nacional 51, como parada obligada. Luego hay que tomar por la ruta provincial 27, a la altura de Olacapato, pasar por el Salar de Pocitos y atravesar el majestuoso cerro Macón.
Se puede tocar el cielo con las manos, ver al fondo las nieves del Llullaillaco, sentir el viento de la montaña y por las noches experimentar el silencio total.


El pueblo de Tolar Grande se encuentra ubicado a más de 3.500 msnm y cuenta con tres atractivos circuitos que se pueden recorrer a pie.
Los aspectos más interesantes de esta remota región es la cultura de sus habitantes, quienes desde tiempos prehispánicos, lograron adaptarse a las duras condiciones climáticas; conserva costumbres ancestrales que se reflejan en manifestaciones culturales como la Pachamama, los misachicos y la apacheta, entre otras. Personas de rostros enigmáticos en inmensos salares, volcanes, estepas arbustivas, cielo límpido, sol penetrante y lagunas azules son sólo algunas de las maravillas que la Puna ofrece para lograr fotografías de gran impacto. 
Los laboriosos artesanos de esta zona se caracterizan por los tejidos realizados con agujas de espinas de cardón y peines de hueso, con diseños andinos, hechos de lana pura de llamas y ovejas criadas en la zona.
Tolar Grande, localidad inmersa en el mágico desierto puneño donde se observa el imponente volcán Llullaillaco, además de un increíble ojo de mar, salares y paisajes imperdibles. En esta región de los Andes, el desafío de la montaña es para los expertos, ya que se puede ascender a numerosos volcanes y altas cumbres de más de 5.000 metros, que fueron venerados como dioses por los incas, y convertidos en los santuarios más altos del planeta.
El Cono de Arita, el Salar de Arizaro (el más grande de Argentina), los espejos de agua y el Cerro Macón, que provee de agua de vertiente al pueblo, son algunos de sus pintorescos atractivos, así como el avistaje de flamencos rosados.

 


Bruno Arias lleva en su sangre ese espíritu de lucha jujeña, que se agiganta frente a su pintoresco paisaje. Un mensajero de horas interminables, que recorre cada punto del país con una voz firme y convincente.
“Vamos a visitar diferentes localidades de esta provincia, con la intención de compartir con los niños y jóvenes. Me gusta conversar y asesorarlos en cuanto a mi propia experiencia. Llevo quince años recorriendo el país y siempre es importante un consejo. Esta provincia tiene demasiada materia prima en el folclore, es una fuente inagotable de músicos y cantores”, acotó el cantor jujeño.
Viene de un suelo plagado de historia folclórica, teniendo en cuenta que en esa tierra vió la luz el recordado Jorge Cafrune. Perico del Carmen fue su primera cuna y desde allí se abrió camino en la profesión del canto. Tal cual un “Changuito Volador” (nombre del primer disco) partió hacia nuevos horizontes con sus valijas cargadas de esperanza e ilusiones.

El cantautor jujeño ahora afronta un nuevo desafío, crear mayor contacto con el público del norte del territorio argentino.
Los 4 de Salta derrochan cualidades y experiencias. Solo basta mencionar a Enrique “Pala” Aguilera para cristalizar el tema en cuestión. Sin dudas, se puso la cinta de capitán para encabezar esta propuesta folclórica.
Fernando “Pantera” Aimo le aporta su particular voz a la flamante agrupación. La melodía, presencia y exquisitez le dan un lugar de privilegio a Federico Maldonado, mientras la voz baja de Cuty Castro (una de las mejores en la provincia), completan este lujoso y envidiable grupo.
“Creo que cada uno llegó con sobrada experiencia para sumar a este proyecto. La idea es diferenciarnos de la realidad musical actual. Creo que existe mucho material para despegarnos del resto. Apostamos a lo vocal, y con la armonización de las cuatro voces, el oído te lleva a una quinta voz. Nuestro objetivo no se basa en una carrera de velocidad sino de resistencia”, aseguró el Pala Aguilera.
 

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