Metàn
Construyen un santuario para la Virgen que llora
La imagen de Rosa Mística ha derramado lágrimas que parecen sangre en 33 oportunidades. Le atribuyen milagros.

La familia Fías Mendoza, con la colaboración de fieles devotos, está llevando adelante la construcción de un santuario para la denominada Virgen que llora. El misterioso suceso, que fue noticia nacional e internacional, se produjo por primera vez el 5 de abril del año pasado. Y hasta el momento, la pequeña imagen ha derramado lágrimas, que parecen sangre, en 33 oportunidades.

Se trata de una Virgen de yeso, de unos cincuenta centímetros de altura. Brota un líquido de la zona de sus ojos que le tiñe todo el rostro y que en la última oportunidad hasta llegó a manchar su manto.

La familia vivía en el barrio Marco Avellaneda, pero se trasladó a la calle San Lorenzo a la altura del 522, en el este de la localidad, en inmediaciones del barrio Granadero Díaz, donde comenzaron a construir un santuario de bloques.

"Con la colaboración de devotos de la Virgencita estamos construyendo el santuario para que la gente pueda estar más cómoda", dijo Mateo Frías, propietario de la imagen.

Actualmente, la Virgen está en el living de la humilde casa, donde está rodeada de flores, velas, ofrendas y fotos de personas que fueron a pedir salud para sus familiares enfermos.

La familia vive en la calle San Lorenzo (este) a la altura del 522, en inmediaciones del barrio Granadero Díaz, donde comenzaron a construir un modesto santuario de bloques para que la gente la visite.

"A la Virgen le atribuyen muchos milagros. Sigue llegando mucha gente desde distintos lugares. Nosotros dejamos que las personas expresen su fe porque esto es algo santo que nos envió Dios, es una bendición. Por eso hemos decidido encarar la obra con mucho esfuerzo, ya que la situación económica es muy difícil", señaló Frías.

"Queremos hacerle un altar y ya tenemos las banquetas para que la gente pueda estar cómoda. Se hizo una rifa para comprar materiales así que estamos muy agradecidos. Este santuario no es nuestro es de la Virgen y de los fieles", destacó.

Para los que deseen colaborar, para avanzar con los trabajos se necesita cal, cemento y cerámicos, entre otras cosas. La imagen está ahora protegida por un cofre transparente para que no se dañe y tiene el rostro totalmente cubierto por las manchas rojizas de lo que parecen sus lágrimas. La vivienda sigue siendo visitada por personas de la ciudad, de distintas localidades de Salta, de otras provincias del país y hasta del exterior.

El 5 de abril del año pasado la casa de doña Rosana Mendoza, esposa de Frías, se convirtió inesperadamente en un santuario porque la imagen de la Virgen de la Rosa Mística comenzó a llorar con lágrimas rojas que parecen de sangre.

"Esto es un milagro y a la vez creo que un llamado de atención para todos. La Virgen no paró de llorar en todo el día, lo hizo varias veces. Incluso yo misma y las personas que llegaron le limpiamos las lágrimas de sangre y las volvió de derramar", dijo entre sollozos la mujer en esa oportunidad.

Vecinos de distintos barrios comenzaron a llegar a la casa de la vecina y hubo procesiones con la imagen en el barrio Marco Avellaneda. Incluso en el momento en el que El Tribuno tomaba imágenes fue testigo cuando una mujer le limpió las lágrimas del ojo izquierdo y nuevamente volvieron a fluir. Todos los presentes rompieron en llanto y comenzaron a rezar entonces.