Pudo ser una tragedia: cayó parte de la fachada de un edificio histórico

Ayer, alrededor de las 2.30, quienes viven en Caseros al 900, en pleno centro salteño, se despertaron por un ruidazo y no volvieron a dormir, contaron a El Tribuno. A esa hora, se derrumbó la parte superior de la fachada del edificio de Caseros 962, donde funcionan la Dirección de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano y la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Provincia de Salta. Por más de 30 años, hasta 2007, allí estuvo la Biblioteca Provincial Victorino de la Plaza.

"Gracias a Dios", "por suerte" y "por milagro" -dijeron funcionarios de la Provincia y de la Municipalidad de Salta- no hubo víctimas y manifestaron que aún no se conocen las causas de lo sucedido.

"Ha sido una desgracia con suerte porque, si bien tenemos algunos daños materiales, no hubo daños a personas", dijo a la prensa Diego Ashur Mas, subsecretario de Patrimonio Cultural. "Dentro de un panorama que no es lindo, por suerte solo ha sido el desprendimiento de una cornisa que estaba sobre la fachada", detalló.

"Realmente es muy extraño que se haya venido esto... Estamos viendo si algún vehículo pasó a esa hora y pudo haber enganchado cables y arrastrado esto", contó cuando aún esperaban los videos de las cámaras de seguridad.

Gustavo Giachero, presidente de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico de la Provincia de Salta (Copaups), analizó: "Una mampostería de la parte alta, que tenía una carga de molduras importante, se desprendió. Gracias a Dios, ha sido a la madrugada y no hubo ninguna víctima del derrumbe".

De manera inmediata, los vecinos de esa cuadra se quedaron sin luz -incluso algunos, sin internet-. Poco después, personal de la Policía y Bomberos cortó la circulación de la calle, que estaba llena de escombros.

Desde temprano, empleados de Edesa trabajaban para garantizar el servicio. Los edificios colindantes fueron evacuados. El centro fue un caos, no solo por este incidente sino también porque desde hace varias semanas el tránsito está cerrado por obras en Pellegrini, entre Alvarado y Urquiza.

Algunos transeúntes decían que habría sido trágico si hubiera sido de día, cuando muchos recorren esta calle para trabajar o para estudiar, o durante el Milagro, cuando hay aglomeración en el centro. Una mencionó la obra que hay en la esquina y se preguntó si la retroexcavadora habría hecho vibrar la mampostería. Otro se sorprendió de que esto hubiera pasado en una época en que todavía no hay lluvias...

Falta de mantenimiento

Gustavo Gutiérrez, de Inspecciones Edilicias de la Municipalidad, alertó sobre una posible causa del derrumbe: "Es una falla del edificio por el tiempo que tiene y una falta de mantenimiento, que tendría que haber habido. Por milagro, no hay ningún accidentado".

Ashur Mas aseguró a El Tribuno que se hicieron los controles correspondientes a la casa de Caseros 962: "Estos edificios tienen mantenimiento correcto. De manera permanente son revisados, como la mayoría de nuestros edificios" (sic). El subsecretario contó que se limpian las canaletas y se recorren los techos al menos dos veces por año. "Tenemos gente profesional, arquitectos e ingenieros que permanentemente revisan los edificios". Reveló que muchas intervenciones que se hacen no quedan registradas.

"No es un monumento declarado, no es un edificio de valor patrimonial. Es un edificio que tiene intervenciones posteriores y no se cayó en virtud de ser o no ser patrimonio", aclaró.

"Una cuestión irónica"

El periodista e historiador Gregorio Caro Figueroa advirtió "una cuestión trágicamente irónica": que la sede de Preservación del Patrimonio de la Provincia sufriera este daño. Adujo también una posible falta de mantenimiento. "El Estado provincial tiene muchos frentes pero lo lamentable es que no haya fondos para mantenimiento", dijo quien fuera funcionario estatal.

"Es una cuestión crónica. Se da importancia a lo que se llaman "decisiones políticas', lo que tiene una repercusión electoral", planteó, y lamentó que durante muchos años el patrimonio cultural hubiera sido relegado. "Hasta que no ocurre una catástrofe, no hay reacción. Después se paga más costo político, cuando hay este tipo de urdidos", señaló.

Un poco de historia

Caro Figueroa relató que la casa de Caseros 962 -originariamente de finales del siglo XVIII o principios del XIX- era vivienda familiar del abogado Carlos García Puló, quien la vendió a la Provincia durante el gobierno de Ricardo J. Spangenberg (1971-1973).
Allí se trasladó la Biblioteca Provincial y en la parte superior de esa casa se ubicó la Fiscalía de Estado.

Este edificio funcionó como sede de la biblioteca hasta octubre de 2007, cuando fue trasladada a la esquina de Sarmiento y Belgrano. El historiador contó que a fines de los años 90 se armó en la parte de atrás un taller de restauración, en el que se recuperó mobiliario de la casa de Leguizamón.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...