En Salta la movilización sindical copó el centro

Con una gran bandera que clamaba por "tierra, techo y trabajo", la marcha de la multisectorial salteña copó las calles del centro capitalino en la mañana. La movilización se enmarcó con el paro nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT) y del Frente Sindical para el Modelo Nacional, que llevó a diferentes acciones en cada provincia. En Salta las marchas comenzaron el lunes y cerraron dos jornadas de protesta con una movilización de al menos unas cuatro mil personas, a pesar de carecer del servicio de transporte público de pasajeros.

La columna se desplazó por la avenida San Martín hasta Jujuy y de ahí avanzó en contramano hasta la avenida Belgrano y luego subió al norte por la Balcarce para desembocar luego frente a la Legislatura provincial, en calle Mitre.

Camioneros marchó al frente y lo siguieron los sindicatos de Ademus, Adiunsa, ATE, la UCRA, CTEP, la Interhospitalaria, UPES. También estuvieron los jubilados, Patria Grande, los estudiantes autoconvocados que tomaron el rectorado de la UNSa, familiares de desaparecidos, el Movimiento Evita, Nuevo Más, Nuevo Encuentro, la CCC, Barrios de Pie y hasta los vecinos autoconvocados contra las antenas de celulares.

Se sumaron las organizaciones denominadas "K" con banderas del Foro de Mujeres, Partido de la Victoria, La Cámpora, El Aguante, Unidad Ciudadana. Los que quedaron afuera fueron los partidos y organizaciones de izquierda.

Claudio del Plá estuvo con algunos cuadros de Tribuna Docente en la plazoleta IV Siglos en una radio abierta.

"Debemos separar bien para informar mejor", le dijo Del Plá a El Tribuno. "Acá hubo dos marchas, una con un fuerte contenido de protesta por parte de siete organizaciones independientes y dentro de un plan de lucha que se realizó el lunes. Y otra hoy (por ayer) que es simbólica, un contrasentido en sí mismo porque se realiza en un día sin colectivos", amplió.

En tanto, la columna distribuida largamente en unas siete cuadras festejó con bombas, gritos y aplausos la renuncia de Luis Caputo a la presidencia del Banco Central de la República Argentina.

Los discursos de los sindicatos se pronunciaron en las escalinatas de la plaza Güemes, donde está la estatua de Hernando de Lerma. Hasta hubo una defensa a los sindicalistas del ingenio San Isidro, de Campo Santo, y apoyo a los trabajadores despedidos de la Secretaría de Agricultura Familiar.

Ricardo "Tano" Bima, de ATE Agricultura Familiar, leyó el documento conjunto que se redactó para la marcha de la multisectorial y la Corriente Federal de Trabajadores, en donde se pidieron modificaciones al proyecto del gobierno de Mauricio Macri.

Rechazaron los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ajuste en la salud y la educación, la recesión, la disolución de las políticas para campesinos y aborígenes, entre otros temas.

"El único interés del Gobierno es responder al FMI, responder a los poderosos y pobreza", dijo el titular de la CGT en Salta, Jorge Guaymás.

Consideró que en la Casa Rosada hay "oídos sordos" y que hay trabajadores afectados por la inflación, el ajuste y otras políticas nacionales.

Por otra parte, José Ibarra, secretario general de la Federación Nacional de Conductores de Taxis y senador de Guachipas, se distanció de la medida de la CGT. Sostuvo que la medida de fuerza perjudica a los taxistas y "acrecienta fuertemente el banco de datos" de Uber y Cabify. "La huelga no es la solución a los problemas", acentuó.

Críticas de varios costales

La marcha provocó un verdadero caos del tránsito en el centro de la ciudad. Como el sistema de transporte público de pasajeros se adhirió al paro, hubo gran cantidad de automóviles particulares que salieron a cumplir con las tareas laborales.
Hubo algunos cuestionamientos porque la adhesión a la medida de fuerza de la UTA, el gremio que nuclea a los choferes de colectivos urbanos, fue decisiva para la inmovilización de quien quería ir a trabajar, ya que la mayoría utiliza el transporte público.
La alternativa tampoco funcionó ya que los conductores afiliados al Sindicato Único de Taxistas de Salta, con sus representantes al frente, también participaron de la cuarta huelga contra Cambiemos.

Sin embargo, se vio algo de movimiento. Esa poca cantidad de gente que fue al centro en un momento comenzó a realizar preguntas que emergieron al paso de los manifestantes. La primera cuestión fue de cómo hicieron para movilizar a tanta cantidad de gente sin los colectivos. Muchos vieron que los sindicatos tienen un poder de convocatoria que se mantiene fuerte, especialmente el de Camioneros. Algunos “tacheros” también cuestionaron a la conducción y varios dijeron que si bien los reclamos son válidos, no tienen la representatividad de los trabajadores. “Nosotros entendemos la grave crisis social y económica que estamos atravesando, pero no queremos acompañar a estos sindicalistas”, dijo un trabajador que no quiso publicar su nombre. 

A pesar de la enorme variedad de banderas que desfilaron por el centro, los sindicatos siguen siendo criticados desde los costados. Tienen las calles, pero les faltan las veredas.

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