La madre de la menor jujeña violada y embarazada: "Yo nunca prostituí a mis hijas"

La madre de la nena a la que se le practicó una cesárea por orden judicial tras quedar embarazada como producto de una violación negó haber "entregado" a su hija al abusador a cambio de dinero.  "Tengo la conciencia tran­quila, nunca hice prostituir a mi hija", dijo Norma Mamaní al rechazar declaraciones del acusado, de 60 años, quien afirmó haberle pagado para tener sexo con la nena:

"Yo no abusé de ella, la madre me la cobró", fueron las palabras textuales del hombre detenido, según la prensa local. 

El caso de la pequeña embarazada generó un amplio debate porque ante el pedido de abortar contemplado por la ley se sucedieron numerosas cuestiones que demoraron el procedimiento hasta que los médicos del Hospital Materno Infantil Dr. Héctor Quintana resolvieron someterla a una cesárea el 18 de enero pasado.

La beba de 23 semanas, y sólo 703 gramos de peso, finalmente murió en la noche del martes 22 enero.

Una semana antes de la cesárea, la madre de la menor había denunciado que su hija fue abusada por un hombre de 60 años en la localidad de San Pedro, por lo que había sido internada para que se le practicara un aborto. La intervención fue ordenada por la Justicia, que tuvo en cuenta el protocolo de interrupción del embarazo contemplado en la ley. "Es una bebé que ha nacido viva, está en neonatología y se va a dar en adopción. No va a entrar en contacto con la madre", informó el ministro de Salud jujeño, Gustavo Bouhid, el día en que se realizó la cesárea. 

En diálo­go con El Tribuno de Jujuy, la ma­dre de la nena de 12 años negó las acusaciones sobre prostitución infantil, aunque admitió que otra de sus hijas la denunció por presunto maltrato.  Sobre el acusado de la violación, Mamaní dijo que "es un enfermo" y si bien señaló que "aquí en el barrio todos lo conocen, no lo bajaban de 'viejo guaso'", consideró que "la gente que está a favor (del acusado) es la que le vendía cosas robadas, por­que ese hombre lo consentía, su casa era un aguantadero de la vagancia".

 

 Afirmó que el sujeto "hacía entrar a otras chicas, conocidas en el barrio, que llegaban, se ha­cían que charlaban, entraban y luego sa­lían poniéndose la plata en el corpi­ño".  La mujer negó atravesar dificultades económicas y dijo que ella cobra "una pensión de 7.000 pesos" y el padre de la nena "más de $14.000": "Con lo que cobra­mos no necesito de nadie. No tengo necesidad de mandar a mi hija a ha­cer eso", dijo al diario.

Consultada sobre si las acusaciones del imputado podrían tener vinculación con que mañana se le realizará la cámara Gesell a la menor, instancia judicial considerada clave para incriminar al sujeto, la mujer señaló: "¿Y por qué más sería? Quiere em­barrarme, pero no me va a llevar fá­cilmente. Es un enfermo que le gusta andar haciendo eso a las chicas. No sabe cómo salvarse y quiere emba­rrarme". 

 "Mostraba la billetera para que todas entraran ahí, toda la vida compraba con plata a las chicas. Va­rias mamás me critican de que nun­ca cuidé a mi hija, y yo siempre la cui­dé. Ahora no puedo salir a ningún lado porque todos me critican. Me gustaría que el juez lleve a todos a declarar", enfatizó.  Al preguntársele si su otra hija mayor quedó embarazada a los 14 años, la mujer explicó que "ella andaba con un changuito haciéndose los noviecitos y quedó em­barazada", y dijo que tras hablar con la familia del chico "nos hicimos cargo las dos mamás, porque ellos eran menores de edad y tuvieron el bebé".

Reconoció que su hija mayor la denunció por maltrato y dijo que la situación se dio cuando ella "quería corre­girla porque se portaba mal, andaba mal en la escuela, abandonó en cuarto año, dejaba abandonado el chiquito y an­daba con sus amigas".    Según publicó El Tribuno, la hija mayor de la mujer hace cuatro años también había sufrido un abuso sexual -tenía 14 años-, producto del cual quedó embarazada y tuvo al bebé en su ciudad.

 Luego abandonó el hogar por supuesto maltrato de la madre y se fue a la provincia de Mendoza con su hijo.  En cuanto a un documento en el que se le atribuyó un pedido de renuncia al Mi­nistro de Salud, Mamaní afirmó: "Yo nunca pedí la renuncia de nadie, eso lo hicieron las organizaciones de pañuelos ver­des y celestes. Ellos están haciendo todo a nombre mío".

Al ser consultada en la entrevista sobre si estaba conforme con la interven­ción practicada a su hija, la mujer dijo que la nena "no podía tener un parto normal porque iba a sufrir, se iba a lastimar entera, iba a ser peor, y la ce­sárea fue la salida correcta que decidieron los médicos".

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