En una semifinal histórica y a la altura de lo que se esperaba, Inglaterra dio el golpe y eliminó a Nueva Zelanda del mundial de Japón. Lo superó por 19 a 7 en el Yokohama Stadium, ante más de 76.000 espectadores que vibraron por la alta calidad del juego que brindaron los ingleses. Los All Blacks no perdían en una Copa del Mundo desde los cuartos de final de Francia 2007.

El capricho del sorteo quiso que se enfrentaran antes de la final dos de las mejores escuelas del rugby. Una más predecible, no tan vistosa pero no menos eficaz. La otra electrizante, dominante y casi única en el planeta de la ovalada. Los creadores del juego, Inglaterra, frente a los mejores del momento y tal vez de la historia, Nueva Zelanda.

El comienzo fue todo inglés, con dominio, posesión y try desde el arranque. Acción de varias fases, quiebre de Watson por la derecha y la conquista de Tuilagi en la primera clara de La Rosa con tan sólo dos minutos en juego (7-0).

Inglaterra fue más en todo el partido. Ganaron el contacto y pusieron bajo presión a un equipo Kiwi poco acostumbrado a no tener la pelota. Bien en las formaciones, con el line como plataforma para atacar y mucha concentración en el maul, dónde fueron capaces de hacer dudar a los de negro..

Los “Hombres de Negro”, al descanso, en cero

La segunda conquista inglesa se frustró por una muy fina pantalla de Curry que quedó en medio de la llegada de Underhill al in-gol neozelandés. La infracción salvó a los de negro por segunda vez, que incómodos y apurados para decidir, se los notaba erráticos en las decisiones, producto de la presión británica en la generación del juego.

Para Nueva Zelanda fue una primera mitad inédita. Sin obtención, perdiendo los duelos directos en el contacto y sin siquiera generar una situación clara de try. Para colmo sobre el final, dos rucks ganados por Curry y Underhill frustraron más a los de negro. Para colmo, por esa pelota recuperada, George Ford aumentó la distancia a 10-0, para el equipo de La Rosa, que se fue al descanso en ventaja luego de un primer tiempo perfecto, tanto en la actitud como en la estrategia bien aplicada.

La emocionante definición

En el comienzo del segundo tiempo los “Hombres de Negro” salieron a jugarse el todo por el todo. Pero los ingleses iban a seguir en la misma tesitura: sin dejar pensar a Nueva Zelanda en cada decisión. Lo tuvieron para rematarlo con otro try anulado (esta vez a Youngs) por una finísima jugada en un maul, con knock-on previo. Y en la siguiente volvieron a facturar con un penal de Ford a los 10 minutos (13-0).

Todo era desesperación para el selecionado neocelandés. Y la brillante marca de Inglaterra dominaba psicológicamente el partido. Hansen metió todo desde el banco y los All Blacks empezaron a jugar en campo inglés por primera vez en el partido. Los de negro se pusieron en partido por un grosero error inglés, que perdieron un line en sus propios cinco metros. Ardie Savea robó en la hilera y apoyó en la primera oportunidad clara del partido para los de negro (13-7).

Pero en la salida siguiente otro notable tackle de Underhill finalizó en penal, que Ford no dudó en anotar para aumentar de nuevo la distancia para los europeos (16-7). Y en los diez finales, otra vez iban a sumar con el pie para sentenciar la serie (19-7).

Inglaterra hizo posible lo imposible. Hacer dudar a los All Blacks. Los maniataron, les ganaron en el contacto y con una defensa granítica los hicieron hasta quedar en el ridículo. Y el rugby disfrutó de una de las mejores semifinales de la historia. Fue el día en dónde los de blanco borraron de la cancha a los de negro. Y lo hicieron en una de sus más brillantes demostraciones.

La síntesis

Inglaterra (19): Mako Vunipola, Jamie George y Kyle Sinckler; Maro Itoje y Courtney Lawes; Tom Curry, Sam Underhill y Billy Vunipola; Ben Youngs y George Ford; Jonny May, Owen Farrell (capitán), Manu Tuilagi y Anthony Watson; Elliot Daly. Entrenador: Eddie Jones

Cambios, segundo tiempo: 4 minutos, Henry Slade por May; 7, Dan Cole por Sinclair; 15, George Kruis por Lawes; 22, Willi Heinz por Youngs; 30, Luke Cowan-Dickie por George, Mark Wilson por Underhill y Joe Marler por Mako Vunipola, y 33, Jonathan Joseph por Tuilagi.

Nueva Zelanda (7): Joe Moody, Codie Taylor y Nepo Laulala; Brodie Retallick y Samuel Whitelock; Scott Barrett, Ardie Savea y Kieran Read (capitán); Aaron Smith y Richie Mo'unga; George Bridge, Anton Lienert-Brown, Jack Goodhue y Sevu Reece; Beauden Barrett. Entrenador: Steve Hansen

Cambios, segundo tiempo: al inicio, Sam Cane por Scott Barrett; 10 minutos, Dane Coles por Taylor y Jordie Barrett por Bridge; 14, TJ Perenara por Smith, Sonny Bill Williams por Goodhue y Angus Ta'avao por Laulala; 23, Ofa Tuungafasi por Moody, y 27, Patrick Tuipulotu por Whitelock.

Los tantos Primer tiempo: 2 minutos, try de Tuilagi convertido por Farrell (I), y 40, penal de Ford (I). Resultado parcial: Inglaterra 10 vs. Nueva Zelanda 0. Segundo Tiempo: 10, 20 y 29 minutos, penales de Ford (I), y 17, try de Savea convertido por Mo’unga (NZ).

Estadio: International Stadium Yokohama

Árbitro: Nigel Owens (Gales)

Asistentes: Romain Poite y Pascal Gaüzère (Francia)

Fuente Infobae

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