Espectáculos
Agarrate Catalina: el poder del arte popular uruguayo por el mundo
Trae “Defensores de causas perdidas”, su nuevo show.

¿Son el folclore y sus expresiones, viajeros incesantes? Es lo más seguro: en el corazón de la tradición de una región, laten las sangres más diversas, los colores más desiguales, los aportes más distantes. Las creaciones de un pueblo son como seres vivos cuyos destinos radican en nunca estarse quietos. Y en sus idas y venidas, además, dejar por donde pasen parte del alma de sus creadores. Así, pueblos distantes pronto la “descubren” y la hacen propia.
Uruguay es un país pequeño -incluso más que Salta-, pero ha dado al mundo mucho de esa alma de la que hablamos. Es justamente una de sus más significativas murgas la que se presentará en el teatro Florida el próximo viernes 8: Agarrate Catalina. Trae su nuevo show “Defensores de causas perdidas”, con el que ganó el segundo puesto del Concurso de Carnaval de Montevideo 2019. Ese espectáculo lo lleva por una gira que se extenderá 17 días de presentaciones continuas. “Son 22 personas en un micro... Es un hotel con ruedas, para atravesar 3.000 kilómetros de carretera”, dice Yamandú Cardozo, director de Agarrate Catalina. La murga surge en abril del 2001, producto de la unión de Yamandú y Carlos Tanco, más otros artistas e integrantes de la murga Eterna Madrugada. El mismo Yamandú es una mezcla. Asegura que no sabe qué significa su nombre, aparentemente de extracción guaraní o charrúa. “Imposible saber porque son pueblos que han sido extirpados del Uruguay”, dice.

La historia de este espectáculo habla de un grupo de hombres y mujeres que salen a “defender pleitos indefendibles, a dar pelea por el derecho a tener a la utopía como horizonte”. Cada uno recibe una causa perdida, lo que permite que La Catalina cante las características caricaturas de cada modo y personaje social. “Nos sentimos una suerte de herederos de un legado. Y para hacerlo nos apoyamos mucho en el amor y el respeto al mismo género de la murga, a pesar de que nos animamos a experimentar con él. Es que entendemos que un poco la murga es experimentar. Y peleamos por expandir la frontera del género, siempre eligiendo carriles tradicionales para hacerlo”, explica el director de Agarrate Catalina.

Yamandú cuenta sobre su tremenda popularidad en la Argentina. “Sí. Y es increíble, lo valoramos un montón, lo disfrutamos y entendemos por qué es así, no particularmente con nosotros, sino con el género murga, que es un estilo tan uruguayo. El género pone ‘anzuelos’, perfectamente ‘atrapables’ por el argentino más allá del Río de la Plata. Creo que es el pueblo el que tiene una manera común de ver la vida. Y la caricatura que puede hacer un uruguayo es la misma que hace un vecino de Salta o Tierra del Fuego. Porque no importa tanto dónde nació, sino qué hace con la vida que tiene. Nosotros hemos recorrido centenares de lugares y podemos hablar de experiencias en 24 países de los cinco continentes y la verdad, lo que puedo decir es que volvimos con una esperanza bárbara. Una esperanza humana en el sentido de que nos parecemos mucho más de lo que nos han contado: en China se reían de lo mismo que en Egipto. Eso me devolvió una confianza enorme, sobre todo en el poder del arte popular”.