Adquirir una casa con el Procrear Ahorro Joven se volvió inviable

Durante 2018 los costos de los créditos hipotecarios UVA (unidad de valor adquisitivo) se fueron por las nubes y el sueño de la casa propia se convirtió en una pesadilla para aquellos jóvenes que quisieron acceder a un préstamo. Ante esta situación, los más perjudicados fueron los beneficiarios del Procrear Ahorro Joven, que por el momento tienen frenado el acceso al crédito bancario.

A través de un grupo de Whatsapp, 113 jóvenes salteños se juntaron para compartir sus experiencias personales y coordinar acciones conjuntas. Hace unas semanas este grupo comenzó a alertar a los medios que desde hace dos meses son nulos los avances en el programa y que existe una gran desinformación en los bancos.

Muchos de los beneficiarios ya terminaron de pagar el plazo fijo de un año, que era el requisito indispensable para entrar al plan, pero no tienen novedades sobre si van a poder obtener el crédito o no.

Lorena, una de las beneficiarias, ya terminó de ahorrar durante un año. Finalizó su plazo en febrero y hace dos semanas que se acercó a su banco para hacer el análisis crediticio y le ofrecieron un préstamo por 500 mil pesos a una tasa del 14%.

A esa cifra le tiene que sumar la cantidad que logró ahorrar, que en su caso son 3.000 UVA (97.000 pesos) más el subsidio que le otorga el Estado, que es de 272.000. Sumando esos tres ítems llegaría a juntar 900 mil pesos, pero con los precios actuales del mercado inmobiliario no llega ni a comprar un monoambiente.

Según lo que le cotizó su banco, Lorena tendría un crédito de 500 mil pesos, con una tasa del 14%, a 240 meses y tendría que pagar una cuota inicial de 7.000 pesos, pero además ese monto se irá ajustando todos los años según la inflación.

"En Salta, algunos beneficiarios ya terminaron de pagar las cuotas, por lo que el banco te tiene que dar un certificado de ahorro para que vos puedas ir a consultar a los distintos bancos para saber cuanto crédito te dan. Al día de hoy, hay gente que ya terminó el plazo fijo y no tienen ese certificado. En el mismo banco hay personas que sí lo tienen y otras que no. La desinformación, en general, es mucha", explicó la beneficiaria consultada.

Otro dato que dio Lorena es que en el grupo que ella integra hay varios jóvenes que son monotributistas y desde las entidades bancarias ya les comunicaron que no van a poder acceder al préstamo. "Este programa también estaba pensando para los monotributistas, pero hay un chico en el grupo que contó que desde el banco ya le dijeron que, al no tener trabajo formal, no le iban a dar el crédito, o sea que ni siquiera lo podían poner a evaluación porque era informal", agregó la joven.

Reunión

El viernes pasado a las 13 un grupo de autoconvocados se reunió con funcionarios del Gobierno en la Secretaria de la Vivienda en la Ciudad de Buenos Aires, para exigir respuestas y certezas ante la desinformación que existe.

En concreto, según comentaron los autoconvocados salteños que pudieron contactase con personas que asistieron a la reunión, desde el Gobierno les aseguraron que iban a encargarse de que los bancos den información precisa.

Además, extendieron el plazo para vincularse con el banco hasta el 31 de mayo, porque no hay información sustancial en las sucursales. Inicialmente el tiempo era de sesenta días una vez finalizado el ahorro de los 12 meses.

Desde el Gobierno de la Nación expresaron que no depende de ellos que las entidades bancarias bajen las tasas más de lo que están.

Afirmaron que ya hay tasas preferenciales, aunque las empresas que las tienen no cuentan con los simuladores para el crédito aun. Además, el beneficiario del programa debe acreditar su sueldo en la entidad.

Explicaron además que al subsidio que da el Gobierno ya lo subieron y que no pueden hacerlo más porque ya están complicados con el presupuesto. Subieron el efecto multiplicador de ahorro de 2 a 2,8. Al terminar la reunión, las autoridades se comprometieron a comunicar las inquietudes al directorio del Procrear, que se reúne cada 15 días.

La voz de Lorena

Lorena tiene 30 años y está en pareja hace varios años. Cuando se inscribió en este programa lo que pensaba con su novio era que les iba a servir para el futuro y para acceder al sueño de la casa propia. “No quiero pagar 30 años un departamento de un dormitorio porque en un futuro quiero tener familia y ya no me va a servir”, afirmó la joven.
Ante esta situación, Lorena y su pareja ya están barajando nuevas opciones, pero tienen en claro que van a tener que seguir esforzándose para poder conseguir su casa. Considera que con la situación económica actual y con las tasas que les ofrecen, sacar un crédito en UVA “es un suicidio”.
“Nosotros iniciamos este proceso ilusionados para tener una vivienda y evidentemente por las condiciones que existen con mi pareja estamos hablando todos los días para ver qué hacemos. No sabemos si nos damos de baja en el programa porque no es algo factible, con la inflación y la situación económica del país, lo único que pensamos es decir “bueno esta oportunidad no se dio, vendrá alguna otra”. Tenemos que seguir ahorrando para ver qué es lo que más no conviene”, finalizó Lorena. 
 

Afirman que hay poca morosidad en los UVA

Según datos publicados por el Banco Central, en la actualidad la morosidad de los que tomaron un crédito UVA es baja y está en apenas el 0,14%, con 238 deudores morosos sobre el total de 167.000 créditos otorgados desde 2016, pero eso tiene una explicación.
“Desde los bancos dicen que no tienen alto índice de morosidad, que todos están pagando y que hay menos de un 1% de morosidad. El tema está en que para todos los que fueron a contratar, uno de los requisitos era que la cuenta sueldo se la tome como garantía. Entonces, lo primero que cobra es el banco y después la gente tiene que vivir con lo que le queda de saldo”, comentó Liliana Musa, especialista en derechos del consumidor.
Es por eso que no hay un alto grado de morosidad, pero ahora muchos beneficiarios viven con intranquilidad porque no saben cuánto van a pagar de cuota fija. “Esto es una problemática que ataca a la clase media, a las expectativas de tener una vivienda. En promedio el año pasado la cuota se incrementó un 54%”, agregó la profesional. 

Créditos UVA

Durante años el préstamo hipotecario para la mayoría estuvo vedado. Con la aparición de los créditos UVA se logró incluir a la gente con menos ingresos y que consigan más cantidad de plata de la que podían obtener con los créditos hipotecarios comunes. 
“Las posibilidades de poder acceder y cancelar una propiedad eran mucho mayores que las que tenían con las hipotecas comunes, que eran mucho más caras”, explicó Musa. Pero en Salta los sueldos son bajos, por eso los jóvenes que solicitaron un crédito UVA obtuvieron préstamos de hasta un millón de pesos, insuficientes para pagar un inmueble. 
“De ahí la cuota les ha subido un 50%, pero no ha llegado a superar el valor del alquiler. La cuota para un crédito de un millón de pesos ronda en los 9 mil pesos, devolviendo el préstamo a 20 años. Ahora, si uno no puede pagar le ejecutan la hipoteca, o sea que le rematan la vivienda y pierden todo lo que han ahorrado, no pueden dejar de pagar. Es una situación angustiante la que tienen, yo los veo sufriendo todos los meses”, dijo la profesional a El Tribuno. 
 

 

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