Los promedios, ese malvado sistema que puede desaparecer

Por Sebastián Russo
Especial, para El Tribuno

Después de casi 35 años, el más polémico e injusto reglamento del Fútbol Argentino será erradicado, aquél que suscitó tantas sospechas y suspicacias por ser creado en principio para favorecer a los más poderosos tras la caída de San Lorenzo en 1981. Sin embargo, y más allá del anhelo de Julio Grondona, el tiro salió por la culata, al menos para aquellos clubes que se les había prohibido descender y que la AFA quiso blindar.
El sistema de promedios para ascensos y descensos verá su final al término de esta temporada en los torneos de ascenso de la AFA y, tal vez, en la Superliga, para ser reemplazado por un más coherente método de acumulación de puntos. 
Los promedios se implementaron en 1981 de manera definitiva (hubo un antecedente en 1957, que se extendió hasta el 62) cuando San Lorenzo descendió de categoría. Era el primer grande que lo hacía. Eso desencadenó un punto de inflexión. La AFA, temerosa de que podría suceder al más comprometido de los grandes restantes, es decir River Plate, decidió aplicar este nuevo reglamento que definía los pasajes a las diferentes categorías a partir de un promedio de los puntajes obtenidos en las dos últimas campañas para extenderse luego a tres.
Muchas polémicas, broncas y lágrimas han pasado durante todos estos años, y muchas perlitas, rarezas y escándalos quedaron para revivir.

El karma de venir del Sur
Si bien Claudio “Chiqui” Tapia había anunciado el cese de este sistema para 2021, finalmente se aplicará en el corriente año. Pero, como el fútbol argentino no puede estar exento de sospechas, muchos señalan que el adelantamiento de la medida se debe en parte por la buena campaña de Barracas Central, club bajo la presidencia del mandamás de la AFA. El hecho de borrar de antemano los promedios posibilitaría una andadura más tranquila de su equipo en una hipotética estancia en la B Nacional. Es que una de las características más polémicas de este sistema es que los clubes recién ascendidos deben hacer una sumatoria de puntos formidable para sostenerse en la categoría, no hay mejor ejemplo que el caso de San Martín de Tucumán, que en tres ocasiones (temporadas 88/89, 92/93 y 2008/2009) sumó más puntos que sus competidores e igual quedó condenado. 
Una campaña de campeón tampoco asegura la permanencia, así fue en el caso de Banfield, que tras coronarse por primera vez en su historia en 2009, cayó en una espiral que lo condenó a jugar en la B Nacional en 2012.

Los grandes al fondo
Si bien la creencia popular es que los promedios fueron aplicados para evitar que los grandes descendieran detrás del caso San Lorenzo, la realidad es que tanto Racing, River e Independiente visitaron la segunda división. 
El primer caso fue Racing, y paradójicamente, fue inmediato. En 1983 abandonó Primera y permaneció en la B dos temporadas. River sí se benefició con el flamante sistema en aquella época, pero sin embargo hubo una víctima “grande”.
El mayor acontecimiento, el que marcó la historia del fútbol local, fue en 2011 con el descenso de River. El equipo presidido por Daniel Passarella se estrellaría contra el fondo del abismo al perder la promoción contra Belgrano de Córdoba, en la fatídica tarde del 26 de Julio de aquél año.
San Lorenzo casi vuelve a descender en 2012, pero gracias a la espantosa campaña de Banfield mencionada anteriormente, pudo enfrentarse a Instituto de Córdoba por la promoción y salir airoso.
Finalmente, y al año siguiente, Independiente también caería en la B Nacional tras una decadencia marcada desde hace años.    

La vida sin promedios

Una de las preguntas más recurrentes entre los hinchas dada esta noticia es quiénes se habrían ido a la B de no existir los promedios. Hasta ahora, ha habido 84 descensos y solo en 48 ocasiones los clubes descendidos por este método coincidieron con los últimos puestos en la tabla.
La lista de los equipos que podrían haber descendido directamente desde el inicio trae nombres pesados.
Desde el vamos, el primer gran club en irse a la B hubiera sido nada menos que River Plate.
Ya en los 90, la sorpresa resulta ser el Newell’s de Marcelo Bielsa, que en la temporada 92/93 finalizó en los últimos puestos dada su predilección por disputar la Copa Libertadores, de la que sería subcampeón.
Racing podría haber disputado una promoción en la 2000/2001 pero ese lugar sería reservado para Belgrano de Córdoba. En la 2005/2006 el panorama se repetiría igualmente, la academia jugaría la promoción años después.
Lo mismo le hubiese pasado a Independiente y a Rosario Central al siguiente año. Para terminar, en la campaña 2013/2014, otra vez vemos al Racing Club de Avellaneda complicado.

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