La comisaria Núñez quedó presa por falso testimonio

La tercera jornada del juicio por el homicidio de la joven Cintia Fernández tuvo ayer un inesperado quiebre con la detención de una comisaria de la Policía de la Provincia por haber incurrido en evidentes contradicciones al momento de declarar como testigo del hecho. Para el Tribunal de Juicio la policía violó el artículo 275 del Código Penal, que contempla penas de hasta 10 años de prisión para el testigo que afirmare una falsedad, negare o callare la verdad.

La comisaria Jimena Antonia Núñez, como funcionaria policial, conoce el tenor de la norma legal y en su condición de testigo juró decir verdad cuando la presidenta del tribunal, Norma Vera, la interrogó en ese sentido. Sin embargo, la funcionaria que confeccionó el sumario, el 3 de mayo de 2011, cuando encontraron el cadáver de Cintia Fernández en su departamento de Parque La Vega, cayó en marcadas contradicciones.

Lo que el fiscal Ramiro Ramos Ossorio interpretó fue que Núñez intentó proteger al imputado Mauricio Condorí, quien hasta un año antes del hecho había sido su subalterno en la Brigada de Investigaciones. Por ese motivo el acusador público pidió que la comisaria fuera detenida, lo que se concretó al término de su testimonio.

Núñez declaró que en aquel tiempo ella se desempeñaba como jefa de uno cuadros de la División Homicidios de la Brigada de Investigaciones y que se enteró por radio de que habían hallado a una joven muerta en un departamento de Parque La Vega. "Cuando llegamos al lugar ya había policías fuera del block donde residía la víctima", dijo. Entre ellos citó al comisario Erazo, jefe de la Seccional 15, un sumariante y otros efectivos, cuyos nombres recordaba. "El sumariante le dijo a Erazo que había una persona sin vida con una bolsa en la cabeza, y que se había suicidado", indicó. Respecto a los familiares de la víctima, recordó que estaba Ana Fernández, madre de Cintia, y otra persona que no identificó.

"Ingresé al comedor y luego llegaron los jefes, Néstor Píccolo, jefe de la Brigada, Roberto Flores y Tomás Chaile, de la Unidad Regional 1", respondió ante una consulta de la jueza Vera. La comisaria señaló que cuando estaban haciendo las actas de secuestro de elementos probatorios en el interior del departamento llegó Condorí. "Entonces le pregunté a un compañero "¿qué hace Condorí aquí?'. Ahí me enteré que era el novio de la víctima, porque se le dijo a un efectivo que estaba afuera", precisó. Prosiguió su relato en estos términos: "Cuando llegué a la base de la Brigada, en la avenida Chile, Condorí ya estaba ahí hablando con otros investigadores. Me confirmaron que era el novio de la chica y que estaba en calidad de alojado, no deteni do".

Las cosas para la comisaria Núñez se complicaron cuando empezó la ronda de preguntas. Aseguró que en ningún momento habló con Condorí, que lo de la relación del imputado con Cintia lo supo por comentarios de sus pares. Fue entonces cuando la jueza Vera le advirtió una marcada inconsistencia y serías contradicciones con el tenor del sumario que confeccionó y lo que declaró en la instrucción. La presidenta del tribunal dio lectura a las actas en las que Núñez afirma que habló con Condorí, que este le manifestó que estuvo de novio con Cintia, que la relación había terminado porque la joven "estaba mal de la cabeza", que tenía problemas psico lógicos.

Si bien la comisaria reconoció su firma de los escritos que le leyeron, manifestó que no recordaba aspecto puntuales de lo que escribió y declaró. ¿Cómo es que no recuerda?, la interrogó Vera. Apremiada por las circunstancias, la policía tampoco recordó otros detalles de su actuación en el proceso. Ante el bombardeo de preguntas contestó con evasivas, hasta que en un momento dado se quedó callada. Luego de un largo silencio dijo: "Bueno, si así dice lo que está escrito debe ser ...".

Ante esta situación el fiscal pidió que Núñez sea detenida por "falso testimonio". Luego de un cuarto intermedio, el tribunal hizo lugar al requerimiento del funcionario. La comisaria quedó alojada en la alcaidía de tribunales a disposición del fiscal penal de turno.

Una abogada apuntó a la Policía

María Eugenia Yaique, la abogada que asistió legalmente en primera instancia a Ana Fernández, madre de Cinthia, también comprometió la situación de la comisaria Jimena Núñez. “Cuando llegué al departamento había mucho desorden, todo el mundo fumaba y tiraban las colillas en el lugar. En ese momento le pedí al juez Pastrana que se preservara la escena”, recordó. 
Explicó que cuando acompañó a la madre hasta la Brigada de Investigaciones fueron recibidas por Núñez. “Allí advertí un evidente direccionamiento de la causa y entonces con Ana decidimos hacer la denuncia en sede judicial. Nos recibió el juez Pastrana, quien se puso a disposición”, dijo. La letrada sostuvo que “se dispersó y tergiversó la investigación, además era difícil controlar el expediente por las tantas derivaciones que tenía. El informe policial insinuaba dos hipótesis. Uno que era un suicidio y el otro señalaba a Ana como autora del crimen”, señaló.
Yaique también apuntó que Núñez le reveló que vio a Ana cerca del departamento y que era sospechosa. “Me llamó la atención que la policía direccionara la sospecha hacia mi defendida, hacia la salud mental de la víctima y que preguntara cuál era la relación de madre e hija. Núñez insistía con las preguntas sobre la situación emocional de Cinthia, entonces ahí decidí cortar la declaración”. En conclusión, Yaique señaló: “Mediáticamente se instaló la hipótesis de que Ana era la autora del crimen de Cinthia y la hipótesis del suicidio partió de la Policía”.
 

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