Comenzó la investigación  eclesiástica al cura Páez

El sacerdote Fernando Páez será investigado también en el fuero canónico. El mismo joven que lo denunció ante la Justicia penal por abuso sexual simple, hace dos semanas lo acusó formalmente ante la Iglesia Católica. La acusación que pesa sobre Páez devino de la apertura de denuncias, también por abuso sexual, que seminaristas asentaron contra el obispo Gustavo Zanchetta. El joven indicó haber sufrido presiones de sacerdotes que "buscaban que dé testimonio contra los curas que denunciaron a Zanchetta". Aseguró, además, que los mismos religiosos serían testigos a favor del cura Páez durante este proceso eclesiástico que tiene nuevamente al norte provincial como escenario.

La denuncia eclesiástica fue recibida por el obispo de Orán, Luis Scozzina. Pero ante la desconfianza con el obispo -que también fue cuestionado por seminaristas por su actuación en el caso Zanchetta-, el joven decidió ir acompañado por una psicóloga del Poder Judicial oranense. "Le pedí que me acompañara para que no sea mi palabra contra la del obispo. El obispo no la dejaba pasar y le pedía una orden del fiscal. Le dije que me iba, se molestó y nos terminó atendiendo en el living de su casa, donde me citó finalmente. Él se molestó mucho porque esperaba que vaya solo. Llevé la denuncia escrita, parece ser que él tiene una postura, porque me miente. Me dice que Páez está separado de sus actividades como cura, pero sigue dando misa en La Unión, rodeado de chicos. Allí hay muchos chicos vulnerables", advirtió.

Durante años, el sacerdote denunciado fomentó talleres artesanales para la comunidad aborigen. El obispo Scozzina confirmó que está allí pero no a cargo de la parroquia.

"Scozzina me dijo que Páez tenía testigos a favor de él. Y yo le dije que obvio que tendrá curas a su favor si entre ellos se protegen. Si los curas me apretaron en diciembre, buscaban que yo vaya en contra de los curas que denunciaron a Zanchetta; y como no accedimos, deben ahora salir a favor de Páez. No me extrañaría", acusó el joven que pide mantener su identidad reservada.

El denunciante del sacerdote Páez aseguró haber tenido consecuencias psicológicas, al punto de llegar a intentos de suicidio. Ante la imposibilidad de continuar pagando el tratamiento psicológico, indicó que la psicóloga lo atiende de manera gratuita para que "no abandone el tratamiento".

"Le dije al obispo si ellos se iban a ser cargo de mi tratamiento psicológico, levantó la mano hacia arriba y dijo "cuando me traigan pericia psicológica'", relató, al mismo tiempo que aseguró no entender a qué se refirió el religioso.

Según el joven, la relación tensa con el obispo Scozzina se debe a la postura que tomó con su caso. "Le reclamé que nunca me mandó mensaje, ni me llamó ni preguntó cómo estaba. Incluso me negó dos veces el saludo en Tartagal", dijo.

Y agregó: "Yo siento que él tiene su postura que es no continuar con esto. Yo se lo dije. Dijo que me iba a avisar a quién llamará para que investigue el caso. Me dijo que cada uno tiene su postura. Cuando nos íbamos, se molestó cuando me negué a recibir su bendición".

“Si no hay denuncia, no hay ayuda”

El obispo de Orán, Luis Scozzina, quien reemplazo al denunciado Gustavo Zanchetta, confirmó la denuncia canónica contra Páez de la que se encargará él. Aunque aseguró que anteriormente no había recibido “ni de palabra” ningún tipo de denuncia. 
Sin embargo, cuando se asentó la denuncia penal, el obispo Scozzina le indico a este matutino que había recibido “comentarios”. “Aquí en Orán hay comentarios de todo el mundo. La cuestión es que tenemos que ser serios en todo esto. Tiene que ser por escrito, sino son difamaciones”, manifestó a fines de julio pasado.
Será el mismo obispo quien realice la investigación preliminar, que deriva en un posterior juicio que estará a cargo de un tribunal eclesiástico. Si así lo solicitara el religioso que actuará como una especie de fiscal. 
Consultado por la ayuda psicológica requerida por el joven, Scozzina aseguró: “Hasta que no haya denuncia, no hay ayuda. Ahora que hay denuncia, se iniciará el proceso. No sé qué ayuda pedía, de qué denuncia, si no la hizo nunca”.
Por otro lado, confirmó que el sacerdote Páez fue separado de la parroquia de Tartagal, pero que se encuentra en la parroquia de La Unión, pero “no a cargo”. “La medida prudencial que tomé es que no está en la comunidad donde estaba”, indicó. Sobre si prevé que esa medida es suficiente ya que se trataría de un sacerdote con otras denuncias canónicas por las que habría sido recluido en Tucumán, indicó: “Ese es un proceso que tuvo su cierre canónico. Ya es un hecho la suspensión de la actividad del párroco, que ayuda a la comunidad, a la persona y al proceso de investigación”. 
 

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