Ciberdelitos: en el limbo, a la espera de un marco legal y definiciones

Por Nora Figueroa / espectaculos@eltribuno.com.ar

Pensar en la posibilidad de estar desconectados de las redes sociales, sin acceso a internet o incomunicados, es para muchos inconcebible. Internet ha modificado la forma de vivir e interactuar entre las personas y de la misma manera aparecieron nuevos medios delictivos que acechan a la población en general. 
La dinámica de la informática pone de relieve graves problemas relacionados a la implementación de nuevas normas para la regulación legal de ese mundo, que involucra desde fotos sociales hasta datos bancarios.´

En ese abanico, la Asociación Argentina de Lucha Contra el Cibercrimen (AALCC) elaboró un informe estadístico con el ranking de los 10 ciberdelitos más denunciados entre agosto de 2018 y agosto de 2019. El resultado, de acuerdo a las 818 consultas realizadas, muestra entre los que tienen mayor cantidad de denuncias a: amenazas, sextorsión, calumnias, escraches y estafas on line. 

Tres delitos que no aparecen en la legislación penal
En ese ranking, tres de los delitos no están en la legislación penal, como el hostigamiento on line (ciberbullying), la publicación ilegítima de imágenes (hoy tratada como una simple violación de secretos) o la usurpación de identidad.

  • Pornovenganza: Es la difusión de un vi­deo, una imagen o un au­dio de naturaleza sexual, sin el consentimiento de la otra persona.
  • La usurpación de identidad digital es cuando una persona crea perfiles informáticos  con datos e imágenes de un tercero sin debida au­torización y se comporta como si fuera la víctima.
  • Ciberbullying: consiste en molestar, acosar, hosti­gar, burlar a otra perso­na a través de medios informáticos en forma sistemática y continuada.

"Pornovenganza”
Desde 2012, aproximadamente, se instala el término pornovenganza en el país a partir de casos de mujeres con perfil público, que habían sido víctimas de la difusión no consentida de material íntimo -que es el término técnico de esa conducta- y que aún no cuenta con legislación en el Código Penal. 
Marina Benítez Demtschenko, abogada de La Plata y especialista en delitos cibernéticos, lleva adelante la Fundación Activismo Feminista Digital, desde donde impulsan la discusión y la investigación de todo lo concerniente a los derechos digitales de la población femenina.

En diálogo con El Tribuno instruyó que “el término ‘pornovenganza’ supone para una mujer que, por haberse filmado en la intimidad, la reprimenda o la consecuencia es que tenga que padecer la visualización de ese material por parte de todo el mundo”. 

“Es importante que el Derecho se actualice y que contemple a estas conductas dañosas que todavía no son delito, porque realmente tienen un impacto de daño altísimo en la vida de todas las víctimas”, agregó la abogada, quien además fue víctima de la difusión de material íntimo como venganza de una expareja y que hace seis años espera por la carátula adecuada para su caso. 

Marina Benítez Demtschenko

Desde otra perspectiva, pero con el mismo objetivo de salvaguardar la integridad de las personas, Hernán Navarro, fundador y director de la ONG “Grooming Argentina”, quien pasó por Salta invitado por AEFIP (Asociación de empleados fiscales e ingresos públicos), aseguró a este medio que “la necesidad de que salga una figura penal que esté relacionada a este tipo de delitos es imperiosa, ya que la norma es deficiente y no alcanza a tutelar el bien jurídico protegido que, en este caso, es resguardar la integridad sexual de niños, niñas y adolescentes, en los entornos digitales”.

“No se toma real dimensión del daño y como afectan los derechos al honor, a la integridad sexual y a la intimidad”, sostiene Navarro

Para Navarro la premisa es que “desde el momento que envié un contenido sexual a otro, por más que confíe plenamente, automáticamente pierdo el control, ni siquiera dependo de la persona que lo recibe”. 
Mientras que Demtschenko aborda la conclusión desde una perspectiva de género: “La visión no debe ser la de ‘no compartan fotos en situaciones intimas’, como una restricción para no tener efectos dañosos de parte del patriarcado. Una cosa es tener conciencia y otra la restricción sobre nosotras mismas”. 

“El término pornovenganza sugiere una connotación muy sexista, como si fuésemos parte del entretenimiento", agrega Demtschenko.

“Pornovenganza” en primera persona

En noviembre, un hombre ira a juicio por viralizar material sexual de su expareja. “Los primeros meses fueron buenos, no veía nada malo o nada que me pudiera hacer daño”, contó Paula Sánchez Frega, la joven riojana víctima de la difusión no consentida de material íntimo por parte de su expareja. 
“Pero en los siguientes cuatro meses la relación se convirtió en un vínculo de extrema violencia, tanto física cómo verbal. En ese momento tuve la intención de dejarlo, pero sabía que tenía en su poder imágenes y videos que me comprometían en la intimidad”, continuó Paula quien finalmente, decidida a dar batalla, no se calló, denunció y resistió a pesar de la falta de contención y una respuesta legal adecuada a lo que le ocurría. 
Finalmente y luego de dos años y medio de lucha, está previsto el inicio del debate en el juicio de Paula contra Patricio Pioli. Será el 21 de noviembre.

  • “Esta persona se encargó de divulgar, prácticamente, toda mi vida privada. Cuando le hacían notas comentaba cosas de mi intimidad y muy graves, como el hecho de divulgar que yo había sufrido un abuso. Me parece que eso solo lo puede comentar la víctima o no hacerlo nunca. Esas cosas me hacían ver -más aún- que lo único que quería era hacer daño. Y realmente lo conseguía”, aseguró.

Para Sebastián Andrada (MP 2089), abogado de la víctima, “es muy importante que el caso de Paula fuera tomado como caso testigo para la redacción y la incorporación del delito de ‘pornovenganza’, al proyecto de reforma del Código Penal. A la fecha no es un delito, no constituye una figura típica específica,. De hecho, la carátula es por el delito de coacción y lesiones leves calificadas en concurso real”. 

  • En el caso de Paula no se va a juzgar por “pornovenganza”, ya que la ley penal no es retroactiva, “pero sí esperamos que a futuro exista esa figura”, aseguró el letrado.

El también alberga esperanzas: “Mi deseo es realmente que esa ley pueda salir para futuras víctimas. Estoy poniendo todo de mi para salir adelante y esperando los resultados de la Justicia, que espero actúe como corresponde y dicte un fallo ejemplar”, puntualizó.

Paula Sánchez Frega, víctima de “pornovenganza”.


La mirada en Salta

  • A través de un proyecto de ley, en Salta buscan crear una Fiscalía Penal especializada en Ciberdelincuencia. La propuesta ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores y espera ser tratada próximamente por Diputados. 
  • Esta Fiscalía tendrá a su cargo la investigación y persecución de los delitos, cualquiera sea su naturaleza, siempre que para su comisión sean utilizados medios informáticos y sus derivados cometidos a través de la red.

Opinión: Privacidad vs impunidad
Por Ana Josefina Raposo, Licenciada en Psicología MP 556

El acoso virtual y el hostigamiento psicológico sí existen, de la misma manera que no existen leyes específicas que amparen y protejan a las personas adultas que lo padecen.
Vivimos en una época signada por la invasión de la tecnología y sumergidos en la era digital, a través de las redes sociales y dispositivos electrónicos que nos mantienen virtualmente comunicados. 
Estamos conectados, de manera masiva y hegemónica, por dichos dispositivos y ante la paradoja de navegar en la nube vamos perdiendo, olvidando, y abandonando, sin toma de conciencia alguna, la privacidad e intimidad por sobre nuestras vidas.

Los casos de violencia cibernética, clasificados como diferentes tipos de acoso a través de las redes, y en contra de diversos grupos etarios y el hostigamiento psicológico se dan a conocer cada vez con mayor frecuencia en Salta. Aún no se habla públicamente de ello, y pareciera un tema tabú, que la sociedad y el sistema prefieren callar y mirar a otro lado, con absoluta indiferencia.

Desconocemos la posibilidad de que nuestras redes sociales, sean hackeadas y por ende que nuestra vida privada pueda quedar expuesta, y a expensas de la manipulación, control, extorsión y chantaje de un acosador, con diferentes grados de obsesión/ enfermedad hacia la vida de la víctima.

Daños y secuelas
El daño es psicológico e invisible, no deja marcas físicas, y se manifiesta con heridas profundas en su vida cotidiana, como también en la de su familia, amigos y entorno social. 
Como secuela del daño, empiezan a interferir en la vida de la víctima los síntomas de un trastorno por estrés postraumático (TEPT). 
Ante esta realidad, resulta indispensable la contención, sostén y cuidado, del entorno de la víctima. También que ésta reciba, apoyo externo de un tratamiento psicológico adecuado, y el asesoramiento legal de un abogado en el proceso judicial -en caso que realice la denuncia policial por el acoso virtual y el hostigamiento psicológico-. 
Eso, lamentablemente, marcará el comienzo de situaciones de revictimización en la persona afectada, por el desconocimiento del Estado en la temática y la falta de políticas públicas, y leyes por no ser considerada grave ni mucho menos urgente. Las situaciones de acoso virtual y hostigamiento psicológico son consideradas por quienes deberían velar y resguardar nuestros derechos, cómo “casos atípicos”, y no como delito.

Es fundamental en la vida de todas las personas tener en cuenta los recaudos pertinentes, respecto al buen uso de las redes sociales, como la privacidad, resguardo y elección a conciencia, de qué es, lo que queremos compartir entre “amigos conocidos y, desconocidos”, en las redes. 

Cualquier acosador puede crearse perfiles falsos, y así engañar a la víctima accediendo a sus redes sociales y al hackeo de las mismas. Sobre esto, no hay una seria toma de conciencia, y es solo el inicio del acoso y hostigamiento psicológico y pone en peligro la vida.
Se pueden prevenir muchas situaciones de esta índole, con el normal control, supervisión y protección de referentes adultos y padres hacia niños y adolescentes. Y, por supuesto, ante los adultos, con el autocuidado y responsabilidad de los recaudos necesarios en la privacidad e intimidad de nuestras vidas. 

 

 

 

 

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de vida-y-tendencia

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...