“Es desesperante la situación de miles de familias por los créditos UVA automotor”

Liliana Caballero es referente en Salta de los afectados por créditos UVA prendarios para la compra de automotores. Ella, al igual que otras miles de personas, resultó seriamente perjudicada en la operación de compra de un vehículo hace dos años aproximadamente, cuando vio la posibilidad de adquirir una unidad 0 kilómetro bajo la modalidad UVA (Unidad de Valor Adquisitivo), promocionada por el Gobierno nacional, con un sistema de financiación ajustado por la variación del índice de precios. En aquel momento la única opción para financiar un vehículo era a través de esta modalidad. En el corto tiempo el sistema resultó mucho más costoso de lo que se planteaba inicialmente, ya que una suerte de doble indexación, sumado a intereses compensatorios y otras tasas bancarias, terminaron por transformar al sistema en una verdadera trampa de la que no se puede salir sin pagar estrafalarias sumas de dinero a los bancos, que ya han logrado esquilmar los ingresos salariales de los afectados. Para colmo este grupo de personas, que sumarían 700 mil en todo el país, quedó inexplicablemente excluido de la ley aprobada en el Congreso y que contempla solo los casos de UVA hipotecarios para la compra de viviendas y los planes de ahorro. Liliana advirtió las diferencias y desigualdades con este otro grupo. “A los prendarios UVA automotor nos indexan, nos actualizan los precios, nos dejan al margen de la igualdad ante la ley y terminamos pagando un bien que se desvaloriza en el corto plazo, contrariamente a lo que ocurre con las viviendas”, sostuvo.

 ¿Cómo es la situación de los tenedores de créditos UVA?

Es necesario hacer una salvedad. El universo de los créditos UVA es uno solo, pero los que tenemos créditos prendarios por la compra de un vehículo somos los que sufrimos en mayor medida este sistema que resultó una verdadera estafa, una trampa mortal donde los bancos nos tienen cautivos y apropiándose, en el caso de los débitos automáticos, del 80 y hasta del 90 por ciento de los ingresos de la gente. Esto no puede continuar así. Hay gente que por no tener problemas con el banco, se queda sin plata y no tiene ni para comer. Un auto no es un lujo; hay gente que se compró un vehículo para hacerlo trabajar, una camioneta para un negocio y hoy no solo tuvo que venderlo, sino que se quedó con una deuda bancaria impagable y además sin trabajo. Es una situación desesperante para miles de familias.

¿Cómo fueron variando las cuotas en todo este tiempo?

Hay variantes de todo tipo. Depende de la entidad bancaria. En el caso mío, comencé pagando cuotas de 10 mil pesos y dos años después ese valor subió un 300 por ciento, lejos de cualquier incremento salarial. Hoy la cuota que pago es de 35 mil pesos y no sabemos qué es lo que va a pasar luego del descongelamiento de las cuotas el próximo mes.

¿Entonces tienen el beneficio del congelamiento de cuotas?

Sí, porque una circular de Banco Central obligó a los bancos a ampliar ese beneficio para los prendarios UVA, pero una circular no tiene la misma fuerza que la ley de la cual nos dejaron afuera durante el tratamiento del tema en el Congreso. Esa ley abarca a los Hipotecarios UVA y a los planes de ahorro y no entramos los prendarios de automotores, ni los personales. Al parecer fue un error de interpretación que iban a subsanar recurriendo a la versión taquigráfica de esa sesión, pero hasta el momento no hay nada. Todos somos iguales ante la ley pero al parecer esto no corre para los afectados por los UVA automotor.

Se trata de una situación que afecta a todo el país. ¿Se sabe cuántos son los afectados? ¿Cómo se organizaron a nivel nacional?

Por redes sociales se conformaron varios grupos en cada provincia, los que a su vez están coordinados por un grupo nacional en Facebook, Twitter y WhatsApp. De Salta no tengo un dato concreto, pero en el país seríamos unas 700 mil personas las que resultaron afectadas por el sistema. Hay que aclarar que al momento de surgir los créditos UVA, eran la única opción para financiar que te daban las concesionarias, fuera de las compras directas o los planes de ahorro, es decir que hace dos años, si uno quería comprar un auto, la única manera que tenía para financiarlo era con este sistema.

¿Se hicieron gestiones ante el Gobierno o el Congreso? 

Varios diputados nacionales, entre ellos el salteño Andrés Zottos, prometieron que nos iban a ayudar y reconocieron que se trata de una verdadera injusticia que no nos hayan incluido en la ley. Enviamos cartas al presidente y a diferentes funcionarios pero hasta el momento ni siquiera nos han respondido. Esta lucha comenzó hace varios meses y logramos hacernos visibles. Los funcionarios y legisladores saben y entienden muy bien nuestro problema. No pueden mirar para otro lado.

Se dijo que los créditos UVA automotor no son tan importantes como los de vivienda y que hay un tema social más fuerte y más urgente para atender...

Insisto: un auto no es un lujo. Los que compraron autos lujosos seguramente no tuvieron problema en pagarlo de contado. Pero con los UVA automotor la gente los compró para trabajar o comenzar un negocio. Esta es la realidad. Esa gente hoy no puede seguir más. Se fundió con su negocio, tuvo que vender el auto, si es que no se lo remataron antes, y encima se quedó con una deuda usuraria con un banco. No se trata de hacer diferencias, pero con el caso de los hipotecarios, ellos tienen planes a 30 años y el bien inmueble se cotiza en dólares y siempre para arriba. En el caso de los automotores, es un bien que se desvaloriza día a día, pero el sistema por ajuste de precios considera al auto como si fuese un 0 kilómetro cuando ya tiene 3 años y el plazo de financiación es de cinco. Por ejemplo: una persona sacó un crédito a cinco años para un auto por 500 mil pesos y lleva pagando tres años con cuotas que variaron de 10 mil a 35 mil pesos. Del total del crédito, esta persona ya pagó casi 400 mil pesos, pero si hoy quiere cancelar, el banco o la financiera le cobran 800 mil pesos, más intereses compensatorios. El capital se hace inalcanzable por una actualización permanente de un bien que se desvaloriza contrariamente a una casa. 

También se dijo que al ser un tema entre privados, bancos e individuos, el Estado no puede intervenir... 

El propio presidente Alberto Fernández, en su campaña electoral se refirió a los créditos UVA en general y prometió una solución. Cuando se trató el tema en el Congreso, nos marginaron de una manera inexplicable. Las cartas que mandamos desde todo el país le llegaron a la Residencia de Olivos y también a la Casa Rosada. No nos pueden ignorar porque existimos y nuestro problema es real y afecta a cientos de miles de personas en una clara estafa que fue promocionada por el propio Gobierno nacional. Todos somos iguales ante la ley y exigimos que se cumpla ese derecho.

¿Puntualmente qué buscan los tenedores de créditos UVA automotor y personales? 

Que el presidente Fernández exija al BCRA un informe sobre la situación actual de los deudores de UVA prendarios y personales y comunique el resultado ya que jamás lo hicieron pese a todos los pedidos que elevamos al Congreso y al Ejecutivo. Queremos estar en la mesa de diálogo donde solo están los hipotecarios. Nunca fuimos convocados. Que nos incluyan en cualquier medida a tomar, ya que por error no fuimos incluidos en el decreto 319/2020 y que se busque una alternativa al sistema de indexación que es inviable, porque las cuotas terminan superando a nuestros salarios.

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