Se agrava la disputa entre Nerón y sus funcionarios wichis

"En las melodías del ayer es todo un eco, un aura ya no del amanecer sino del desierto lleno de polvo que tapa la visión... Lo que tanto habíamos anhelado, lo que habíamos soñado, en vano era la prisa de llegar al aguadal: en cuanto el paladar quiso mojarse, la turbiedad secó la lengua y amarga quedó su alma", escribió Marcos Lucas, el wichi que es secretario de Acción Social de la Municipalidad de Santa Victoria Este, cuyo intendente, el también wichi Rogelio Nerón, planea despedirlo desde hace un mes, cuando se ahogó un pescador de La Puntana y Lucas denunció que no había un cajón para enterrarlo. Lo único que detiene a Nerón para hacer lo que desea, es la oposición de los caciques de las comunidades indígenas que apoyan la gestión de Marcos Lucas, de quien dijeron en una reunión que mantuvieron hace días: "Fue leal con sus promesas, no nos defraudó en la ayuda que necesita nuestro pueblo, como sí lo está haciendo Rogelio Nerón".

Consultado por El Tribuno sobre su situación, Marcos Lucas expresó que atraviesa una gran depresión por su enfrentamiento con el intendente, a quien dice desconocer por sus actitudes actuales, muy contrarias a las que tuvo durante la campaña política para llegar a la intendencia.

"Me siento mal psicológicamente por lo que está haciendo Nerón. Teníamos la expectativa de cambiar la realidad de nuestros hermanos aborígenes y criollos. Nosotros juramos para hacer lo que teníamos que hacer, pero nuestro hermano Nerón quiere que rompamos las promesas. Yo sigo viniendo a diario a la Municipalidad desde 45 km, aunque me quitó el vehículo y ya no puedo trasladar a la gente que necesita ni llevar provisiones. Él no quiere dialogar, no viene a la municipalidad, no da la cara. Me da mucha pena la gente, hay demasiada pobreza, lo sabíamos y queríamos cambiar algo, atender las necesidades. El era chofer de la ambulancia, por eso le creímos y le dimos el aval para ser candidato y así nos paga, no tiene códigos", explicó.

Sobre el origen de las diferencias con Nerón, Lucas contó: "Esto viene desde enero, apenas asumió. Me faltaron 76 mil pesos del fondo que tiene que recibir la Secretaría que conduzco para el programa de ayuda social y para el comedor. Más adelante Nerón repuso 30 mil pesos nomás; en febrero faltó una parte también y la repuso pero hasta ahora no devolvió los 36 mil pesos de enero. En cada fajo faltaban 1.000, 800, 900 y nos dijo que venía mal contado desde el banco; incluso vino el juez de paz a contar la plata y es testigo de que Nerón no entrega la plata como se debe. Por eso venimos mal con Nerón desde enero y no nos deja trabajar y ayudar al pueblo".

Y sentenció: "Considero que han visto mucha plata y han empezado a meter la mano con su sobrina Julieta Catardo, que es de secretaria de Hacienda y que tampoco ha cumplido con la misión de ayudar a su tío a hacer una digna gestión indígena que pueda durar en el tiempo".

Existiría una resolución del intendente para destituir a Marcos Lucas pero no fue presentada, por lo tanto, el funcionario sigue trabajando normalmente, aunque sin vehículo para trasladarse por las comunidades, muy alejadas unas de otras. Los caciques tendrán una reunión el lunes para pedirle explicaciones al intendente Nerón, ya que consideran que Lucas cumple con la misión y es leal con las comunidades indígenas y criollas de Santa Victoria.

 

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