“Esperábamos a Nico (Vuyovich) con mucha alegría”

El 8 de mayo es será siempre sensible para el deporte salteño y particularmente para el automovilismo. Es que, como se recuerda año a año, fue ese día de 2005 cuando Nicolás Vuyovich perdió la vida en un accidente aéreo. Nico no solo era el mejor piloto salteño en ese momento, sino el de mayor proyección a nivel nacional. Pasaron ya 15 años.
“Yo era chico pero era consciente de lo que sucedía. Te imaginás, para nosotros fue un golpe duro porque encima lo esperábamos con una alegría muy grande, él había ganado en San Juan”, recordó Nicolás Maximiliano Vuyovich, el menor de los hermanos, en diálogo con El Tribuno. 
“Nickito”, como lo llaman entre los tuercas, tenía exactamente 7 años cuando desde Córdoba llegó la desgarradora noticia: la avioneta que trasladaba a Nico (modelo Pipper Navajo AP 31) se había estrellado a 700 metros de la pista de aterrizaje del aeropuerto cordobés Ambrosio Taravella.


La expectativa de la familia Vuyovich estaba atada a la gran victoria que Nicolás había logrado ese mismo día en el Zonda de San Juan. Era su segunda victoria en el TC 2000 y primera en el equipo Toyota, en el cual fue compañero del experimentado Norberto Fontana, quien actualmente sigue compitiendo.
“A la noche ya no atendía el teléfono”, recordó con tristeza el Vuyovich más pequeño. 
Nico, con 23 años, se había ido para siempre de las pistas pero vive eternamente en la memoria y corazones del automovilismo local y nacional.


“La verdad es que, a pesar de que tanto tiempo que ha pasado, a Nico se lo sigue recordando”, expresó Nicolás Maximiliano. 
“Yo no puedo ser objetivo porque soy su hermano, pero creo que Nico era distinto, tenía un don que no se ve así nomás”, dijo. Nicolás, oriundo de Orán, tenía “pasta” de campeón como señalaban y coincidían los expertos de la época y de la actualidad. Lo demostró de muy joven cuando ganó el título nacional de karting (1995 y 1997), luego se consagró en el Turismo Pista del Zonal del NOA (1999), ganó el Turismo Nacional Clase 2 (2000) y también dominó la Clase 3 (2002). Y a San Juan había llegado con un breve recorrido en el TC 2000, en el cual ya había sorprendido con su primera victoria en Buenos Aires. Tenía para dar mucho más.
En la tragedia aérea también murieron el dueño del equipo, Gustavo Ramonda, su hijo de 8 años; Hugo Suárez, un colaborador; Daniel Reynoso, el piloto de la avioneta, y su copiloto, Mario Corti.
Pero la vida, o el destino, quiso devolver algo de lo que a los Vuyovich les quitó: Magdalena, la única mujer entre los hermanos, tuvo un hijo también un 8 de mayo. Justo el mismo día, pero de un año distinto, nació Salvador Nicolás Muñoz. “El nació para que este día no sea tan duro para nosotros, y además de recordar a Nico, también celebramos el cumpleaños en familia”, contó Nicolás, listo para volver a recordar a su hermano.

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