El fútbol 5 volvió para matar el "bajón" del futbolero salteño

“¿Vamos por plata o se achican?”, vociferaba Pablo, portentoso defensor de uno de los equipos del picadito entre amigos en la cancha de fútbol 5 del club Los Cachorros, en el barrio Intersindical, donde desde ayer quedó habilitada la actividad luego de dos meses y medio de espera, tanto de trabajadores como de fanáticos futboleros que sufrieron la abstinencia.

Y es que volvió el folclore, el “ritual sagrado” de cada grupo de amigos y amigas que durante años fortaleció amistades, compañerismo, anécdotas de las más variadas, unión y esparcimiento, de quienes en ese rectángulo verde encontraban lo que los hacía feliz, como para compensar tanta pálida y ajetreo mundano. Volvió el fútbol 5.

Pero sus protagonistas son conscientes de que el ritual no volvió a ser el mismo. Porque algo cambió en Salta. Algo cambió en el mundo en 70 días de cuarentena. Y el fútbol, y ese ritual pagano que conforma la sal de la vida de tantos futboleros, no fue la excepción.

El Tribuno vivió ayer en primera persona, desde el predio del club tricolor, en la zona sur de la ciudad, las sensaciones de la vuelta de la actividad de aquellos futbolistas aficionados, y también de los que viven del rubro, que atravesaron casi un trimestre de angustia por la falta de ingresos y los coletazos de esta pandemia agobiante. 

Por supuesto, lo novedoso de la vuelta fue la cámara de desinfección apostada en el ingreso al predio del club Los Cachorros -que fue gestionada por los propietarios de las canchas de fútbol 5 y de los dos gimnasios que aún se encuentran cerrados- y las medidas de seguridad que contemplan desinfección individual de cada jugador antes de ingresar a la cancha, lavado de manos y desinfección de calzados, utilización obligatoria de barbijos (solo se los pueden quitar ya adentro del campo) y sanitización de las pelotas y de los arcos al finalizar cada turno y antes del ingreso de la nueva tanda de clientes para disputar el próximo partido. Y tras finalizar un turno, los equipos deben retirarse con lo puesto y sin utilizar el quincho, los baños y vestuarios, y abonar la hora previamente al juego para evitar “vaquitas” y aglomeración. Y otro paisaje que cambió es el de los festejos, el de la esencia de la pasión por el fútbol: los abrazos fueron reemplazados por choques de puños o codos.

Y es que ayer llegó la autorización oficial para el retorno de las actividades laborales de una centena de canchas de fútbol 5 en Salta. A través de la resolución Nro. 48, el Ministerio de Turismo y Deportes aprobó el protocolo presentado en forma conjunta por los empresarios del rubro para habilitar la recreación en espacios seguros.

Respecto de esta vuelta a la normalidad se refirió el propietario de las canchitas de Los Cachorros, Gerardo Rodríguez, profesor de Educación Física y socio del club tricolor.

“Había necesidad de todos: de los chicos de volver a jugar, y este parate en muchos casos generó crisis emocionales al estar mucho tiempo encerrados. Volvimos con hábitos que no estaban previstos”, expresó Gerardo, quien celebró la nueva resolución del Gobierno provincial. “Les brindamos a los chicos toda la seguridad, tratamos de que no se genere aglomeración. Contamos con el apoyo del club, y entre los tres emprendimientos, que son los dos gimnasios y las canchas, fabricamos una cabina de desinfección. A la reservas las hacemos solo por teléfono o por una aplicación”, explicó.

Y entre los jugadores, Sol, integrante del equipo de la Universidad Católica, graficó sus sentimientos por volver a jugar: “Extrañaba volver a compartir con amigas y en Cachorros nos sentimos seguras, como en casa. Jugamos varios torneos de la Universidad y ahora estamos intentando volver. Con la pandemia se reforzó el amor por el deporte por todo el tiempo que no pudimos”, exteriorizó Sol.

Por su parte, Nicolás aportó: “Lo lindo es que nos cuidamos entre todos, pero volviendo a divertirnos, compartir y salir de las casas. Matamos la ansiedad. Cuesta volver, pero esto nos saca el estrés del trabajo, es el cable a tierra de muchos”. 
 

Un luchador
Gerardo Rodríguez, el propietario, es además socio y jugador de Cachorros, y la tuvo que “remar” para no cerrar su proyecto en la cuarentena: “Soy profe, trabajo en la Universidad Católica, mis otras ocupaciones me permitieron no caer”.
 

La unión y la fuerza

En la actualidad son 55 los predios de fútbol 5 en Salta Capital y 40 en el interior. Entre todos, aunaron fuerzas para la conformación de una cámara de propietarios que en más de 2 meses y medio de parate se apoyaron en un grupo de WhatsApp.

El próximo pedido

“En este rubro pregonamos el fútbol seguro, es nuestro lema. Solicitaremos que en las próximas semanas se nos extienda el horario de trabajo (hoy solo atienden hasta las 20), cuando el fuerte de la demanda es por la noche”, adelantó Gerardo.

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