Joe Biden y el mundo

Desde los ásperos y judicializados debates que originó el resultado electoral en los EEUU en noviembre pasado y aún más luego de los incidentes violentos del pasado 6 de enero en Washington DC, la atención de la prensa y de los analistas se centró en si Trump es el generador de este clima violento y ver qué hacer para evitar que siga pesando en la vida pública americana y por lo tanto mundial.

Joseph Biden sigue formando un gabinete con masiva presencia de demócratas del ala centrista y moderada y con fuertes especialistas en temas ligados a China, así como exponentes del mundo financiero de Wall Street.

Las políticas y acciones que en materia de política exterior y seguridad nacional podría llevar adelante la nueva administración, en diversos casos tenderían a ser una continuidad de lo hecho por Trump en los últimos 4 años. Comenzaremos por el claro diagnostico acerca que el foco debe estar puesto en el mix de rivalidad geopolítica y cierta coordinación en materia económica y medioambiental con China.

En lo referido a Israel, el vínculo se mantendrá igualmente fuerte y nada hace pensar que se deje de apoyar la normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y de seguridad entre el Estado hebreo y los países árabes sunnitas del Golfo. Un intento interesante y realista de recomponer cierto equilibrio de poder versus Irán que la administración de GW Bush destruyó innecesariamente con la invasión del 2003 a Irak. Cabe recordar que Trump no inició ninguna guerra inútil o altamente disfuncional como fue la antes mencionada o la de Libia. Asimismo, en estos 4 años, Corea del Norte no probó su misil de mayor alcance y con la supuesta capacidad de llegar a territorio americano. Esa línea roja marcada por la Casa Blanca y el Pentágono fue respetada por Pyongyang.

En cuanto a Irán y sus aspiraciones nucleares, muy difícilmente la administración Biden vaya a reponer plenamente el acuerdo apoyado por Obama en el 2015 y anulado por Trump en el 2018.

Cualquier acción de la Casa Blanca que sea leída como una flexibilización en el camino hacia el arma atómica iraní está llamada a generar una fuerte reacción en Israel y sus nuevos socios estratégicos como Arabia Saudita. País que ocupa actualmente la cuarta posición mundial en gasto en Defensa luego de EEUU, China y Rusia. A mediados de enero, el militar de mayor graduación de las FFAA de Israel advirtió que su país tiene sobre la mesa todas las opciones posibles para terminar con el programa nuclear de los ayatolás.

Más allá del destino personal y político de Trump, las ideas que él encarna en la vida política americana distan de ser un fenómeno pasajero y menos aún si ve ven ciertas tendencias demográficas y socioeconómicas. Allá por el 2004 el politólogo más importante de los EEUU, S. Huntington, publicaba su último libro antes de fallecer. Se titulaba "Who are we? The Challenges to America's National Identity". Una lectura del mismo anticipa la aparición de una figura política antiestablishment político y con alto impacto electoral, en especial en el 72 por ciento de americanos de origen europeo y blancos pero no solo en ellos tal como lo demuestra el fuerte voto latino que obtuvo Trump en el 2016 y aun más en el 2020. Pocas dudas le caben a la mayor parte de los analistas que en el caso que no hubiese estallado la pandemia de la COVID-19 y su masivo impacto económico, Trump marchaba a una reelección sin mayores sorpresas. Él podrá seguir o no el centro de la escena, pero el terreno fértil para su discurso y agenda gozarán de muy buena salud.

.

 

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...