Se registraron 14 casos de hantavirus en 2020 en Salta

Durante el año 2020, la Sala de Situación del Ministerio de Salud Pública de Salta registró 14 casos positivos de infección por hantavirus, dos de los cuales terminaron en muerte y el resto evolucionó favorablemente.

Los decesos corresponden a un paciente de Orán y uno de Urundel. De las 14 personas infectadas el año pasado, 13 son de sexo masculino y una de sexo femenino.

El Ministerio de Salud Pública recomendó a la población que vive en las zonas rurales de la provincia, mantener limpios los domicilios y terrenos baldíos a fin de evitar la presencia de roedores, que son los que transmiten la enfermedad a través de su saliva, heces y orina.

La vigilancia epidemiológica es la misma que se sigue para enfermedades transmitidas por mosquitos. Ante un caso febril agudo inespecífico, se efectúan los estudios de laboratorio para dengue, zika, chikungunya, hantavirus y otros arbovirus.

El Ministerio de Salud Pública recomendó también bloquear orificios en puertas, paredes y cañerías, por donde pueden ingresar estos animales.

Sobre la infección

La infección por hantavirus es una zoonosis, es decir que se trata de una enfermedad que se transmite desde un animal al ser humano. El agente transmisor de hantavirus es el ratón rural, que vive en ambientes como maizales, cañaverales, bosques y pastizales. Especificaron que no se trata de la rata urbana.

Las autoridades sanitarias aconsejaron a la comunidad usar veneno o trampas para roedores para matarlos y evitar tocarlos o golpearlos para prevenir la transmisión de la enfermedad.

Cuando se encuentra a uno de estos animales muertos, se debe rociarlo con lavandina y, recién luego de 30 minutos como mínimo, recogerlos usando guantes.

Se debe enterrarlos a más de 30 centímetros de profundidad o directamente quemarlos. Luego de usar veneno, hay que tener la precaución de lavarse bien las manos con agua y jabón para evitar intoxicaciones.

En el caso de que sea necesario acumular leña, hay que hacerlo lo más lejos posible de las viviendas.

Otra medida de precaución fundamental es desmalezar los terrenos y evitar por todos los medios el contacto con las secreciones de los roedores.

Para entrar a lugares que hayan estado cerrados, primero se debe ventilar por lo menos 30 minutos cada espacio. Además, antes de ingresar es importante cubrirse la boca y la nariz con pañuelo húmedo.

Hay que limpiar pisos, mesas, cajones y alacenas con una solución de agua y lavandina, en una proporción de diez partes a una, y dejar actuar durante al menos 30 minutos antes de enjuagar.

Se deben humedecer los pisos antes de barrer, para no levantar polvo, que puede estar contaminado con las heces de los roedores.

Si se va a acampar, se debe hacerlo lejos de las malezas o basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua segura.

Los síntomas

La infección por hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, que se transmite por ratones de campo, a través de su saliva, heces y orina y para la cual no existe una vacuna.

La causa más frecuente de transmisión es la inhalación. La transmisión puede generarse cuando se respira en lugares donde los ratones infectados, a través de sus secreciones, han contaminado el ambiente con el virus hanta.

También se puede transmitir la enfermedad por contacto directo, al tocar roedores infectados, vivos o muertos, o sus heces u orina. La forma menos frecuente de transmisión es la mordedura de ratones, pero puede ocurrir.

Los síntomas del hantavirus pueden confundirse con un estado gripal, con presencia de fiebre, dolor muscular, escalofrío, dolor de cabeza.

Estos síntomas pueden acompañarse con náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Posteriormente, puede haber dificultad respiratoria con serias complicaciones.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas, sobre todo si se ha estado expuesto a orina, saliva o excreta de roedores en las seis semanas previas a la aparición de los síntomas, se debe acudir de inmediato al médico.

Entre las recomendaciones más importantes está la de mantener la vivienda limpia para evitar la presencia de roedores y eliminar elementos en desuso que puedan servirles de nido.

Es importante evitar que los roedores entren en las casas o hagan sus nidos en ellas, taponando todas rendijas de más de medio centímetro de abertura, tanto en el interior, especialmente donde se almacenan alimentos, como en el exterior. Se deben utilizar mallas de acero, cemento u otro material resistente.

Hay que ubicar huertas, graneros y depósito de leña lejos de la vivienda, como mínimo a 30 metros. Se debe colocar la leña, herramientas, forrajes y granos sobre tarimas de 30 centímetros y moverlos en forma periódica.

No se deben usar espacios cerrados, que puedan estar infestados por roedores ,sin ventilarlos previamente. Para eso hay que abrir puertas y ventanas.

Hay que tener especial cuidado al poner en marcha ventiladores o aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber estado en contacto con polvo contaminado, roedores o sus excretas.

Al acampar, no se debe dormir sobre el suelo. Si es posible hay que usar un catre de por lo menos 30 centímetros de altura. Las carpas deben tener piso.

Los depósitos deben ser de madera y no permitir el ingreso de roedores, además de contar con ventilación permanente.

También hay que evitar el contacto con las madrigueras y mantener los alrededores de las casas libres de elementos que puedan servir de alimento a los roedores. No se deben acumular materiales de desecho como cartones, leña, paja y basura doméstica.

Es importante desmalezar periódicamente y mantener el pasto corto alrededor de la vivienda, en un perímetro mínimo de 30 metros. Antes de desmalezar, se deben tomar precauciones para que las ratas no entren en la casa.

Casi 700 casos en el país en seis años

La mortalidad fue del 18,6% hasta 2018, con más incidencia en provincias del sur.

La letalidad del hantavirus puede llegar a ser hasta el 50 por ciento, disminuyendo cuando se diagnostica temprano y se aplica una terapia de sostén según describió la doctora en Ciencias Biológicas María Busch, del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

No existen vacunas ni tratamientos específicos, por lo que la prevención del contagio es la principal estrategia para evitar la muerte.

La especialista detalló que en Argentina se han producido 683 casos entre 2013 y 2019, distribuidos en 4 zonas: Noroeste (principalmente Salta y Jujuy), Central (Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe), Noreste (Misiones, Chaco y Formosa) y Sur (Río Negro, Chubut y Neuquén), con un promedio aproximado de 110 casos por año, 46% en la zona noroeste, 42,2% en la zona central y 11% en el sur. La mortalidad hasta 2018 fue del 18,6%, con mayor incidencia en el sur (30%).

Los casos son más frecuentes entre primavera y otoño, con un pico en verano, debido a una mayor probabilidad de contacto por las actividades humanas, ya que en esa época los roedores no son tan abundantes. El virus eliminado por un roedor infectado permanece vivo en el ambiente durante cierto tiempo e infectar a otros roedores o a seres humanos.

María Busch indicó a Télam que en áreas de circulación del virus y, ante la presencia de síntomas, el personal médico debe recabar datos acerca de las actividades realizadas durante los dos meses anteriores, ya que el período de incubación va hasta 40 días.

 

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