VIDEO. "En ningún momento mostré debilidad, pero siempre pensé que al final me iban a matar"

¿Cómo comenzó la pesadilla de ser víctima de un secuestro?

Esa mañana yo iba tranquilamente como todos los días a la empresa. Eran las 9.30 y me encontré con dos policías que estaban parados con chalecos de la Brigada de Investigaciones. Me hicieron detener. Me di cuenta de que no se trataba de algo serio porque los retenes que hace la Policía son de dos circuitos para que circulen los vehículos, tienen un silbato, vehículos de apoyo y en este caso no había nada. Bueno pero cuando me hicieron parar yo bajé un poco el vidrio y los tipos me dijeron: íQué no está viendo el uniforme!. Yo les dije: "Bueno, el uniforme no es una identificación. Ustedes tiene que tener una chapa de identificación". Entonces empezó a decirme: ¿qué está desconfiando?, y en ese momento vi que podía irme, pero uno se puso adelante y ya me abrieron la puerta. Luego se subieron, me pasaron al asiento de atrás, me taparon los ojos y me ataron de manos.

¿Luego qué hicieron?

Me llevaron por varias cuadras asfaltadas, luego de ripio y tierra hasta un lugar desconocido. Era una pieza precaria, y me sentaron en una silla, atado de manos y con vendaje en los ojos. Allí estuve hasta la noche. Era un lugar muy precario y siempre había dos personas cuidándome. Yo estuve así hasta la noche, cuando me sacaron de allí para subir a la camioneta.

¿Le dieron de comer o de beber?

Si, ellos hablaban en secreto, o salían afuera y conversaban para que yo no los escuchara. En un momento, después de varias horas me trajeron un sándwiche, bueno (se queda sin palabra y se ríe, como no queriendo recordarlo). Y yo les dije que si no veía lo que estaba por comer no iba a hacerlo, y me sacaron el vendaje. Después me trajeron una latita de gaseosa, yo la abrí y tomé. Ahí me di cuenta que estaban los dos hombres que me secuestraron en el falso retén y eran ellos los que me cuidaban en ese lugar tan precario.

¿Alguna vez pensó que algo así le podía suceder aquí en Salta, donde esos delitos no son habituales?

Nunca, siempre lo veía en las noticias. No me habría imaginado lo que viví, yo pensé que me iban a matar, pero no les demostré miedo, estuve sereno siempre, aunque intuía que me iban a matar.

¿Lo golpearon durante el secuestro o en el lugar de cautiverio?

La verdad es que me golpearon, cuando me rescataron me dolía todo. Pero la vértebra se me fracturó cuando huían a gran velocidad y dieron con un lomo de burro, yo salté hasta el techo y golpeé la cabeza, y al caer sentí que se había fracturado algo.

¿Cuándo lo sacaron de la pieza?

Era de noche ya, el chofer era el mismo que manejó cuando me secuestraron en la mañana. El otro se me puso a la par en el asiento de atrás. Cuando me llevaban no sé adónde, escuché que uno de ellos dijo "íla policía!", y empezaron a huir. El que venía junto a mí en el asiento de atrás le dijo "frená" y doblá a la derecha. Apenas frenó, se bajó y salió corriendo, el que estaba al volante salió a toda velocidad y se incrustó contra una pared a los dos minutos, y también huyó. Quedé solo y no podía abrir la puerta porque estaba con seguro para niños, allí llegó el fiscal Ossorio y me abrió la puerta.

¿Cuándo vio a su familia?

Apenas me rescataron me llevaron a otro vehículo y luego a una clínica. Me dolía todo. Ni yo sabía que la policía me iba a rescatar ni mi familia sabía que ya me habían rescatado. Cuando me vieron fue un impacto tremendo.

¿Cómo se siente hoy, después de lo vivido?

Si le digo bien, le miento. Si le digo mal, también le miento.

¿Cree que la historia ya terminó para usted?

Todo esto terminará cuando acabe el juicio, porque todo este tiempo estuve pensando en lo que sucedió. Lo único que sé es que cuando me siente a declarar será muy fácil, porque es fácil contar la verdad y lo haré con todos los detalles que hoy no quiero recordar.

 

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