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El FMI pronosticó que Argentina sufrirá una recesión del 2,5 % este año

El organismo internacional justificó la baja en sus números por el impacto de la sequía; anticipó una inflación de 120%
Martes, 25 de julio de 2023 11:36

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la Argentina caerá en recesión este año, poniendo punto final a la recuperación que despuntó tras la pandemia del coronavirus –el principal argumento al que ha recurrido el Gobierno para defender su política económica– y a contramano del resto de las principales economías de América latina, que acelerarán su crecimiento.

El Fondo pronostica ahora que el producto bruto interno (PBI) caerá un 2,5%, una reducción significativa respecto del año anterior y de las últimas proyecciones del organismo de abril último, que preveían un estancamiento para este año. La razón central del cambio en las proyecciones del organismo es la histórica sequía, indicaron los economistas del organismo multilateral. Para el año próximo, el FMI prevé un rebote del 3 por ciento en la actividad. El Fondo también revisó su proyección para la inflación al 120% para este año.

“La Argentina está enfrentando una situación muy difícil, particularmente empeorada por la sequía”, dijo el economista jefe del FMI, Pierre-Oliviar Gourinchas.

Las últimas estimaciones del FMI surgen de la actualización de las cifras del informe Panorama Económico Mundial (WEO, según sus siglas en inglés), el informe insignia del organismo multilateral que ofrece proyecciones para las economías de sus países miembros, y que fue difundido este martes en Washington.

El ajuste que hizo el Fondo a sus proyecciones sobre la economía pusieron al organismo en línea con las proyecciones del mercado y de los economistas en la Argentina, donde los cálculos adelantan desde hace ya varios meses un caída de la actividad debido al duro golpe de la sequía, que derrumbó las exportaciones del país en alrededor de US$20.000 millones. Aunque algunos sectores de la economía todavía se mantienen a flote, el azote de la crisis climática terminará por arrastrar inevitablemente los números globales del producto bruto.

El drástico cambio en el panorama del organismo llega justo en medio del tramo final de la negociación entre el staff del FMI y el equipo que comanda el ministro de Economía y candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, en busca de un acuerdo que le dé a la economía un piso de estabilidad hasta el cambio de gobierno en diciembre próximo.

El Fondo dijo el domingo en un tuit que las autoridades argentinas y el staff habían finalizado “los aspectos medulares del trabajo técnico” para concluir la quinta revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, según sus siglas en inglés), y que habían logrado acordar los objetivos y parámetros centrales que serán “la base” de un acuerdo técnico, o “staff level agreement”. Una vez cerrada esa etapa –el Ministerio de Economía dijo que puede ocurrir entre mañana y el jueves–, el siguiente paso es lograr la aprobación del Directorio Ejecutivo, algo que podría llegar a ocurrir recién después de las primarias presidenciales.

 

 

 

 

 

 

 

A contramano de la realidad argentina, las proyecciones del Fondo para el resto de la región y el mundo dieron un poco de aliento al optimismo.

En América Latina y el Caribe, el Fondo prevé que el crecimiento disminuya de 3,9% en 2022 a 1,9% en 2023, una mejora de 0,3 puntos porcentuales respecto de los últimos cálculos. Para 2024, el Fondo prevé un crecimiento del 2,2 por ciento. Brasil crecerá este año un 2,1%, más de un punto por encima de los cálculos del Fondo en abril, mientras que el producto bruto de México aumentará un 2,6%, ocho décimas arribas de las estimaciones de abril.

“La economía global continúa recuperándose gradualmente de la pandemia y la invasión de Rusia a Ucrania. A corto plazo, las señales de progreso son innegables” dijo Gourrinchas.

El FMI mejoró levemente su perspectiva para la economía mundial, aunque sin dejar de avertir que sigue siendo “débil” y que la suba en la tasa de interés que imprimieron los bancos centrales para bajar la inflación sigue “lastrando la actividad económica”.

En el caso de Estados Unidos, la primera economía global, el Fondo proyecta ahora que el crecimiento baje de 2,1% en 2022 a 1,8% en 2023 –dos décimas por encima de su último pronóstico– y que continúe disminuyendo hasta 1,0% en 2024.

El Fondo proyecta que el crecimiento mundial disminuya de un 3,5% estimado para 2022 a 3% en 2023 y 2024. Si bien este pronóstico para 2023 es levemente más alto de lo previsto en la última estimación, “sigue siendo débil desde una perspectiva histórica”, indicó el FMI.

Fuente: La Nación

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