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El tenis argentino volvió a decir presente en una de las grandes citas del calendario internacional. En una noche cargada de intensidad y convicción, Francisco Cerúndolo dio el paso que le faltaba en Melbourne y se metió entre los 16 mejores del Abierto de Australia, un logro que marca un antes y un después en su carrera profesional.
Sin estridencias ni golpes efectistas, el porteño construyó una victoria de alto impacto frente a Andrey Rublev, uno de los jugadores más potentes del circuito. Fue triunfo en sets corridos, por 6-3, 7-6 (7-4) y 6-3, tras dos horas y ocho minutos de juego en el Kia Arena, escenario donde el público argentino volvió a hacerse sentir con fuerza. Al cierre del partido, el propio Cerúndolo dejó una frase que resumió el clima vivido: “Somos locales otra vez”.
Más allá del marcador, el partido expuso una superioridad clara del argentino en los aspectos clave del juego. Dominó con el saque, sostuvo un alto porcentaje de primeros servicios, fue más efectivo desde el fondo de la cancha y logró un balance positivo entre tiros ganadores y errores no forzados. Esa consistencia le permitió manejar los tiempos del encuentro y ampliar su ventaja en el historial personal frente al ruso, al que ya había vencido en diferentes superficies.
El triunfo también tuvo un valor estadístico relevante: fue la primera victoria de Cerúndolo ante Rublev en canchas rápidas al aire libre, tras haberse impuesto anteriormente sobre polvo de ladrillo y hard indoor. Un dato que refuerza la versatilidad del argentino y su adaptación a las condiciones del tenis moderno.
Con este resultado, Cerúndolo se aseguró por primera vez un lugar en los octavos de final del Abierto de Australia, instancia que hasta ahora le había sido esquiva. En sus participaciones anteriores, había quedado eliminado en tercera ronda en dos ocasiones y en segunda fase en otra, lo que le otorga a este avance un significado especial dentro de su recorrido en el torneo.
Ahora, el foco está puesto en el próximo desafío. En la siguiente ronda, el argentino enfrentará al ganador del cruce entre Alexander Zverev y Cameron Norrie, dos rivales de perfiles muy distintos pero de alta exigencia. En el caso de Zverev, su potencia y jerarquía lo convierten en un candidato natural, aunque no es un nombre que le resulte ajeno al juego de Cerúndolo.
La jornada australiana todavía tiene más capítulos para el tenis nacional. Tomás Martín Etcheverry buscará sumarse al grupo de argentinos en la segunda semana cuando enfrente al kazajo Alexander Bublik, actual top ten y uno de los jugadores más impredecibles del circuito. El encuentro se disputará en la Margaret Court Arena y aparece como una prueba de carácter para el platense.
En el cuadro de dobles, la jornada dejó sensaciones encontradas. La dupla argentina compuesta por Máximo González y Andrés Molteni quedó eliminada tras caer ante los checos Patrik Rikl y Petr Nouza, mientras que Horacio Zeballos, junto al español Marcel Granollers, buscará avanzar en la competencia en su compromiso de segunda ronda.
El Abierto de Australia entra en su etapa decisiva y, una vez más, el tenis argentino encuentra motivos para ilusionarse. Con un Cerúndolo firme, maduro y cada vez más competitivo, Melbourne vuelve a ser escenario de una historia que todavía promete nuevos capítulos.