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21 de Mayo,  Salta, Centro, Argentina
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El muñeco Pepito cumple 68 años: rió, lloró y vivió grandes aventuras recorriendo cada rincón de Salta

Nació en el puerto de Callao, Perú, el 17 de abril de 1956. Desde entonces junto a su mentor, Rodolfo Aredes, se ha convertido en una figura emblemática de los artistas infantiles.
Miércoles, 17 de abril de 2024 11:18

El muñeco Pepito nació hace 68 años en el puerto de Callao, Perú. Fue tallado por un artesano carpintero que soñaba ver con vida una de sus obras. Fue así que el 17 de abril de 1956, el espíritu de Rodolfo Aredes, ventrílocuo, se impregnó en la madera y nació la "leyenda".

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El muñeco Pepito nació hace 68 años en el puerto de Callao, Perú. Fue tallado por un artesano carpintero que soñaba ver con vida una de sus obras. Fue así que el 17 de abril de 1956, el espíritu de Rodolfo Aredes, ventrílocuo, se impregnó en la madera y nació la "leyenda".

Es el muñeco más longevo del país y vivió innumerables e imborrables historias en cada rincón de la Argentina, especialmente de Salta. Desde entonces no ha dejado de recorrer, cada escuela y cada comunidad de su vasta y muchas veces agreste geografía.

En sus maletas, Aredes y Pepito no solo cargan alegría y diversión, sino también enormes ganas de hacer el bien y llegar con lo que hace falta a los lugares más necesitados. La solidaridad es una de las cualidades que caracteriza a esta inseparable pareja. Son testigos escuelas, comedores escolares, familias carenciadas e instituciones sociales. Donde hay una necesidad, de alguna manera llegan Rodolfo y Pepito.

Sin embargo, en su extensa trayectoria artística hubo también sinsabores y sobresaltos. En 1957, Pepito permaneció más de una semana preso en una comisaría de General Mosconi.

 

El muñeco estuvo tirado en un rincón de una oscura y sucia celda, mientras Rodolfo Aredes tramitaba en la ciudad de Salta su liberación. Eran años difíciles.

 

Por decisión de la Revolución Libertadora estaba prohibido mencionar los nombres de Perón y Evita.  Durante una función en la localidad norteña, Pepito en uno de sus habituales chistes gritó: ¡Viva Perón!, y terminó en un calabozo. En diálogo con El Tribuno, Aredes recordó: “Era una broma. Por nombrar a Perón, Pepito quedó detenido. Tuve que viajar a la ciudad de Salta y hablar en aquel entonces con el jefe de Policía, para que me lo entregaran. Mientras tanto pasó más de siete días dentro de una celda. Así como lo oye”.

En abril de 1987, la dupla también acompañó al papa Juan Pablo II durante su estadía en Salta. “Fue por una elección de la grey católica de la provincia. El Sumo Pontífice necesitaba de un grupo de personas que de alguna manera conviviera con él y lo atendiera durante su visita y yo fui uno de ellos. Y el gobernador Roberto Romero me asignó la responsabilidad de supervisar el predio donde fue recibido. Ese fue uno de los grandes premios que me dio la vida”.

 

“Pepito tiene vida propia”

Con 81 años, Rodolfo Aredes no deja de trabajar y reconoce que el muñeco “tiene vida propia. Eso es algo que está incorporado en la gente. Cuando por ejemplo me hacen un reportaje, me hacen preguntas a mí y después le ponen el micrófono a Pepito”.

“Tenemos muchas anécdotas y llegamos a lugares inhóspitos, de muy difícil acceso como Nazareno, al que fuimos a lomo de mula en tiempos en que transitar por el interior era toda una aventura. A Cerro Negro de Tejada. Fue mucho el sacrificio. Superamos el frío, el calor, pero no dejamos nunca de visitar a los chicos en todos los rincones de la provincia”, detalló el artista. Aclaró que aún hoy es dificultoso llegar a ciertos lugares.

 

Al ser consultado por los gustos de los niños en la actualidad, fue enfático: “Han cambiado mucho. Les cuesta interactuar. Internet y la telefonía celular los mantiene muy quietos, ensimismados. Pero hay todo un mundo de niños en el interior, como por ejemplo en la Puna, donde no hay conectividad y que nos esperan con las ansias de siempre”.

 

 

 

Hace11 años  Rodolfo Aredes y su histórico muñeco Pepito hablaban con El Tribuno​​​​​​

 

Rodolfo Aredes en unos de sus shows en el Parque Sur, en diálogo con El Tribuno

 

Un duro contexto para los artistas

La crisis económica por la que atraviesa el país alcanza también a Aredes y a Pepito. “Es cada vez más difícil trabajar. Nosotros no tenemos paritarias ni nos actualizan los ingresos. Los artistas infantiles vivimos una difícil situación. Disminuyeron mucho las contrataciones. Hasta hay mucha gente que abandonó la profesión. Es una lástima, porque el artista es un ser especial, que cultiva su arte y se merece vivir dignamente, explicó.

Señaló, además, que movilizarse se torna también dificultoso por el precio de los combustibles. “Cuando veo cuánto me cuesta trasladarme hacia una localidad, tengo que pensarlo dos veces. Muchas veces no justifica el viaje y eso es lamentable”, relató.

A pesar de los escollos, Pepito y Rodolfo no frenaron su largo transitar por los caminos salteños. En enero recorrieron todo el departamento Chicoana y en mayo visitarán las comunidades dispersas en la Quebrada del Toro.

“Nací en el circo e hice mía la frase: el show debe continuar”, concluyó Aredes.

 

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