PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
25°
31 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

VIDEO El cruce que expuso una grieta generacional en el periodismo

Una discusión sobre roles, trayectorias y poder simbólico derivó en un intercambio público de alto voltaje entre Horacio Pagani y Diego Leuco, con el debate sobre la presencia femenina en el periodismo deportivo como telón de fondo. 
Sabado, 31 de enero de 2026 10:03
Horacio Pagani y Diego Leuco.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La escena no nació de un hecho aislado ni de una frase lanzada al azar. El intercambio que protagonizaron Horacio Pagani y Diego Leuco condensó tensiones largamente acumuladas en el periodismo argentino, donde conviven miradas tradicionales y nuevas formas de entender el oficio. El episodio, amplificado por el streaming y las redes sociales, volvió a poner en discusión autoridad, legitimidad y cambios culturales dentro de los medios.

El punto de partida fueron declaraciones de Pagani sobre el rol de las mujeres en el periodismo deportivo, comentarios que despertaron críticas inmediatas y un fuerte repudio en distintos sectores. Entre las voces que salieron a marcar distancia apareció la de Leuco, quien desde su programa de streaming Antes Que Nadie cuestionó no solo el contenido de esas frases, sino también el lugar de referencia histórica que ocupa Pagani dentro del ambiente.

En ese contexto, Leuco planteó que el problema excedía una opinión puntual y se vinculaba con la idolatría construida alrededor de ciertas figuras del periodismo deportivo. En su intervención, aludió además a experiencias transmitidas por su padre durante su paso por Clarín, donde -según relató- se concentraban privilegios y decisiones internas que hoy son leídas con otros ojos.

La respuesta de Pagani no tardó en llegar y fue directa. A través de un video publicado en su cuenta de X, el periodista reaccionó con dureza y rechazó las críticas. “No puedo permitir que cualquier perejil me falte el respeto”, afirmó, visiblemente molesto, al tiempo que negó haber dicho lo que se le atribuía sobre Morena Beltrán, una de las profesionales mencionadas en el debate.

En su descargo, Pagani apeló a su historia personal y a sus 60 años de trayectoria en el oficio. Recordó sus orígenes familiares, defendió el camino recorrido sin contactos ni padrinazgos y sostuvo que sus opiniones no habilitan un juicio público sobre su persona. “Son opiniones mías, no me podés juzgar”, expresó, reforzando una idea recurrente en su discurso: la libertad de opinión como núcleo del periodismo.

El cruce subió un escalón más cuando Pagani negó la versión sobre su supuesto rol jerárquico respecto del padre de Leuco. Incluso ofreció una anécdota opuesta, vinculada al Mundial 78, para desacreditar el relato y marcar distancia con lo que consideró una reconstrucción interesada del pasado.

Lejos de bajar el tono, el cierre del mensaje fue el más áspero. Pagani cuestionó el estilo de Leuco, lo acusó de hablar con suficiencia y dejó una advertencia que resonó fuerte en redes: “Tengo 60 años de periodista y, si querés, podemos arreglar esta cuestión dónde y cómo quieras”. La frase funcionó como síntesis de una disputa que ya no era solo ideológica, sino también personal y generacional.

 

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD