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Jorge Fandermole: "Que se experimente desde lo genuino, desde el corazón mismo del intérprete o del creador"

El cantautor rosarino se presenta este domingo en la Usina Cultural, trae a Salta "Tiempo y lugar", su último trabajo de estudio. Hablamos con él.
Sabado, 07 de febrero de 2026 10:23
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Hacer canciones que lleguen a ser de todos es un oficio grande; esos artistas dicen y, si son cantautores, interpretan a una región, a un tiempo. Jorge Fandermole es uno de ellos. Referencia ineludible de la música popular desde los 80, su nombre evoca el renacer cultural que trajo la democracia. Fue parte fundamental de la Trova Rosarina, cuando "Era en abril", "Río marrón" o "Canción del pinar" brillaron en las voces de Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré. Era y es parte de esa movida, conformada además con Adrián Abonizio, Lalo de los Santos, Fito Páez, Rubén Goldin y tantos otros.

Su camino arrancó entonces y no se detuvo desde aquel estallido de frescura. "Sueñero", "Oración del remanso" han dado la vuelta al mundo en las voces de Mercedes Sosa o Liliana Herrero. Incluso el año pasado, Sílvia Pérez Cruz y Juan Falú volvieron a demostrar que sus versos no tienen fronteras ni tiempos.

Este domingo canta en Salta. Junto a Fernando Silva, el músico presenta su nuevo disco, "Tiempo y lugar" (Shagrada Medra, 2025), en una cita especial: trae su primer trabajo de estudio desde el celebrado "Fander" (2014). En una charla que recorre su oficio, la independencia creativa, lo folclórico y las evoluciones de la música, comenzamos preguntándole por ese paréntesis.

Jorge Fandermole está en Salta este domingo. Fotos gentileza Virginia Benedetto

¿Volvés a grabar después de algún tiempo?

En esto a lo que uno se dedica, dejar pasar más de diez años es por lo menos imprudente, pero bueno, son tiempos… Yo no estoy sujeto a compromisos con sellos discográficos y los discos que han salido últimos han sido producciones mías, editados por Shagrada Medra, un sello independiente, que dirigen Carlos Aguirre y Luis Barbiero, dos músicos paranaenses. Ese no compromiso, esa no necesidad de sacar un disco cada dos años hizo que me retrasara mucho. Y, por otro lado, seguí trabajando, seguí con mi labor docente, seguí subiéndome a los escenarios, preparando cosas… Es una recopilación de material compuesto entre el 2014 y algunos son temas relativamente nuevos. Y tiene que ver con esas dos categorías pre-relativistas que tenemos respecto de los espacios que ocupamos y el tiempo que gastamos en hacer las cosas... Tiempo y lugar son esas categorías en que nos situamos y en que vivimos nuestras experiencias. Y, por otro lado, son este espacio de todo nuestro planeta y este tiempo de la historia en que se verifica una de las mayores crisis de la humanidad.

Jorge Fandermole actúa mañana, a las 21, en el Teatro de la Usina; junto a Fernando Silva, en chelo y bajo, presenta su último disco, "Tiempo y lugar" (Shagrada Medra, 2025). 

¿Publicaste alguna vez un libro de poesía?

La verdad que nunca. En algún momento me pidieron una participación, pero estamos hablando de algo ocasional, muy lejano... Tengo cosas, mucho borrador escrito… En todo caso, soy bastante lector de poesía, pero nunca se me dio por editar. Porque tengo mucho respeto por esas formas que no manejo, que son tan diferentes, tan diversas, y que van evolucionando tanto. Las letras de las canciones tienen otro tipo de sujeción, porque están mediadas por el carácter de lo musical, de las medidas, de la rítmica; están ancladas generalmente en una melodía que tiene una tradición...

¿Y de dónde viene la poesía en tus letras?

Yo tengo una cierta lealtad a las influencias que he tenido del cancionero. Todo ese enorme, inabarcable cancionero folclórico de diferentes regiones argentinas, de diferentes lugares de América, particularmente de todo lo que es en español, porque no manejo otras lenguas... Como dice un amigo mío, podría considerarse la canción como un tercer lenguaje autónomo, que no es meramente el lenguaje verbal en su forma poética, sino que, por esas particularidades que se dan de potenciación entre la música y la letra, funciona como un tercer lenguaje. Y es bastante pertinente...

¿Los cantautores piensan en la música mientras escriben?

Es muy evidente en todo el historial del cancionero que uno arranca por cualquier lado. Primero que las asociaciones son muy afortunadas cuando uno ve letras y música de diferentes autores y compositores, con repertorios maravillosos, y al mismo tiempo sabemos que se puede comenzar desde cualquier lugar... después empieza uno a secuenciar y pensar y negociar entre un lenguaje y otro, pero pensándolo de manera autónoma y viendo de qué manera van cuadrando. Sería fantástico poder desarrollar los dos lenguajes al mismo tiempo, pero eso no me parece que sea muy frecuente...

"Oración del remanso" es un clásico, y allí están tu geografía, tu río, tu gente…

Porque ese lugar es mío… me ha tocado siempre ser un ribereño, porque nací a la vera de un río, en mi pueblo viví toda mi infancia, y cuando me mudé me instalé a la vera de otro río, donde desembocaba el primero, mi río de origen. Entonces siempre esa fluvialidad me parece que incide sobre las expresiones, sobre el modo de ver las cosas... Hay una idiosincrasia fluvial, porque la gente del río, la que trabaja en el río, la que vive del río, es de cierta manera, como es de cierta manera la gente de la sierra, de la montaña... Y, además, hay una abundante tradición musical vinculada al río. Acá costó mucho que llegara el chamamé, porque siempre se quedaba como música medio más al norte de Santa Fe, y siempre pasaba por Rosario como de paso hacia Buenos Aires, pero ya las canciones litoraleñas y del chamamé como gran género tienen su pie puesto acá. Y, además, tenemos compositores muy importantes, los uruguayos Aníbal Zampayo, Osiris Rodríguez Castillo, y los nuestros como Ramón Ayala, como todos los chaqueños y correntinos que tienen una producción importantísima. Ese acervo tiene su importancia y está muy vinculada a la cuestión costera, y de ahí uno toma. Nosotros tenemos en Rosario la figura de Chacho Muller con una producción cancionística breve, si se quiere, pero de una trascendencia musical y poética muy influyente. Está en toda la poesía, en todo el cancionero del Chacho Muller la presencia del río… nosotros hemos mamado mucho de ahí también.

... me ha tocado siempre ser un ribereño, porque nací a la vera de un río, y cuando me mudé, me instalé a la vera de otro río". 

Te referencian con el folclore, ¿te sentís folclorista?

Siento que, en todo caso, hay una confusión en la cual yo también participo, ¿no?, respecto de qué es folclórico. Porque se le suele llamar folclore a las especies musicales que han tenido un origen no urbano, ¿no? Todo lo que ha sido rural, la milonga que ha venido del campo, todo lo que ha salido de fuera de la ciudad ha sido considerado folclore. Y la ciudad ha condensado, pero uno se preguntaría si el tango, una creación urbana, no forma parte del folclore. Y evidentemente sí, el tango es una cosa muy argentina y reconocida como una creación argentina en cualquier parte del mundo. Entonces eso urbano también es parte del folclore.

Y también habría que preguntarse de qué manera, si no serán parte del folclore esas formas musicales que vienen que se acriollan acá. El rock llega con una fuerte influencia foránea y desaloja mucho a la música argentina, pero inmediatamente es descolonizado por una parte del lenguaje nacional. Y hay un rock nacional que va mutando, además, y va evolucionando hacia formas donde también aparecen rasgos de la música nuestra. De modo que lo folclórico es bastante difícil de definir, ¿no? Entonces, no sé bien qué decirte, no sé bien lo que soy… Esas cuestiones los tenía muy preocupados a los directores artísticos de las discográficas en los 80, acerca de cómo clasificar y en qué parte de la disquería iban a poner los discos. Pero, bueno, en todo caso tenemos que pensar que el disco ya no existe… Hay otros intereses en juego, las plataformas son otra cosa, hay que pensar que la música probablemente derive hacia lugares que nosotros no nos imaginamos, porque -en realidad- lo que está derivando a esos lugares que nosotros no nos imaginamos es la civilización misma… 

¿Estuviste siguiendo Cosquín?

La verdad que no puedo digerir lo mal que se oye el sonido en televisión en los festivales y, probablemente, esa sea una de las cosas que más me tira a no escucharlo... me parece que escucho todo muy comprimido, no termino de entender los arreglos instrumentales, me parece que hay una cuestión de compresión, una cuestión técnica en el modo en que emiten. Y cuando sale el conductor aparece sonando clarísimo y perfecto y a mucho mayor volumen, ¿no?… ¿Por qué lo mencionás?

Apuntaba al cierre del festival que se dio con Milo J, ¿lo escuchaste?

He escuchado un poco de Milo J... cosas muy bien cantadas, cantadas con otro, a dúo, que me han parecido muy hermosas. No lo escuché en Cosquín. Sí me parece interesante que alguien muy joven retome, desde su propia cultura generacional, cosas del folclore. Me parece muy afortunados algunos dúos que ha hecho, como con Juan Quintero, por ejemplo, y me parece interesante que tenga una voz de barítono, cuando en el folclore solamente aparecen las voces de los tenores, y las voces agudísimas. Y entonces aparece un pibe con voz de barítono, bueno… 

Lo decías, esta dificultad de catalogar en una disquería antes, y esta mixtura que se da en este tiempo con artistas emergentes que prueban estos ritmos…

A mí me parece muy valioso todo lo que se experimente desde lo genuino, desde el corazón mismo del intérprete o del creador. Desconfío un poco, y por ahí es una desconfianza infundada, en aquellos casos en que las decisiones las toma una producción artística. Conozco muchos casos en que las decisiones sonoras se toman desde una producción, inclusive antes de que los temas estén terminados de componer. De modo que me parece muy interesante cuando las intenciones y los proyectos salen de la imaginación, del corazón del propio artista, cuando está lo menos condicionado posible por una relación que siempre es conflictiva entre el arte y el mercado. Me parece muy bueno todo aquello que se busque desde la búsqueda genuina, desde un lugar sensible, y que lo haga el propio artista. Y de ninguna manera voy a hacer… no puedo emitir ningún tipo de juicio en relación a las sonoridades, por ejemplo, y a los arreglos, porque me parece que cada época ha ido buscando sus nudos de evolución y sus rupturas…

¿Cómo es eso?

Creo que es muy evidente que todo el género popular, el cancionero popular, es producto de una enorme evolución, donde en algún momento no lo han querido a Piazzolla, y en otro momento no se ha visto bien determinada instrumentación en determinado género, o en determinado estilo; de modo que sobre eso hay muy poco que opinar, porque en el medio son tensiones que van ocurriendo. En todo caso, la tensión más jodida es justamente la que te decía, la que hay entre el arte y el mercado, y un mercado difícil, que está fuertemente influenciado por los algoritmos y los intereses de la plataforma… En fin, ese tipo de cosas son las que más me preocupan, más que ver de qué manera se hace una especie, se presenta una forma artística u otra.

Me parece muy bueno todo aquello que se busque desde la búsqueda genuina, desde un lugar sensible, y que lo haga el propio artista".

¿Cómo te imaginas este encuentro en la Usina?

Uno siempre tiene muchas expectativas cuando va a un lugar que no conoce. Uno siempre está en una condición de expectación, y con la esperanza de poder vincularse bien. Está la esperanza de que uno pueda dialogar con ese público de la mejor manera, de que lo escuchen, de que está siempre esa duda, a ver qué pasará con este material, con el que se conoce y con el que no se conoce... eso que existe espera ser escuchado...

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