inicia sesión o regístrate.
La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico luego de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmara en conferencia de prensa que “hay indicios” de que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, habría muerto tras un ataque aéreo contra Teherán.
La operación fue confirmada por las Fuerzas de Defensa de Israel y, posteriormente, por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien habló de “importantes operaciones de combate” y ratificó la participación estadounidense en la ofensiva.
Según el comunicado difundido por la oficina del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, el ataque buscó “eliminar amenazas”, aunque no se brindaron detalles específicos sobre los objetivos alcanzados.
Versiones cruzadas sobre el estado de Jamenei
De acuerdo a lo expresado por Netanyahu, el complejo donde reside Jamenei habría sido destruido y también se habrían eliminado comandantes de la Guardia Revolucionaria y altos funcionarios vinculados al programa nuclear iraní.
Sin embargo, desde Teherán surgieron versiones contradictorias. En un primer momento, medios estatales informaron explosiones cerca de las oficinas del líder religioso. Luego, un funcionario aseguró que Jamenei fue trasladado a un “lugar seguro”. Más tarde, el canciller iraní, Abás Araqchi, declaró a la cadena NBC que el líder supremo y los altos mandos estaban con vida. “Que yo sepa, está vivo. Todos los oficiales de alto rango están vivos”, sostuvo.
Hasta el momento no existe confirmación independiente sobre la eventual muerte del ayatollah.
Más de 200 muertos y estado de emergencia
El Comité Internacional de la Cruz Roja en Irán informó que los ataques aéreos israelíes y estadounidenses dejaron al menos 201 muertos y 747 heridos, afectando a 24 de las 31 provincias del país.
El primer impacto habría ocurrido cerca de las dependencias del líder supremo en Teherán. En paralelo, el Ministerio de Defensa israelí se declaró en estado de emergencia ante posibles represalias.
Trump justificó la ofensiva al señalar que Irán continuaba desarrollando su programa nuclear y que, según inteligencia estadounidense, avanzaba en la fabricación de misiles con capacidad para alcanzar territorio norteamericano. Además, instó al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno”.
Por su parte, Netanyahu sostuvo que la operación buscó “eliminar la amenaza existencial” que representa la república islámica para Israel.