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“Han pasado seis días desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y es doloroso constatar que la noticia de la muerte de al menos 150 niñas, alumnas de la escuela primaria Shajareh Tayyebeh de Minab, en el sur de Irán, víctimas de la ofensiva el primer día, haya recibido tan poca atención”, comienza un artículo editorial de Vatican News.
Ese artículo, firmado por Guglielmo Gallone, sigue diciendo que “tras ser difundida inicialmente solo por las autoridades iraníes, la noticia fue analizada y retomada también por fuentes internacionales de prestigio como The Guardian, Washington Post, Le Monde y NBC News".
“En particular, el diario británico The Guardian analizó la dinámica de lo ocurrido cruzando vídeos verificados, imágenes geolocalizadas y fotografías satelitales, en un intento por reconstruir uno de los episodios más graves en términos de víctimas civiles desde el inicio de la ofensiva”, continúa.
Luego recordó cuándo se produjo el hecho y apuntó que en Irán, la semana escolar va de sábado a jueves.
“Alrededor de las 10 de la mañana, cuando la primera oleada de bombardeos estadounidenses e israelíes alcanzó varios objetivos en el país, los estudiantes estaban normalmente en clase. Entre las 10:00 y las 10:45, un misil impactó directamente en el edificio de la escuela Shajareh Tayyebeh, demoliendo la estructura de hormigón armado y arrasando las aulas donde se encontraban niñas de entre siete y doce años”, subraya el artículo.
Mochilas cubiertas de polvo y sangre
Más adelante describe el cuadro de la desolación que dejó el ataque y se detiene en las “mochilas cubiertas de polvo y sangre”.
El artículo se detiene en los entretelones de familiares yendo a buscar a sus hijos y el horror con que se encontraron al llegar a la escuela.
“Según las verificaciones realizadas por The Guardian, el edificio escolar se encontraba en las inmediaciones de un complejo de los Guardianes de la Revolución (IRGC), que incluye instalaciones de apoyo como una clínica y otros edificios administrativos”, señala.
Aclara que “no hay indicios de que la escuela se utilizara con fines militares”.
“Mientras tanto, mientras se celebraba el funeral colectivo de las víctimas en la ciudad costera de Minab, ninguna de las partes implicadas reivindicó directamente la autoría del ataque”, anota el artículo.
El comentario cita después que “las escuelas, los hospitales y los barrios residenciales suelen encontrarse en las inmediaciones de infraestructuras estratégicas, lo que convierte la geografía urbana en un campo de batalla indistinto”.
“Esto es lo que ocurrió en Gaza: en los 23 meses de guerra que causaron la muerte de más de 50 000 niños (datos de Unicef), en abril de 2025 un ataque aéreo israelí alcanzó la escuela Yaffa de la ciudad de Gaza, donde se habían refugiado familias desplazadas”, recuerda Vatican News.
Luego enumera otros casos, también de Gaza, en tanto que cita casos de Ucrania, en guerra con Rusia así como de Sudán, país envuelto en conflictos internos.
¿Qué tienen que ver los niños con la guerra?
“¿Por qué? ¿Qué tienen que ver los niños con la guerra? Si es cierto que a menudo los terroristas o el enemigo eligen cobardemente escuelas u hospitales como refugio, ¿es posible que no exista una lógica moral y humana para evitar bombardear esos lugares?”, pregunta Vatican News.
También recuerda palabras del cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin cuando expresó: “No hay muertos de serie A y de serie B, ni personas que tengan más derecho a vivir que otras solo por haber nacido en un continente u otro o en un país determinado”.
“Palabras que se suman a las pronunciadas por el papa León XIV desde el inicio de su pontificado y bien representadas en su discurso a los participantes en la asamblea plenaria de la reunión de obras de ayuda a las Iglesias orientales (Roaco), en el que dijo que `esto es indigno del ser humano, es vergonzoso para la humanidad y para los responsables de las naciones`”, agrega.
Aquel comentario papal finaliza afirmando que “la gente es cada vez más consciente de la cantidad de dinero que va a parar a los bolsillos de los mercaderes de la muerte y con el que se podrían construir hospitales y escuelas; ¡y en cambio se destruyen los que ya están construidos!”.__IP__
“Niños, familias, comunidades enteras pagan el precio más alto por decisiones tomadas en otros lugares. Quizás esta sea la paradoja más evidente de las guerras contemporáneas”, concluye la nota.