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El secretario del Seguro y miembro del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, ratificó el paro nacional por 24 para este jueves.
Junto a los otros dos cosecretarios de la central obrera, Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), Sola aseguró que “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”. _
“Estamos en una situación sociolaboral complicada: el empleo ha caído con 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años y FATE es un ejemplo de eso porque hoy cerró y dejó a casi mil trabajadores en la calle, con los cuales nos solidarizamos. Cada día se pierden 400 trabajos formales y en estos dos años quedaron 21.000 pymes en el camino. Al mismo tiempo, el endeudamiento familiar crece porque llegan a fin de mes y no alcanza, tanto por la pérdida del poder adquisitivo como por las paritarias pisadas. A esto se le suma el crecimiento de la informalidad y el de la inflación que hace 8 meses no para de aumentar, más la apertura indiscriminada de importaciones. Los únicos sectores que han crecido son el financiero, el de la agroindustria, la minería y la energía, que sólo mantienen el 10% de los 300.000 puestos que se han perdido”, indicó el secretario general.
En ese marco, Sola consideró que la reforma laboral impulsada por Milei es “inconstitucional” y lamentó que el Gobierno no haya dado respuesta a los pedidos de diálogo de la central obrera. “En este anuncio de paro de 24 horas que vamos a hacer cuando se empiece a tratar este proyecto es llamar a la reflexión y a la responsabilidad política de cada uno de los legisladores que tienen que levantar la mano”, puntualizó.
Durante su exposición, el también secretario general del Seguro alertó que “hace ocho meses que la inflación no para de crecer” y cuestionó “la apertura indiscriminada de las importaciones”.
A su vez, Sola redobló la presión para que los colectiveros adhieran al paro. Consultado por las dudas sobre la adhesión de la UTA, se mostró tajante, en un intento de despejar dudas en torno a la actitud de Roberto Fernández. “Nosotros hablamos con los dirigentes y han adherido al paro. Con los dirigentes que son los que tienen la palabra. El paro va a ser cuando se lleve adelante la sesión y, efectivamente, todos los gremios que conforman esta CGT, inclusive sus confederaciones, y en este caso el transporte. Tanto la CATT, como la UGATT, han ratificado el paro. No se pongan en buscar que no va a suceder”, remarcó con visible fastidio. La decisión de convocar al cuarto cese nacional de actividades en lo que va del mandato de Javier Milei se tomó el lunes durante una reunión por Zoom del consejo directivo. Pese a los cuestionamientos de sectores más críticos e intransigentes, en la central obrera se impuso “una lectura mayoritaria de no convocar nuevamente a la calle”, tras la desdibujada marcha de la semana pasada durante la sesión en el Senado, para focalizar el plan de lucha en los centros productivos con una paralización total.
La conferencia brindada desde el Salón Felipe Vallese contó con una nutrida presencia de dirigentes sindicales. Entre ellos, los otros dos co-secretarios generales Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros); Héctor Daer (Sanidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias); Juan Carlos Schmid (CATT) y Maia Volcovinsky, entre otros. Además, hubo delegados de FATE tras el colapso de la planta de San Fernando. En cambio, no se los vio a Gerardo Martínez (UOCRA) ni Andrés Rodríguez (UPCN).
Jerónimo, por su parte, convocó a hacer “un llamado de atención a los gobernadores, como se les hizo a los senadores y senadoras en su momento, y hoy a los diputados y diputadas”. En ese sentido, el titular de los Empleados del Vidrio dijo que “deben tener muy claro que lo que representan son los intereses del pueblo argentino, y que dentro están los trabajadores y trabajadoras”. Y manifestó: “De una vez por todas, tenemos que dejar de priorizar la banca política y tienen que priorizar la dignidad del pueblo argentino”. Por otro lado, calificó al Consejo de Mayo “de una mentira, una pantalla donde no se resolvió nada”.
Advertencias por la industria
De acuerdo a la última actualización del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), dependiente de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 192.328 puestos de asalariados privados y 79.620 públicos. En paralelo, según los recientes datos del Indec, en diciembre del año pasado la capacidad instalada industrial cayó al 53.8%, por debajo del 56,7% que había registrado el mismo mes en 2024. Esta mañana se conoció el anuncio del cierre definitivo de la fabricante de neumáticos Fate y el despido de 920 empleados. Operaba con el 30% de su capacidad.
“El problema el Gobierno hoy no lo tiene en las calles, sino en las fábricas”, afirmó uno de los popes sindicales.
Presión en Diputados
En medio de negociaciones que se recrudecieron tras el fallido artículo 44 sobre el régimen de licencias e intensos focos de disputa sobre otros puntos sensibles, como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la cúpula de la CGT también desembarcará este miércoles en el plenario de comisiones de las 14 en el Anexo de la Cámara Baja, donde el oficialismo pretende lograr dictamen para llevar el proyecto al recinto la jornada siguiente. “Van los tres secretarios generales”, le confirmaron a LA NACIÓN desde la CGT sobre la presencia en el edificio parlamentario de los triunviros Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Arguello (Camioneros).
La invitación fue hecha por los diputados de extracción sindical de Unión por la Patria (UP). “Hoy va exponer una lista de representantes sindicales, empresariales y jueces del fuero laboral. Entre ellos, está la CGT”, amplió uno de esos legisladores consultados.
En la Cámara baja, además del rol opositor de una bancada peronista alicaída, para la central obrera serán decisivos los zigzagueantes bloques “de centro”. Con 18 miembros, el principal es Provincias Unidas, donde conviven expresiones dialoguistas, reformistas y antagónicas respecto a la reforma laboral libertaria. La posición sobre el quórum, no obstante, está unificada. De haber sesión este jueves, la jefa de la bancada, Gisela Scaglia, anticipó que no se sentarán en las bancas para habilitar el debate. A su vez, un diputado del espacio le adelantó a este medio que presentarán “una alternativa al FAL”, con el cual se pretende cambiar el esquema indemnizatorio, y marcó que “hay un encuentro pendiente” con la CGT.
El espiral de intercambios desatado por la caída del ítem que proponía reducir entre 50% y 75% el salario durante enfermedades no laborales trastocó las expectativas del Gobierno en Diputados, donde ese artículo –que había pasado por debajo del radar– sumó rechazos generalizados una vez que tomó estado público por fuera de la discusión palaciega. Su eliminación, de movida, hará que el proyecto vuelva a la Cámara alta, donde el oficialismo había logrado una victoria holgada en su media sanción, aunque debió introducir más de 50 cambios de último momento. Entre ellos, algunos pactados con la CGT, como el alivio a las contribuciones de las obras sociales y la continuidad de las cuotas solidarias.
Los sindicatos creen que “las revisiones podrían incrementarse aún más” y, en consecuencia, obstaculizar el ansiado triunfo político por parte de la Casa Rosada de inaugurar las Sesiones Ordinarias con la ley aprobada. Los defensores de la reforma laboral vislumbran un cambio de época, donde afirman que el marco actual “está agotado” tras más de una década sin crecimiento sostenido del empleo formal en la Argentina y auguran que el proyecto reducirá la litigiosidad imperante y agilizará las condiciones de contratación de los empresarios. En cambio, los detractores gremiales responden que profundizará cifras acuciantes para la industria en su conjunto, aunque reconocen que “es inevitable discutir una modernización” y que “en las bases hubo una penetración del voto a Milei”.
¿Adhiere la UTA?
El llamado de la CGT a un nuevo paro se constituyó con el compromiso de “la adhesión de todos los sindicatos del transporte”, claves en la efectividad de la medida. Entre ellos, se destacó el comunicado de respaldo de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT), conducida por el ferroviario Omar Maturano e integrada por La Fraternidad, UTA, Carga y Descarga y Estaciones de Servicio, un bloque no alineado con las actuales autoridades cegetistas y ligado a la figura del gastronómico Luis Barrionuevo. En las últimas horas, sin embargo, se acrecentaron las dudas sobre si el gremio de colectiveros conducido por Roberto Fernández parará.
“Está jugando su propio partido”, le cuestionó una voz sindical a Fernández. A fines del año pasado, el secretario general había retirado a la UTA del consejo directivo de la CGT en rechazo a la llegada de Jerónimo al triunvirato, a quien acusa de haber pergeñado una toma de su gremio tiempo atrás. El hecho dejó secuelas y hoy, paradójicamente, el alcance del paro dispuesto por la actual conducción quedó en vilo por la postura que Fernández finalmente tomará. “Vamos a adherir”, afirmaron desde UTA esta semana sin mayores precisiones.
Por eso, en Azopardo desconfían que ese mensaje se traduzca en un cese de actividades. En la última huelga, con el anterior triunvirato, la UTA acompañó formalmente la medida, pero sin parar los colectivos que manejan sus afiliados bajo la explicación de que regía una conciliación obligatoria, maniobra calificada de traición en la CGT. La medida de fuerza, como consecuencia, no tuvo el efecto deseado. Ahora, el escenario podría repetirse. El 10 de febrero, el Ministerio de Capital Humano le dictó una nueva conciliación obligatoria a la UTA por el plazo de 15 días, un argumento que en este caso podría ser utilizado otra vez por el gremio de Fernández para no parar.