¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

11°
22 de Mayo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

El Grupo Wagner: ¿de Ucrania a Brasil?

La sorprendente sublevación de Prigozhin y la más sorprendente tolerancia de Putin, unidas a vínculos con el crimen organizado, hacen pensar que la tropa de mercenarios de dedicará a negocios turbios por encargo del presidente ruso.
Jueves, 20 de julio de 2023 01:34

Perón solía evocar el ejemplo del rey de Prusia Federico el Grande, quien una vez afianzadas sus conquistas territoriales, y para evitar los riesgos de insubordinación militar dentro de su reino, exportó a parte de su Ejército a Brasil para combatir en la guerra hispano-lusitana por el control del Río de la Plata. Algunos especialistas, sin conocer este ilustre antecedente, sospechan una maniobra similar de Vladimir Putin con el Grupo Wagner, el ejército privado comandado por su íntimo amigo, el multimillonario Yevgeny Prigozhin, cuya sublevación originó una negociación cuyos términos secretos intrigan en Moscú, aunque en este caso el supuesto nuevo destino asignado a los exrebeldes podría incluir la protección armada de las redes del narcotráfico.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Perón solía evocar el ejemplo del rey de Prusia Federico el Grande, quien una vez afianzadas sus conquistas territoriales, y para evitar los riesgos de insubordinación militar dentro de su reino, exportó a parte de su Ejército a Brasil para combatir en la guerra hispano-lusitana por el control del Río de la Plata. Algunos especialistas, sin conocer este ilustre antecedente, sospechan una maniobra similar de Vladimir Putin con el Grupo Wagner, el ejército privado comandado por su íntimo amigo, el multimillonario Yevgeny Prigozhin, cuya sublevación originó una negociación cuyos términos secretos intrigan en Moscú, aunque en este caso el supuesto nuevo destino asignado a los exrebeldes podría incluir la protección armada de las redes del narcotráfico.

La punta del ovillo de esta suposición, que bien podría ser tema de una serie de Netflix, surgió inesperadamente en la frontera entre Brasil y Paraguay a raíz de la fuga en helicóptero del narcotraficante brasileño Antonio Joaquim Mendes Goncalves da Mota, que reveló la actividad de un pelotón de mercenarios locales y extranjeros conectados con una red internacional de tráfico de cocaína hacia Europa.

Mota, conocido como "Motinha" o "Dom", en homenaje a Don Vito Corleone, el protagonista de la famosa película "El Padrino", proviene de una familia con frondoso linaje en la materia, famosa en la década del 70 por sus propiedades de tierras en Paraguay y Brasil y por el contrabando de café, cigarrillos, artículos electrónicos y, más recientemente, de drogas.

El abuelo de Dom, Joaquim Francisco da Mota, fue un personaje cercano al expresidente paraguayo Alfredo Stroessner, quien lo benefició con la entrega de tierras públicas en la frontera con Brasil. Esa proximidad con el poder político trascendió la era Stroessner: el padre de Dom, Antonio Joaquim Mota, conocido por "Tonho", estuvo vinculado con el expresidente Horacio Cartes en el contrabando de cigarrillos, según confesó en la investigación sobre el "Lava Jato" el arrepentido brasileño Dario Messer, quien durante su período de prófugo se hospedó en una estancia de la familia. Cartes, padrino político del actual presidente Santiago Peña, es hoy requerido por la justicia estadounidense.

Mota Jr. no pertenece al Primer Comando Capital (PCC), la principal organización criminal de Brasil, cuyos tentáculos se extienden al Paraguay e incluso al territorio argentino, pero es uno de sus mayores proveedores de cocaína. La droga, originaria de Bolivia y de Colombia, llegaba por vía aérea al Paraguay, en la región fronteriza con Brasil, y desde allí era transportada en helicóptero a los estados de Sao Paulo y Paraná, para ser embarcada con destino a Europa desde el puerto de Santos, en el litoral paulista, e Itajaí, en el estado sureño de Santa Catarina.

El clan Mota estaba asociado con grandes narcotraficantes del PCC, como Sergio de Arruda Quintiliano Neto, apodado "El Minotauro", preso desde 2019, y Caio Bernasconi, llamado "El Fantasma de la Frontera", detenido en mayo pasado. También con otros dos narcotraficantes de la frontera con Paraguay. Uno es el brasileño Lindomar Reges Furtado, conocido como "Israel", blanco de la "Operación Turfe" de la Policía Federal brasileña en 2022, que permitió incautar ocho toneladas de cocaína en Brasil y en Europa. El otro es el paraguayo Rodrigo Alvarenga Paredes, detenido en abril, propietario de una sociedad offshore en Panamá e imputado en EEUU por blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico.

Mercenarios en acción

Pero la importancia de la fuga de Mota no es solo en la reconstrucción de su red de narcotráfico sino la confirmación de la existencia de un grupo de mercenarios paramilitares que protegían a su persona y al tráfico de cocaína. Los testimonios recogidos indican que Mota comanda un ejército privado de 120 hombres. La policía detuvo a seis de sus doce mercenarios, una nómina que incluye personal de las fuerzas de seguridad y varios extranjeros ahora prófugos.

En la lista de extranjeros llamó la atención la presencia del griego Nikolas Kifanidis, residente en Londres, quien en su página de Linkedin se autodefine como "Operador de protección cercana. Exmilitar altamente cualificado con más de quince años de experiencia. Con licencia para portar armas en Oriente Medio y Asia. Amplio entrenamiento militar de combate. Artes marciales y defensa personal". En esa descripción consigna también hablar con fluidez varias idiomas, incluido el ruso.

La policía brasileña reveló que algunos de los mercenarios extranjeros reclutados por Mota habían combatido en Somalia, Palestina y la guerra de Ucrania. Esta precisión disparó la alarma en los servicios de inteligencia occidentales, que tienen verificado que desde el año pasado el Grupo Wagner incrementó sus esfuerzos de reclutamiento afuera de Rusia.

Carlos Salazar Couto, miembro del Grupo de Trabajo sobre Mercenarios del Alto Comisionado de la ONU, sostiene que para el Grupo Wagner "la clave en América Latina es el acceso a gente entrenada. Colombianos, peruanos y mexicanos se unieron por su experiencia en la lucha con grupos armados en sus países como Sendero Luminoso y narcotraficantes". Según Salazar Couto, los colombianos que participaron en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise pertenecían al Grupo Wagner.

Lo cierto es que América Latina se convirtió en un nuevo destino de los mercenarios del Grupo Wagner, que originariamente había concentrado sus esfuerzos en países africanos y en el conflicto de Ucrania. A principios de 2019 la agencia Reuters informó que Prigozhin había enviado efectivos para hacerse cargo de la custodia del presidente Nicolás Maduro. Según Grey Dynamics, una consultora británica de inteligencia militar, el Grupo Wagner entrenó a un batallón de combatientes venezolanos y protege los yacimientos explotados por la petrolera estatal rusa Rosneft. Lo mismo sucedería con las minas de torio venezolanas, concesionadas a empresas rusas e iraníes.

Rusia tiene un motivo adicional para aumentar su presencia en Brasil, que es el aprovechamiento de una explotación minera a gran escala en un rubro de extraordinario valor estratégico. Brasil es uno de los países con mayores reservas comprobadas de uranio, que actualmente ascienden a 244.788 toneladas. Pero como las exploraciones realizadas abarcaron hasta ahora solo un tercio de su territorio, los expertos estiman que los recursos disponibles pueden ser significativamente mayores.

Recientemente firmó un acuerdo de cooperación entre Rosatom, la empresa estatal rusa de energía nuclear, e Industrias Nucleares de Brasil (INB), para la utilización de uranio enriquecido ruso para las centrales nucleares brasileñas de Angras dos Reis, en Río de Janeiro. Ivan Dybov, titular de Rosatom para América Latina, reveló que "en Brasil Rosatom está interesada en el programa de desarrollo de la energía nuclear en su conjunto". El comentario anticipa la intención de participar en la exploración y la explotación de uranio, que de acuerdo a lo que sucede con los yacimientos minerales propiedad de compañías rusas en África y Venezuela estarían protegidos por el Grupo Wagner.

En un escenario donde todos los actores cultivan el secreto como máxima virtud y las redes del narcotráfico asumen un creciente protagonismo, los analistas de inteligencia brasileños advierten que la posibilidad de que Putin haya acordado con Prigozhin y el Grupo Wagner una alternativa "exportadora", similar a la que Perón recordaba como implementada para su ejército por Federico el Grande, no es una hipótesis para descartar.

 

PUBLICIDAD